miércoles, julio 25, 2007

La Ultramaratón Helada - 50 km











Llegamos antes de las 9 de la mañana. Obviamente nos perdimos y vagamos por Cascallares hasta encontrar el camping.
En el auto viajábamos: Florencia, Picante o Walter López (que corrió 30 km), Chien (que corrió 50 km), Luis (que fue asistente) y quien escribe.
Sociales, saludos a gente que hacía mucho que no veía. Al final resulta ser un ambiente muy agradable y muy conocido: ¡Somos los mismos de siempre!



Largamos después de la charla, a las 9:45.
Yo dudaba de mi vestimenta: remera de algodón, remera “Puma” de mangas cortas arriba de la anterior, calzas cortas y pantalones cortos, guantes para cubrir las manos, gorrita para la cabeza.
La largada fue masiva ya que se juntaban otras competencias, además de la de 50 (20,30 y 3 postas de 20). Largué con el megatema: “El último en saber” (Grand Prix) y no estaba solo, como decía el tema. La gente alegre, se hablaba, se reía; mientras yo escuchaba mi primer tema.
Empecé a cantar con Babasónicos y su “Árbol Palmera”: “…Lento como se mueve la sombra…”, así decía la canción y así trataba de ir. El tema bisagra fue en el kilómetro 3, cuando quedaban aún 47. Decía “…No me importa si estás cerca o estás lejos, descubrí que nuestro amor no tiene tiempos…”. “…Si va a ser, será en su momento…”, entre otras frases sueltas; lo cual me hizo reflexionar que todo llega, mientras transito tranquilo.
Luego de hacer unas 3 curvitas, llegamos al puesto en el kilómetro 4,7. La mesa de bebida obstaculizaba un poco, pero se bancó. “De la guitarra” (Intoxicados) me hizo cantar constantemente. Al kilómetro 10, llego con “Sheeba Baby” (Babasónicos). Esta primera vuelta fue llena de sonrisas, de acompañamiento, tranquilo y ya sin frío. Solo tomé agua en los puestos.

Arranco la segunda vuelta con “Misericordia” de Babasónicos. Voy acompañado con alguien del Parque Chacabuco. Me decía “Uy que viento”, así fue de molesto hasta el 13,5. Igualmente seguía manteniendo la fuerza de la primera vuelta. Aquí aparecían bicicletas de la mano contraria. Luego mi desacuerdo con la hidratación: en este puesto del medio me ofrecían vasos que tenían solo 25 ml. de agua. Tomé de la mesa uno lleno hasta la mitad, unos 100 cm3.
En el km.15 me alcanza Chien y yo cantaba “Eres para mí” (Julieta Venegas) y “Piolines” (Turf), que tiene una parte del famoso tema de Pappo:“Desconfío”. El señor que venía a la par con nosotros exclamó en forma vehemente:”¡No aguanto más a este cantor!”. Me separé del señor y de Chien con “Magia blanca”(Turf) en el 17.
Con “Ciruela” de Juana la Loca, me alcanzaron Darío, Nowi y Horacio. Preguntaron sobre el tema que escuchaba y yo seguía molestando y respondiendo con mis alaridos del 18 al 20 cuando Florencia me alcanza Gatorade.
La segunda fue la vuelta con más compañía, pero con más frío y más cansancio que la primera, aunque realizada en igual tiempo.

Largo la tercera vuelta junto a Nowi, quien se manda un cambio de ritmo impresionante.
El viento se hizo más duro, la lluvia me enfriaba más aún. La veo a Mónica Cortez, que murió en el 22,5 km. Me dice algo que no llego a escuchar. Le respondo: “Está durísimo el viento”. Me relajo en el 23,5 cuando el viento jugaba a favor. Aquí en las curvas me cruzo con un ciclista, y los dos acostumbrados a correr por adentro del camino, casi nos topamos. Yo balbuceo algo irreproducible, que tiene mucho que ver con el lugar adonde fue concebida su vida.

En el puesto del medio tomo Gatorade, y largo con el “Tilín del corazón” (Calamaro), donde mencionaba que “…Recién acabamos de empezar a correr…” y “…La segunda parte es mejor…”; justo cuando llego a la mitad de la carrera. “Felicidad, depresión” (Intoxicados) me hace decirle a un corredor: “…No hay bien, no hay mal, lo importantes es disfrutar de todo lo que hagas…”. El tipo me hacía “si sí” con la cabeza. Dos canciones que se llaman “Lejos” me hicieron seguir (G. Prix y Calamaro). Aquí saludo a Gustavo y paso a Richard, que lo ví haciendo un gran esfuerzo. Me pregunta como estoy; “Mas o menos” le contesto. Es que tenía frío y la lluvia molestaba.
Llegando al 30, “el comandante” me pregunta qué estoy escuchando; “Viejas Locas” le digo. Es que efectivamente estaba sonando “Lo artesanal”. Florencia me entrega el Gatorade y de repente miro para atrás y no sabía a quien dejar la botella, le digo a Rosa: “Me la tenés, ahora vuelvo”. Un hombre de atrás repitió lo que exclamé y se río; yo sonrío, y se abría la puerta a la peor vuelta de la carrera.

“Crónica TV” (Turf) y “Hombre espacial suicida” (J. Loca) sólo las escuché, y eso que son temas que me dan pilas. Luchaba contra el viento, contra el frío, la lluvia, con el gorro que se me salía. En definitiva fue un gran esfuerzo realizar esos 3 kilómetros. Lo veo a Spinelli que me pasa como una tromba y le canto “Feliz”(Estelares), me levanta el pulgar a 20.000 km por hora.
Las bicis del lado contrario no sólo me daban bronca, sino pánico.
No veía la hora de tomar algo caliente, ya que tiritaba del frío. Llego al puesto intermedio y grito “Caliente, caliente”, ya que 25 mts antes te preguntaban qué querías. Me sirvieron sopa y también tomé el membrillo (cosa que nunca probé en una carrera). Me vino bárbaro para el frío y para mi presión. Tomé un gel, caminé mientras digería las tres cosas y largué con “Estrella” (Azafata), un tema lento que me hizo olvidar mis sensaciones pesadas (aunque seguro por producto de lo ingerido). Del 30 al 35 tuve los kilómetros más apesadumbrados.

Cuatro temitas me dieron alegría antes de llegar al 40: “Está saliendo el sol” (Intoxicados), “Bajo un sol feliz” (Violadores), y el dúo”Cuatro personalidades” y “Yo no me quiero casar” (ambos de Turf) me hicieron cantar y reir. Migue me pasa como palo y se ríe. También me pasan los primeros que ya dibujaban la cara de alegría porque le quedaban pocos metros para llegar. Veo a Florencia y a Picante y les canto con una sonrisa cansina: “Sigo de largo, sigo de largo mal” (Villanos).

Se venía la última vuelta. Comencé con mucho desgaste de la anterior, me costó arrancar. Además de los factores climatológicos que afectaron a mi cuerpo, un dolor en el aductor me hacía muy cuesta arriba la marcha. Quería llegar al 43, no me importaba nada, a pesar de que trataba de improvisar el pasito de “Un día perfecto” (Estelares).



Al llegar donde me disponía( kilómetro43), me apagué y bajé los brazos.
Andrea Virasoro y Silvia Díaz me pasaron a buen ritmo. Por suerte junto a la primera había un tipo con bici que me proporcionó Gatorade, lo tomé mientras repetía “Extraña calma” (Mancha de Rolando). Y “Estupendo” (Azafata) me hizo correr con alegría (aunque arranqué con dolor). Llego al puesto e ingiero nuevamente sopa, membrillo y gel. Aquí se fortaleció el cerebro y encontré de a poco el ritmo con “Me dejo llevar” (J. Loca). Me repetía que “era hermoso” con Babasónicos; y faltando 3 kilómetros: “Luz de marfil” (Los Piojos), “Esa Luz” (Turf) y “Aire” hilvanaban la emoción del arco de llegada. Culminó una gran emoción junto al tema “Angelical” (J. Loca). Abrazo a Picante, a Florencia y a Mercedes.


Florencia me aguantó mis alaridos de dolor y mi malestar; en donde las nauseas, el frío y la incomodidad con mi cuerpo, me hacían difícil subsistir. Por dentro procesaba una gran satisfacción por el respeto que me tuve y por todo lo vivido; momentos que quedarán en mi mente para siempre.


Me propuse tres carreras en un mes y tercamente lo realizé, es un logro personal que solo yo me entiendo porque lo hice

2 comentarios:

anita dijo...

Te re re re felicito! 50 km son todo un logro! y mas que venias de hace nada con la otra carrera!

que espíritu el tuyo!

un beso grande!

Percho dijo...

Gracias Ana.
Simplemente es placer con grandes tintes de locura y de segunda infancia.

Besos.