martes, agosto 15, 2017

La puta psoriasis










A principios de Julio, no sé en qué momento, amanecí con los dedos cortajeados, siquiera podía escribir en el celular.  Tuve heridas en los mismos, y mi humor hirvió.  Fui a la dermatóloga y luego de 45 minutos de contención, me dijo que era psoreasis y me dio todos los referentes a visitar y el Cutanil con betametazona. 
A los días comenzaron a salirme manchas rosas (estilos granitos en las piernas) y me angustió aún más, porque el brote creció por todo el cuerpo, incluso después de ir a una dermatóloga referente, a la que me asustó con que podía ser artritis por mis dolores cervicales.
Esta doctora me explicó que la psoriasis puede estallar por cuatro factores:
  • Traumatismos: no tuve
  • Stress: entrada en producción de un proyecto al que actué sin criterio
  • Infecciones: me infecté la muela y me dolió hasta el oído días antes
  •  Medicación: la b12 fomenta el brote de psoriasis y yo lo ingerí
Según la doctora, yo cubría 3 de estas características. Con lo que me comenzó a pintar un panorama de estudios, análisis, de tiempo dedicado a esta enfermedad.
Mis sensaciones son: de vergüenza, frustración, decepción y angustia. ¿Por que frustración y decepción? Porque no se solucionan esta enfermedad que, aún, no hay una causa concisa ni cura, por medios naturales, o por lo menos con los métodos que accedi.
Mi psoriasis es en gotas y tengo algunas placas blancas, es como si los granos reventaran. Las manos y los pies aparecen placas, y sobre todo, las manos no dejan de hincharse. Tengo picazón al despertarme y el cloro del agua perjudica a la psoriasis. Estoy acorralado con la actividad física que me era cotidiana.
Cambié, parcialmente la alimentación, porque creo que todo esto viene de la alimentación y de asunto psíquicos, con un bajo grado de azar (desconocimiento). Por eso en el primer punto, trataré de comer más granos, frutas y vegetales para brindarme más salud que gusto. Y el stress se va ir bajando gradualmente, a medida que vaya saliendo en este trabajo que fue devastador.
Si realmente estuviese libre y sólo en este mundo, con la posibilidad de no tener obligaciones de ver a nadie, sería crudo-vegano, haría yoga, y estaría casi todo el dia tirado, exceptuando algunas caminatas. Ya que el sabor de la comida me nefrega y la estética más aún, total si pasa por ponerla o ser reconocido, ya me curo de espanto.  
Pero la ansiedad y la exigencia hacen que  la psoriasis, y otros padecimientos, aparezcan.  



lunes, julio 17, 2017

No me gusta competir













El sistema en el cual estoy inmerso, favorece y auspicia la competencia. Es rídiculo, para muchos lo que estoy escribiendo, pero en general nunca me gustó competir. No recuerdo que mis padres me hayan estimulado para ser el mejor en algo, y es realmente lo que agradezco de la infancia. No brillar y correr desde abajo, fue un proceso que me fui adaptando, obviamente con esa “pilcha” de perdedor que tan cómodo me sienta, para poder tirar la pelota al error más próximo y no al progreso ni a la evolución

Obviamente que se me complica relacionarme con la gente, cuando compiten los unos con los otros, y lo que es peor, a mi criterio, hasta consigo mismo.  En fin, el sapo de otro pozo, sin dudas, soy yo. Pero me hace ruido todos los laudos que tuve, en pos de la competencia. De hecho el abanderado no es el más cooperativo (es una paradoja decir “el mas”), sino el que mejor nota saco, y si ahondo más, todos deberían ser abanderados, mientras se colabore, para no jerarquizar el virtuosismo.
Entiendo que uno necesita demostrar sus dotes, en pos de una recompensa monetaria, ya que vivimos en un sistema atado al dinero, y educado así, con alternativas escasas o sin sustento, me parece correcto. En realidad, para mi es una actuación, yo actúo que “se”, pero no valuo como sé, sino por supervivencia.

Hoy dia, mi defensa ante la competencia es el aislamiento, y lo veo en natación que siento que lo paso mucho más relajado y libre, que entrenar bajo las ordenes de alguien, compitiendo con los demás para que no me pasan o yo no pasarlos a ellos, en un andarivel. Sin embargo, la gente, necesita pasarse los unos a los otros. Como estoy solo en esto, a ellos le otorgo la razón.

Tampoco me gusta el deporte en sí, ya no veo competencias de ningún tipo, incluso hay competencia donde 3 o 4 Dioses te dicen si vos: bailaste, cocinaste, cantaste, te pajeaste mejor que el otro.  Las detesto, pero tienen buen rating, porque la gente puede elegir quien hizo la actividad mejor que otro, o tomar partido por uno y alentar por que gane.

Una de las cosas en este cambio que me propongo, sé que estoy saliendo de un abismo existencial atroz, pero es buscar entornos colaborativos, o de lo contrario, aislarme subyugado a nadar, a caminar, a leer, y aprender en general lo que se me cante, enriqueciendo mi manera de moverme, de comer, de escuchar, de pensar y de tener más fundamentos para ser yo mismo sin suscribirme a entornos competitivos.

Hoy se compite por todo, el histrionismo va en ascenso, por eso se exagera en cualquier potencialidad que tenga cada ser.
Insisto no me gusta competir, me declaro incompetente, a pesar que aún sobrevivo.

Test de competencia:
Poco competitivo
Compites poco y eso te causa tranquilidad. Sin embargo, esto puede hacer que consigas menos logros de los que podrías llegar a obtener si revisas tus competencias. Piensa si tal vez podrías alcanzar más cosas en tu vida personal o laboral poniendo un poquito más de empeño.

miércoles, julio 12, 2017

¿Que es la salud? (What's the health?)





La vida comienza una vez, y una de las cosas básicas hasta la muerte es la ingestión de alimentos. En el medio de todo esto hay información manipulada, alterada, vituperada y confundida.
En fin, un ser humano quiere, en base a un sistema de mierda, vivir con la mejor calidad de vida. Pero los alimentos causan enfermedades, no sólo el azar o la genética, sino que estamos en riesgos a enfermarnos por lo que ingerimos.
Pero, lo peor de eso, hacer una enfermedad como compañera de vida y hacer evolución la dolencia para incrementar las anestecias, paleativos y todo lo que sea crónico y de por vida.
Cada vez que tomo un medicamento, a mi me da sensación de frustración. Es una cosa mía, es personal, pero si uno lee los posibles efectos adversos lo paranoiquean.
Bueno...bueno...más allá de las viviencias nimias que expreso en este blog (casi abandonado) . La película "What's the Health", trata sobre el veganismo de "hay que serlo" de una manera contundente, agresiva y avasallante. Y está muy bien fundamentada con diversas testimonios y evidencias. Asi, uno también puede comprar un producto de "Telecompras" por la fundamentanción que te da.
Porque las asociaciones que colaboran con las enfermedades, no colaboran con tu cura, sino con que sea crónica y las industrias estén facturando a lo loco, para que tu consumo sea sin fin. Y realmente, le creo más a la película que a las informaciones de medios que dan un diario diciendo "que ahora comer salchichas hace bien para garchar"... Se sabe quien la financia.
Esta película me entretuvo en todo su trayecto y me dejo algunos puntos para analizar y reflexionar sobre eso. Es dificil con la información, por como es procesada en la web. Pero es interesante para verla y reaccionar si uno prefiere ser feliz comiendo un asado con grasa o desintoxicarse comiendo sano y así tener mejor calidad de vida, más allá de lo adictivo que es la grasa y otras cosas.

La ingerencia de alimentos se resalta el sabor, por algunos estímulos quimicos que se envían al cerebro, y generando adicción, por ejemplo, el queso. Entiendo que la gente se reune para comer y castigar al cuerpo, tal vez sin necesidad. Yo prefiero juntarme para jugar y que la comida sea secundaria. Pero la comida da tanto trabajo: desde el artistico al farmaceutico, por eso, a mi entender, se exacerba y se valora tanto.  Mi deseo, por todos los padecimiento que tengo, es colocar a la comida como algo necesario, responsable y sacar de las prioridades principales "el rico sabor". Seguramente procrastinaré lo que anhelo (como tantas cosas) pero es lo que deseo hoy. 
Dejo la critica de un blog, que en si hace crítica sobre la religiosidad del veganismo. Del cual es una alternativa más.


sábado, junio 24, 2017

El Regreso de los Caballeros de la Quema














Ante todo La Plata me hace acordar a Montevideo, oscura, con bares no tan modernos y cool como los de Buenos Aires. Caminé bastante para llegar al estadio, de la mano de mi celular que me guiaba entre diagonales y trasversales. Conocí, en mi caminata, varios parques y plazas como el Alsina o el Guemes.  Una caminata de alrededor de una hora, me llevó al estadio que, me habían dicho que estaba alejado y en una zona peligrosa y realmente 5 km de Plaza Italia(centro) no es tanto, asi como la zona del boulevard de la calle 21, lo aprecié muy iluminado.  

En el marco de Provincia Emergente, una buena idea de este gobierno que no me cae en gracia, pero rescato este tipo de eventos culturales, y además gratuitos: algunas mierdas dirán que lo pagan con su impuestos, bueno que vayan a Estados Unidos asi no les das estas posibilidades a gente que no cuenta un dinero sobrante (que también paga IVA) para ir a este tipo de eventos.
Vi un par de humoristas que hacían monólogos o, para ser más piola, “stand up” e imitaciones. No me causo gracia, será que estaba cansado. Tenía un poco de hambre y me banqué una cola de media hora para un cono de papas fritas y un limoneta.  Por primera vez piso el estadio Unico de la Plata y bastante gente “asomando el rancho”. Estaba culminando su show “De la Gran Piñata”.

Caballeros de la Quema me pegó por el tema “Casi nadie” una alegoría al no poder encajar bien con las ambiciones y certezas de la sociedad, además de esas noches donde me sentí sólo en medio de “luces y gente” y que yo ocupaba un espacio, pero consideré un “nada” o un “nadie”, por el hecho que sobre-estimo el poder que el ser humano busca adjudicarse mediante un logro o título.

Mi primer recital fue por febrero/marzo del 97. Caballeros tenía un tema llamado “Hasta Estallar” con Gieco, yo no tenía un mango partido, fui caminando hasta Parque Los Andes en Chacarita y recuerdo estar con los brazos apoyados en el escenario y estar rodeas de unas 200 personas.  Nunca pagué para ver a Caballeros, los vi tocar gratis al lado de la facultad de Ingeniería, donde estudiaba junto a mi novia de ese momento, y realmente compartíamos el gusto por esta banda. Que es un tipo que grita más que cantar, pero sus letras muy lunfardas de Buenos Aires, más su impronta perdedora, me encajaba justo para que me enamore de esa banda y sea la que más siga a finales de los 90 y principios del 2000.

La banda se estaba haciendo demasiado popular por fines del año 2000 porque en Palermo, con el camión de seven up, hubo más de 50 mil personas, además que tocaron Turf, Kapanga, Javier Calamaro y ellos.

El 2001 en Rock ‘n pop beach vi mi ultimo recital de ellos en Mar del Plata, donde Garfield, el organista estuvo totalmente dado vuelta, y faltaba el respeto a Noble. Poco después Garfield fallecía de un infarto y la banda se fue a pique y se terminó separando.

El 23 de junio del 2017, volvieron, cuando me enteré, un mes antes, me agarró un entusiasmo inusual. Me sorprendió la cantidad de gente que hubo, tenían que habilitar plateas todo el tiempo, y el campo estaba repleto. Salté como hacía mucho que no lo hacía, me olvidé a lo largo del concierto todos los padecimientos físicos que sufre, mucha emoción y en cada uno de los temas y mucha euforia, en los primeros 3 que ya me quede sin vos: Pejerrey, Patri y Todos Atrás y Dios de 9. Me sorprendió como gente de todas las edades se sabía las canciones. Tal vez, hay un revival en las nuevas generaciones. 

Culminó con el tema que tenía que terminar, para quedar bien con los que los conocen poco y mucho. Además que los cantos de la gente hacían “eco” en el techado Estadio Unico de La Plata: “lloro lloro, lloro”. Con los hijos de la banda en el escenario.

“Gracias por volver” cantaba la gente. Creo que las cosas, si no son necesarias por un tema económico, darle el mejor final que puede darse y ayer “Caballeros de la Quema” si tuvo que finalizar de la mejor manera, 15 años después, lo hizo con creces y con la presencia de todos (sin incluir a Garfield) dentro y fuera del escenario. Para mi fue como para el futbolero haber sido campeón luego de 15 años, sentí la misma alegría que no me importó volver a caminar lo que caminé de ida, esperar 1000 años el Plaza para volver, en una estación de ómnibus colmada.  Realmente, como espectador fui muy feliz, esta banda me acompañó en muchos momentos de mi vida. 

domingo, junio 04, 2017

El tiempo me lleva años y me deja dolencias
















Hoy cumplo 42 años, sin gloria, con algo de pena, no sólo por plasmar el pasaje del tiempo, del que no estoy a la altura empírica. Estoy en una etapa donde no puedo dar consejos a alguien. 

La gente cree que tengo menos edad, no por mi cuerpo, sino por mi comportamiento, absolutamente infantiles e inmaduros. ¿Tengo que cambiarlo para quedar bien con ellos? No, pero tengo que abstenerme a tratar a ellos, para evitar injurias y malos tratos; y hasta exponerme de soltar frases ridículas y exceptuar analizarlas. 
Hace tiempo que no escribo, pero mantengo el tratar a los demás como "ellos" y el "nosotros" no existe practicamente, con la salvedad de mi hermano que, me veo identificado en él, en su timidez, en su perfil bajo. Eso no quita que me mueva con una despreciable y asquerosa soberbia para mantener el status de mierda que me cree, simplemente porque me da mieda salirme de él, y mudarme al lugar donde debería estar.  Mantener este disfraz, implica un gran esfuerzo.

Por otro lado, mi cuerpo, odio mi cuerpo, no como un objeto estético, que realmente, me interesa mucho menos la belleza estética de las personas que antes, incluso la mia. Sino como maquina emisora de dolores, me repudia sentir dolor y que, este año, principalmente, se estén volviendo crónicos y que la farmacopea no ayude demasiado. Que los médicos que acuden son una procastinación de las citas para los estudios de mierda que tengo que realizar. 

El cuerpo es lo que me hace sentir preso de esta vida a la que anhelo libertad e independencia y me hace enajenado de los diagnósticos y de las dolencias que sufro hoy dia. Los dolores en las cervicales, a veces son insoportable, la parestesia en el brazo es constante y cuando sufro nervios, se me paraliza el brazo, a veces la pierna sufre lo mismo. El dia de mañana si me internan, sé que no podré contar con nadie, por verguenza principalmente de no querer joder a nadie. 

Mi presente consiste en consumir remedios tipo B, diclofenac-b12, un antibiótico para la muela rota, un remedio para el dolor.  Con respecto a la psoriasis estuve poniendo cremas durante años y 6 meses de tomar meo en ayuna, hizo que practicamente se me vaya. Es mi único triunfo contra la decadencia etaria.  

Yo envejezco caprichosamente, en los últimos años nunca me senti a la altura del sistema. Me comparo con hace 20 años atrás, y estaba de novio con alguien de la facultad, trabajaba en una consultora fijo, y tenía planificado cuando me iba a recibir (cosa que cumplí), hace 10 años atrás salía de una consultora, entraba en otra, me gustaba mucho hacer deportes, estar con mi novia de ese momento y derrapar etilicamente, porque me hacía sentir mejor.
Hoy trabajo con presión, me equivoco seguido, estoy más lento, me perturba levantarme muy temprano y llegar a las 19:30. 
Tengo, una pareja lejos a la que me peleo desde allá. Soy más o menos asexuado, me gusta liberarme mi cuerpo a través de orgasmos que suelen ser a la madrugada, pero no tengo deseo sexual de nadie ni someterme porque no lo siento.  

¿Que pensaba hace unos años al cumplir 42?  42 son los kilómetros de una maratón, por ello, a los 36/37, por un capricho estadístico, pensaba que esta edad debía correr mi maratón 42. No lo cumplí, pero a mis adentros no me considero un fracasado por ello, sino es un alivio no entrenar para algo, sino solamente para trascender. A fines del 2014 corrí mi última maratón (31) y no hay señales que vuelva a correr una, la gente de ese entorno ha desaparecido de mi vida (no son más que contactos de Facebook en la que hay nula comunicación y solo recuerdos).  Eso es otro triunfo en esta etapa, poder cambiar por otras cosas y desacelerar el ritmo.  

¿Esperanzas de aligerar el cuerpo y de no quedar expuesto a exponer mi decrepitud? En esta vida sobre-informada hay millones de alternativas, aún, con gente limitada como yo, como terapias alternativas de elevar la mente y conectarse con estados de sosiego, y por ende, postergar el dolor y sentirse un tanto más tranquilo, más paciente, más sosegado. La vida intensa duele, y cada vez más, tengo que planificarme cambios a los que incluya positividad, poco esfuerzo y placer.  

¿Que actividades debo mutar? Primero las que sean de largo ruedo: más de 1 hora ya es esfuerzo. Luego el trabajo, cambiar la concepción del trabajo, no saber donde quedar parado (es parte de lo que logró mi rectificación de columna) Es un tema gris y está el miedo a comenzar con deficit el año que viene (si es que llego sano) . Las que pienso incorporar según mi grado fisico e intelectual que está mucho más limitado que años ha.  El alcohol ayuda cada tanto, y la mezcla con los recitales los aguanto hasta cierto punto. Aprovecho ahora, que es mi mejor salida,  porque va a sucumbir en cualquier momento.

Comienzo este año con un peso de tristeza importante, con sentimientos irresolutos, con vagancia por cansancio, stress y medicación.   Este año lo anticipé, 2017, es muy dificil para mi. 

miércoles, mayo 17, 2017

El limite del levante




En estos días salió a la luz, que una mujer de 22 años, denunció a un taxista de cuarenta y tantos, porque la siguió durante dos cuadras, tratando de hablar con ella, porque él, la veía muy bonita y realmente quería que le diera bola.  Realmente la duración tolerable, en que estimula a una mujer para denunciar a un “hombre acosador”, ignoro cuando se tiene que dar cuenta un tipo avasallante.  El taxista deberá hacer un curso sobre violencia de género. Además de tener la condena social, porque fue escrachado en la mayoría de los medios de comunicación.
Cuando era más joven, en cualquier lado: parques, shoppings, la calle misma, lugares de comida rápida, bares, confitería, colectivos, o lo que sea, tratábamos entre varios de hablar con chicas. Tal vez, no existía la facilidad de internet, pero supongo que, si traslado ese tiempo,  al actual, estaría preso y tendría condena social por acosador. No sé, si está bien o mal, supongo que el 99% lo hice con cierto respeto y educación, pero desconozco si “el respeto” y “educación” es similar al periodo corriente.
Hoy no salgo de levante y hace mucho que no intento conocer a alguien en un ámbito callejero o público, fuera de bares o de internet.
Pero, realmente, pocas veces, he conocido gente en entornos callejeros y hemos arreglado una salida.  Además es algo consensuado, donde al principio, puede haber un aire hostil, y luego se afloja y se llega a buen puerto.  Esta puede ser la razón, en que el taxista insista, probablemente, por experiencias vividas.
Hay lugares en el mundo donde el piropo puede ser multado, y no hablemos de tratar de entablar a una mujer.  No lo veo mal, porque hay mucha violencia e intolerancia cuando ciertos hombres son rechazados e ignorados por una mujer. Y ahí, es donde encontramos el límite.  El piropo, sin embargo, para mi es parte de un ser banal que puede ser ignorado y no tomado en cuenta.
Ahora, al revé, una vez me sentí acosado y no lo he denunciado. Cuando una mujer me amenazo enviarme a un expresidario porque ella tenía despecho. Realmente he tenido miedo al respecto, pero en fin, supongo, al no ser mujer, no me hubieran llevado el apunte. Además no sé si hay teléfonos por acoso hacia al hombre, supongo que sí, lo que en ese momento no me tomé la molestia en buscarlo.
 



lunes, abril 24, 2017

17 años de la difusión del Rock Nacional


















En los años 90', los grupos de afuera invadían a la Argentina. Apenás los grupos conseguían ser soporte de los mounstros que venían del extranjero, a los que yo no les entendía lo que comunicaban.
En los recitales barriales no llevamos ni a las 500 personas, dura era la vida de los artista nacionales. 

Hoy es el cumpleaños de la radio que escucho a la mañana, que pasan música de acá y de Uruguay, con la impronta que me sensibiliza desde muy temprana edad, a través de grupos y solistas que me hacían (y me hacen sonreir). Algunos saben que estuvieron haciendo cuando Bergoglio fue papa, cuando Argentina salió campeón de la bolita, cuando sucedió lo de las torres gemelas, entre otros eventos.

Llegaba de Brasil que me esperaba mi novia de esa época, y al coincidir en el género de música que ambos escuchábamos, me dio la noticia que había una radio que pasaba sólo música nacional con una antena de gran alcance.   
Me enteré que era de Hadad, personaje nefasto para esa época, pero no me importaba, ya que no paraba de escucharla y de cantar las canciones.  Y a partir de ahí, años después, comenzaron los festivales de Rock Nacional, como los de la bebida cola o de la cerveza marketinera.


Es ahí donde, además de la nostalgia que me daba la música cuando era chico, comenzaba una época en donde su lírica, poesía y música, era un cocktel energético para acompañarme en los eventos de cada momento de mis días, que, al escuchar una canción de la música popular argentina,  recupera una escena extraordinaria de mi vida. Porque la musicalización del tránsito que llevo en este lugar, es por la música de acá. 

17 años tiene esta radio junto a la música de acá. Yo creo que desde que nací, y no hubo una banda extranjera que me atrajera mas que ciertas bandas de acá.