lunes, septiembre 06, 2010

De mudanza


Un miércoles en la antesala de la mudanza, un ataque de hígado me invadió mi ser, muchas veces yendo al baño, producto de un pollo semicrudo, que comí al mediodía, más por ansiedad que por hambre, en definitiva cólicos en el estomago.

Al otro día a las 7 y media de la mañana me trajeron 15 canastos, más dos muebles móviles, donde pude colgar la ropa de percha (pantalones, camisas, chombas y camperas).
Comencé con mucho entusiasmo sacando cosas de los cajones para ponerlas en bolsas e incorporarlo en el canasto, coloqué, además la ropa emperchada en los muebles móviles.


Luego las cosas del baño, pero ya el subibaja entre mi humor y el malestar se molificaba, no aguantaba más el hecho de tener que sacar cosas de cualquier recóndito lugar de mi hogar, me enfurecí y no dejé de preguntarme de: “Como hago para sacar todo ese kilombo de ahí”, compartida con una sensación de no acabar más.


En fin, el día no ayudó, tampoco, además que el ascensor, del departamento de destino, no funcionaba. Justo a mí, lluvia, sudestada, más subidas y bajadas por escalera de tres pisos. Peor hubiese sido, el piso 9 u 11.

Vino el hombre del cable, a instalar el nuevo hogar, la verdad no tenía idea adonde instalar Internet, a tal punto que cambié sobre la marcha el rincón original.


El instalador se fue ofuscado y ofendido porque le pregunté: “¿Cuanto es?”, titubeando e inseguro me dijo:”No, no es nada”, entonces, no le dí nada, cuando seguramente esperó una propina, y no me percaté de eso, y en consecuencia se sintió injuriado por mi acción.

Ante mi malestar, comí una sopa, que fue la única comida en 15 horas de lo que llevaba el día jueves, pusé MTV y no podía creer la programación que daban: aprendí que una chica rara, en realidad, era igualita a la adaptable, y lo más importante fue que, para darle un beso (tipo pico) a una mujer, necesitás: pasarla a buscar en limosina, llevarla a cenar en un fino restorán, darle un paseo en helicóptero y luego ir a una isla en bote y ahí, tenés la posibilidad de darle un beso, jajaja, ¡entonces sería virgen!
Volví al ruedo y compré cablecanales para pasar cables, martillo y clavos para colgar cuadros.



Al otro día vinieron los de la mudadora, la sudestada estuvo más violenta que el día anterior, cuando atiné a hacer algo, se me cayó una caja en la nariz y me sangró, en fin, el capataz, de los dos peones, me dijo que solo mire y que no haga nada.


Los peones fueron expeditivos y poco pacientes, colocaron frazadas a todos los muebles, por la lluvia, además de bolsas de nylon a cada canasto.
Cuando llegaron a la nueva casa, subían los canastos y muebles y traté de acomodar o vaciar los mismos en el supuesto lugar correspondiente.


Al terminar, ellos, vaciaron los mismos, y al ver una especie de Sarajevo en toda el hogar, mi primer reacción fue acostarme a ver algún chimento futbolistico que realmente no me genera nada.


Al reponerme, lo cual se me hacía cada vez más pesado, ordené la ropa, las cosas del baño, de la cocina, armé la computadora, el pedal, la consola, cambié los tubos de luz, en fin, el saldo fueron dos astas y un revoleo en el estomago que me dejó de cama, afuera siguió la sudestada, y adentro un cansancio descomunal a pesar de que el trabajo, aún, no está terminado.

4 comentarios:

ALFONSINA dijo...

Esos días eternos en los que nada sale bien. Sería mejor descansar y luego volver a empezar.
Más literalmente, la mudanza es todo un tedio!
Saludos Al!

Anónimo dijo...

Reconozco que se parece a una pesadilla con final feliz...al menos,las veces que me he mudado yo,XD.
Siento que lo hayas "disfrutado" tú sólo...y me he reído con lo de la "no propina" del técnico:me ha pasado alguna vez y despues me he sentido fatal o...doy propina de más (peor para mí).
No sé cómo serás de ordenado o minimalista...a mí siempre me ha gustado esa sensación de "limpiarme" de trastos inútiles y ropa que jamás te pondrás de nuevo,y que guardas por sentimentalismo.Uy! ¿Me estaré volviendo muy IKEA? XDXD.
Un saludito,man.
Agotada.

Francisco José dijo...

Hola Seba: dicen por allí que mudanza con lluvia trae prosperidad.Que así sea.Abrazo grande.Francisco José.

Percho dijo...

Si ALFONSINA, es todo un tedio, pero bueno es una experiencia que se da poco, y sirve para desordenar y hacer un inventario de lo que sirve o no.
Claro AGOTADA, en realidad uno no toma noción de ciertas situaciones o cosas, en realidad no estaba a la altura para tener lucidez y realizar una mudanza más ordenada y menos agotadora

Gracias Francisco, tanto tiempo que no sabía de vos, que así sea, gracias nuevamente.