viernes, noviembre 03, 2006

MARATON DE BUENOS AIRES 2006









Vuelvo a escribir en este bendito e intimo blog. Siento que no estoy en una etapa muy inspiradora para volver a desarrollar mis sentidos en palabra, pero un buen ejercicio es comentar o relatar algo que me gusta a hacer, que es correr maratones propiamente dichas de 42 km.

Luego de 14 dias de correr una maratón en la Provincia de Chubut, tenía la espectativa en llegar a completar una maratón en la ciudad que me albergó la mayor parte de mi vida.
Aunque es relativo, la ciudad y sus innumerables costumbres es una excusa, mi verdadero albergue es mi cuerpo, mi mente y todas las percepciones que poseo donde dicierno lo bueno y lo malo, lo comprensible o no, lo bello o no y demás bipolaridades que se tornan grises cada tanto.

Todo comenzó en un dia lluvioso, humedoso y de baja presión: climas que no soporto ni caminando, simplemente mis humores descienden más abajo que el suelo.
Gente de varios lugares del mundo, gente que disciplinadamente se colocaba detrás de la linea de meta, para recorrer un camino que tiene fin, pero que importancia tiene el fin, si durante el camino se ambiciona llegar, o se anhela ir más rápido que nunca o se experimenta el cuerpo o simplemente se realiza un city-tour por los 42195 mts de longitud.
Largué y en mi aparato MP3 sonaba "Let it Be", dejalos ser me decía, ya que veía gente euforica y de gran humor por solamente haberse animado al reto.
Recorri el verde de Palermo, esquivando charcos y con la mirada hacia abajo. Al llegar a Libertador y Retiro, repetia la canción : "hubo un dia que queria trabajar y progresar, ahora solo quiero cantar y cobrar". En el kilometro 17, espié al cielo y volver a repetir : "Me despierto sin razón, bajo un cielo liquido, contemplando este jardín que no tiene fin".: letra del grupo Turf.

Pasó al costado de la cancha de Boca Juniors y habia unas cincuenta personas esperando entrar a la cancha, cuyo partido empezaba 10 horas después de que pasé. Yo les dije: "Todos nosotros: los que corremos y Uds. estamos enfermos". Me miraban sin entender nada.

En la media maratón me paró hacer pis, y sigo corriendo; en el 23 paro dos pasos y sigo en el 25 me retiro la remera de algodon, que tenia bajo la sintetica, y pesaba 5 kilos de lo mojada que estaba. Al haber parado gané un poco de energía y también perdí concentración.
En el kilometro 28, la baja presión se apoderó de mi, y yo me desconcentré. Sintomas como hambre, sed, somnolencia comenzaron a aparecer y a intensificarse durante el resto del trayecto.

Respondí agradecidamente a cada aliento y sabiendo que no era para mi, sino que para ellos mismo en un acto de narcisismo, como expresando : "Vamos, no tengo que caminar, por eso no quiero ver gente caminando que me tiente". Igual eso es una opinión personal, seguramente al realizar la misma actividad, lo altruista se manifiesta.

Yo corría con cuatro temas que me daban aire "Aire"(valga la redundancia), "Pasos al costado", "Una Vela" y "Angelical". Musicalmente corriendo haciendo bis de estos temas, pero a la vez caminaba y me dormía. Me pregunté varias veces si iba a terminar la carrera caminando. Mi animo empezó a bajar, perdí el entusiasmo, pero quise llegar de todos modos y como sea. Subi la cuesta del 41 corriendo pero paré a los 400 metros, cuando ya habia bajado, caminé hasta la curva y después corrí los últimos 600 mts, para llegar con el tema "La recta final" y con cara de nada.

Más allá de la cobardía y desconcentración que mostré en esta carrera tuve la voluntad de concluirla y además de sobreprotegerme; eso, sin duda, torno a mi mente en sensaciones ambiguas de las cuales respeto y trato de no mostrar arrepentimientos.

1 comentario:

ag dijo...

bueno percho, me encantó tu relato por lo sincero que es o fue..
te envidio sanamente por el hecho de haber corrido la maraton, yo estoy entrenándome y apenas araño los 4km y piquito (a no reirse!) pero se que me va a llegar, por ahora aspiro a la media del año que viene, casi un año por delante... que joda no??
mi blog es http://www.anagallardo.blogspot.com/