viernes, junio 29, 2007

Terremoto de nervios.






Hoy tuve el día clave, todavía el terremoto de mi cabeza tiene algunas convulciones.

Fui a la nueva consultora donde voy a entrar y la verdad que hasta ahí bien, a pesar de la incertidumbre que puede causar el futuro cambio y el desacostumbramiento a ciertos vicios ociosos que tengo, ya que me cansa pensar tanto estructural y enajenadamente.


Me dijeron que fui muy franco y que esperan que me sienta cómodo.

Pero lo peor sucedió en la que me despido, el dialogo fue así, entre la persona que administra el área(OTRO) y yo(YO)


YO = Quiero hablar con UD ?
OTRO = Ahora ?
YO = Si! Ahora
[ Nos trasladamos a un cuarto, nos sentamos, un pequeño silencio]
YO = Me voy de acá [en tono nerviosos y con la cabeza que me latía mucho más rápido]
OTRO = Bueno. Cuanto te podés quedar para la transferencia ?
YO = NO! Mi último día es hoy a lo sumo el lunes, no más.
[OTRO trago algo de saliva y me miró angustiado]
OTRO = Ok
[Pequeño silencio y un aire hostíl circulaba en la habitación ]
YO = Supongo que me dirá sobre el salario final, el banco y las acciones.
OTRO = Te lo va a decir capital humano, como facturabas no hace falta que tramites la renuncia. [Un silencio largo]
YO = Bueno, supongo que ya no hay nada más que explicar.
OTRO = No, la verdad que no. Chau!



Salí con temblores en todo mi cuerpo, como si hubiese hecho una serie de natación de 50 mts a todo ritmo(como ayer), con las pulsaciones a mil. En definitiva, al aire libre, no cesaban los temblores del terremoto, vaya a saber en que grado de la escala Richter

3 comentarios:

anita dijo...

Pero es un terremoto que trae buenas cosas!

suerte en tu nuevo laburo...!

EUCHY dijo...

Si no trabajamos donde somos felices, cómo pretendemos serlo? si pasamos gran parte del día haciendo algo que no estamos de acuerdo o que no nos llena?

Nada.. buen paso.. y mucho éxito para lo que viene.
Besos.-

Percho dijo...

Ojala Ana que traiga buenas cosas,estube siete años y miedo facturando para ellos.

Si, euchy, pienso que la alegría debe estar en muchas cosas de la vida, incluído lo laboral. Por mi parte trato de predicarla, si me es imposible, me hace sentir sienta impotencia.