jueves, julio 17, 2008

Hay un deseo que pido siempre que pasa un tren



Por la canción "dulce" de Andrés Calamaro, "Mi Gin tonic" , en la que un párrafo del estribillo menciona: “Hay un deseo que pido siempre que pasa un tren”; me surgió la idea de escribir sobre el deseo.
Observo que el deseo está ligado con la necesidad, pero el deseo es algo más fuerte que la necesidad explícitamente tratada. El deseo se anexa con ilusión y con algo que podría alterar parte de la vida.

El grado del deseo cambia según el contexto y el plazo; el deseo sexual puede ser originado en segundos, el deseo de fortuna económica o de poseer salud puede ser de largo plazo. El deseo necesita ponerla en práctica y una vez cumplido, generalmente se confeccionan otros deseos y así sigue girando la rueda.
Particularmente pienso, cuanto más deseos se anhela, más confusa y desafiante es la vida, como queriendo ponerse a prueba día a día en post de la meta trazada.
Según la RAE el deseo es: “Movimiento afectivo hacia algo que se apetece”.
Ese movimiento afectivo es el impulso de pedir o pedirse algo que se anhela. Pero el goce al cumplir los deseos se mide en el grado de la inquietud de quien lo haya cumplido
Personalmente no confío en las personas que viven pidiendo deseos o que no se conforman con nada cumplido, porque ambicionan más y más. Tal vez sea así en ocasiones y realmente no me jacto de ser de esa manera.
Pero volviendo al tema de Calamaro, cada tren es una oportunidad y la misma se cumpla de la manera mejor posible.
Lo constructivo de un deseo es cuando beneficia a n partes, por ejemplo la solidaridad sin uso de terceros, y la cooperación entre ambas. El deseo de dar amor, sin obsesiones, es un deseo constructivo.
La destructivo del deseo es la competencia, ser campeón, tener el reconocimiento de toda la humanidad por tener talentos competitivos y querer ser el número uno y tener a todos a sus pies, esto es común y para la gente es muy divertido y además estas personas son objeto de deseo y no hay nada más beneficioso para ciertos seres humanos tener la vara de controlar a muchisimos seres humanos.

Pero este último párrafo lo reflexiona un ser negado de talento, del montón, de alguien que forma parte de la masa y reniega de ello, pero que no tiene deseos de grandielocuencia, sino de paz, de amor, de cooperación y de arte.

Todos tenemos una misión en este mundo y esa misión se torna en el deseo eterno, algunas misiones son en perjuicio y otras en beneficio, la evolución del mundo es el conjunto de los deseos o misiones cumplidas de cada ser humano

Dejo la canción como legado de el tema planteado:

Para ver bailar voy a un club mientras muerdo el limón
de un gin tonic usado … en tu cadera,
no me digas que voy a tener que ir a ver a tu grupo del siglo pasado,
en la bombonera.

Hay días para quedarse a mirar,
hay días en que hay poco para ver,
hay días sospechosamente light,
hay un deseo que pido siempre que pasa un tren.

Para ver bailar voy a un club mientras muerdo el limón
de un gin tonic usado … en tu cadera,
todo bien porque voy a comer como un rey
en tu agencia de coches usados … entre colegas.

Hay días para quedarse a mirar,
hay días en que hay poco para ver,
hay días sospechosamente light,
hay un deseo que pido siempre que pasa un tren.

También hay un deseo que pido siempre, que pasa un tren.

Hay un deseo que pido siempre, que pasa un tren.

1 comentario:

Anónimo dijo...

hola , aunq no lo creas, yo estaba escuchando la cancion esta titulada mi Gin tonic, y como casi todas las canciones de este genio argentino, me puse a tratar de estudiar las letras,y de las misma manera supongo que igual a ti, la frase final "hay un deseo que pido siempre que pasa un tren", me causo nostalgia y empece a pensar en todo aquello q quiero o quise tener, puse esa frase en el buscador google, y es asi que di con tu block, y realmente has descrito casi perfectamente , lo que esa frase trata de decir no. Cada tren es una oportunidad para hacer algo distinto, cambiar algo nuevo, muy interesante. saludos desde Lima

Franco