miércoles, enero 08, 2020

El 2020 con dudosos buenos presagios















Este año se cumplirán 15 años de este blog ¿Cuantos cambios tecnológicos absorbidos en todo este tiempo? El hecho de escribir blog y presentar la "individualidad" de cada uno estaba en voga. Hoy los blogs están en extinción, y pasando por tweeter, por Facebook, youtube, hoy las historia de Instagram, con voces, fotos y todo lo demás forman una tribu mucho más social.
Acá estoy, desamparado, con limitación a la tecnología, escribiendo este blog, como una manera de sentar bases antes símbolos que adopté, sin profundizar "los por qué", en la transición de los años, como sumando tiempo a la vida. 

Permeado en la primera estrofa del tema "Que se yo" de Cielo Razzo:

¿Qué sé yo, mujer? ¿Qué sé yo?
Si a este juego ya entramos perdiendo
Se juega la vida, se vive a la sombra
De los gigantescos devoradores


El 2020 ya ingresé perdiendo, luego de un pedo madre en que mi metabolismo se debilitó aún más, donde para las actividades habituales se les ajusta un poco más la cuerda y entonces camino y es como si un gigante me agarrara el tobillo y la rodilla, además de dolores insoportables de los hombros y de la cintura... Me deja abyecto y me paraliza, entonces los propósitos se van al carajo y la vida es, como expresé mil veces, tirar pelotazos a la tribuna.  
Además que en la pileta, durante me dan escalofríos y luego me toma una suerte de Sindrome de Raynaud, dejando blancos los dedos de las manos, durmiendo las rodillas y los pies. El frio se absorbe aún con mucho calor y lo único que siento es frio, a pesar de mi prolongado baño con agua caliente. Así que este padecimiento se enfila a los que acumulo y me fue imposible mitigar el año pasado.

El primero de Enero luego de tomar en la transición de años, sidra, vino y vodka, donde creo que viví en una burbuja de gran jarana, tuve que pagar un precio muy alto que estoy pagando hasta el dia de hoy.

Mi cuerpo no me da respiro para trastornos emocionales ni psiquicos, si los hay son consecuencia de lo que el cuerpo me regala con sus puntadas todos los dias, comenzando con la rigidez al despertarme. 

El 2020 trae una coyuntura dificil, si bien no profundicé sobre el tema, se puede ser limitado en saber que los empresarios siguen siendo avaros y codiciosos, peleándose por el combustible en el mundo, entonces a través de los administradores hacen temblar al mundo con sus armas de destrucción masiva. Además están aquellos que están deseosos de tener más hectareas para cultivar, queman pastizales y producen incendios como el que ocurre en Australia matando hasta mil millones de animales y esto sigue.  Entonces, si, como la canción, en el juego del 2020 ya entramos perdiendo. 

En esta semana del 2020 quise realizar algún cambio, trasladé las cosas de lugar, quise cambiar el "cuerito" del baño e inundé el baño, lo cual tuvo que venir un plomero a cambiar las canillas. Además comencé un challenge de Yoga, llamado "Yoga with Adriene", un programa de 30 dias con una instructora texana llamada Adriene Mishler, la cual hay tips que no tenía en cuenta para realizar las diferentes asanas, aunque mi cuerpo sigue manteniendose destrozado, hay una "ventana saludable" en este programa.

Este 2020 también tengo que resolver el tema de mi hermano, donde su obra social, le sacó los medicamentos y el subsidio a la internación, y se lo tiene que pagar él, donde Anses y el Juzgado N°83 no han emitido respuesta alguna sobre el reclamo.  Además, yo al no pelear ni por mi mismo ante situaciones burocráticas, sigo perdiendo. 

En fin, el 2020 tengo intenciones de caminar para transitarlo y padecerlo, donde todas las actividades me duelen, inclusive caminar y leer. Los profesionales de salud comenzando con kinesiologia por ATM, el ortodoncista, el problema de oclusión, siguiendo por los problemas metabolicos y de articulaciones me acompañaran en este amargo camino, pero avanzar en el mismo, porque cualquier otra alternativa de sosiego o de pereza es más perjudicial, asi como los planes intensos.  Al fin y al cabo, elijo lo menos malo, con la esperanza de realizar algo extraordinario más allá de los cuidados diarios paliativos.

En fin, el 2020 entré perdiendo. Veremos si no me dejo avasallar. 




2 comentarios:

Anónimo dijo...

15 años es mucho tiempo. conozco el blog desde hace diez años, la verdad el tiempo paso muy rapido

Percho dijo...

Que raro que se lea un blog en estos tiempos. Creo que seguir alguna "story" en instagram es más divertido y más visual.