domingo, diciembre 12, 2010

Sucesos de viaje a Mar del Plata.















 Como una especie de ritual, el cual: me establece, me equilibra y me limita; ya que no veo necesidades de ir a otro lugar que no sea Mar del Plata, en esta parte final del año.

La excusa fue la media maratón, como hace ya varios años, mi motor para viajar y conocer o revolver, como en este caso, a este sitio.  Pero el viaje es una excusa, la cabeza es, en realidad, como mimetiza y le da su animosidad al tour.

Arribo a Retiro antes de las 5 y media de la mañana, lo cual retiré el pasaje y me senté a esperar las 6 y 15 para despachar la valija y salir hacia “la feliz”.  Un viaje al que tuve que esperar 20 minutos a que me despachen la valija y luego ocurrió algo curioso, sube un señor con asiento mayor a la capacidad del micro.
Me quedé dormido, pero el micro salió una hora tarde, hasta que de repente, me desperté en Avellaneda, con el micro parado a metros del Peaje de Dock Sud y mis oídos se encontraron con la queja generaliza hacia los responsables del micro y el gran descuido de la empresa., por no medir las capacidades de la unidad, por ende teníamos que esperar otro micro, y mientras tanto se escuchaban quejas como esta:
 “Yo a las dos de la tarde tengo que entrar a trabajar, no se dan cuenta los inútiles que son”
“Yo trabajo en la secretaría de transporte, ustedes dos quedan despedidos cuando bajemos”
“Siempre tome Rutamar, nunca tuve problemas, y como no conseguí pasajes esta será la primera y última vez que use está empresa”

La gente se “hacía valer”, con exacerbación y cinismo. Atrás mía tenía una pareja, donde el hombre tenía la voz y el aspecto de Pomelo, el personaje de Capussotto  y su mujer, una fémina común, y en un momento del paráte ella me contaba (ya que su marido salió a fumar):

“Es el primer viaje que hacemos los tres juntos, esto es un delirio”. Mientras mi mirada estaba centrada en la sonrisa de hija de más o menos un año y mi respuesta fue:
“¿Como se llama la nena?”.
“Delfina, pero no se puede creer es de terror esto, nos están esperando en Miramar…”(bla bla bla).

La cuestión es que en menos de una hora, arrancamos para Mar del Plata y la última queja que escuché fue de una señora diciéndole al acompañante que no le hable al conductor porque lo distrae.

Llegué al hotel, mucho calor y con el cielo celeste hizo que planificará ir a comer y luego a la Playa.  Caminé como 15 cuadras para encontrar un lugar que me convenza para comer; ingerí salmón (con muchas espinas) y puré.  Cuando salí del Restorán, cayó una lluvia fría, y la temperatura que bajó 15 grados.
Sin dudas no fue mi día, así que fui al hotel a dormirme una siesta y ver el juego de fútbol, y luego, fuimos a cenar con unos conocidos, pero otros ausentes habían quedado y yo había reservado mesas, y la verdad que no tuvieron ningún recelo ni excusa, hacia su falta, y me sentí algo decepcionado y frustrado, porque contaba con ellos, pero bueno, pasan los años y sigo demostrando que, aún, no sirvo para convocar.
A la noche, tuve una especie de cistitis y me auto-paranoiqueé, además la carrera del otro día me daba nervios.

El domingo, luego de la media maratón y un sandwich de milanesa completo, decido alquilar una sombrilla. Me metí al mar dos veces, donde hizo más frio afuera que adentro. La verdad que me entretuve bastante porque las olas me tiraban a cualquier lado, pero mirar el mar, leer, escuchar conversaciones, observar trajo serenidad a mi cabeza.  Recuedo las conversaciones entre dos chicos (un nene y una nena) de 6 o 7 años, que acusaban con sus padres que se tocaban “el pis”.   Supongo que si tenían 7 años más sería un escándalo, pero causaba, alrededor, mucha gracia.

Iba a ir al Casino, pero me quedé dormido a las 21 hs y me desperté al otro día, donde caminé muchas cuadras por la costa, escuchando música, contemplando el mar de color marrón más hacia la orilla, y verde oscuro en la parte profunda del mismo; y lo que sentía era el viento fresco que era una caricia placentera en mi ser.
Estaba solo, apegado a lo que elegía en ese momento, todo tiene un tiempo limitado, pera al rememorarlo en esta líneas, es como si volviera al mismo.

A la noche me tomo un taxi y el conductor me pregunta:
“Hacia donde va”.
“A Caballito”, le digo.   En plaza San Martin, para y me dice:
“Subí el vidrio”. Yo lo miro sorprendido
“Flaco, no lo llevás hasta Caballito”, le dijo a otro taxista,
“Que?”, le digo.
“Me arrepentí”, me dice
Mi rostro denotó enojo, y la ira hizo que le cerrara en forma violenta, el tipo me mira y me dice: “No me cierres así”.
“Perdone”, y retiro la maleta de la parte de adelante del auto, y le empujo con la misma fuerza la puerta.

El otro taxista me comentaba todas las formas de robar que tienen los tacheros, de la mafia de Retiro y yo pensaba que cualquiera es vulnerable a este tipo de sucesos, pero por ahora, soy afortunado. ¿Será que no estoy muy expuesto?

miércoles, noviembre 24, 2010

El hincha de fútbol















“¡Dale! Corré gordo, movete”, decía un sujeto más fornido, aún, que el que jugador al que le reclamaba más movilidad. Junto a gritos histéricos, desesperados, por supuesto juicios erróneos del arbitro del juego.



El hincha de fútbol, toda una identidad, en este país, así mismo como el juego de pelota está arraigado a los ciudadanos de esta nación.
Pero la identidad está arraigada a la pasión. ¿Cuál es el origen de esa pasión? Sinceramente no lo sé, pero su manifiesto sorprende, además de heredar menesteres, actitudes, cualidades de sus pares.



En el entretiempo de un partido de fútbol, al lado mío se sentó despaciosamente un señor que superaba los 75 años, junto a su nieto de poco menos que mi edad. Cuando comenzó el segundo tiempo, ante la primera falta del cuadro rival, al que es hincha, el anciano se levantó vigorosamente reclamando: “Cobrá juez”. A partir de ahí, el señor, fervorosamente, estuvo en constante reclamo e insulto hacia los jugadores, al técnico, al arbitro, a Dios y a Maria Santisima, que “su equipo gane”, pero fui imposible, ya que antes de la media hora de juego el equipo visitante les “clavó” dos goles, y cerca de terminar el cotejo, el sujeto, ya resignado y desesperanzado balbuceó: “Esto es terrible, nos sacaron el invicto en casa, es lo peor que nos puede pasar”. Yo lo escuchaba con ternura, y con algo de tristeza, es que en ese momento compadecía el drama que se hacía por una derrota futbolistica, del equipo que eligió ser.

En este pais, la mayoría de las personas, durante su niñez, por imposición o por elección, escoge ser “hincha de”. El mote se pasa por generaciones o se engendra por el barrio, por una identificación, por el color de la bandera, porque en un plantel estuvo un jugador único, por la cantidad de campeonatos, por la cantidad de gente, por la popularidad o por la exclusividad. Por todos estos conceptos y más aún, la gente se identifica y defiende con argumentos varios, y hasta absurdos, el “ser hincha”.

El hincha es un espectador con una elevada pasión, se apropia de una institución al que cree que su territorio y tiene que batallar con otras, para que “sus guerreros” ganen el combate por los puntos.


El fútbol ocurre algo curioso, es el deporte que más hace ruido en el mundo, en que la esfera se para por un mundial y se cree que un buen mundial es haber defendido y representado a la patria.


Pero los jugadores de fútbol de hoy están muy alejados al hincha, ya desde pequeños son manipulados para ser comprados, vendidos y en la mayoría de los casos, varios son los dueños de cada jugador, como si este fuese una acción.

Recuerdo, la falta de respeto de un jugador de Huracán llamado Matías De Federico, cuando manifestaba en los medios, que quería progresar y que en Huracán no quería jugar más. Contraponiéndose, muchos años atrás, con Miguel Angel Brindisi, que pasó de Huracán a Boca, y manifestando que “Estoy agradecido a Huracán, que me dio mi carrera y mi crecimiento, espero algún día volver”.

Pero volviendo al hincha y a su carácter, el espectador del fútbol es intolerante, no disculpa declaraciones, manifestaciones, contestaciones de insultos, y cree que porque paga la entrada o al menos le dedica un tiempo al jugador, el hincha es impune, entonces puede insultar, tirar botella, arrojar monedas y cualquier otra aberración.


Lo que alimenta, aún más el fuego, es que los jugadores cuentan que “los hinchas tienen derecho a insultar”. ¿Derecho? Entonces es una apología a la falta de respeto, al despotismo.


También los hinchas de un cuadro definen la identidad de amargos, homosexuales, negros o cualquier descalificación a cualquier otra hincha, originario por vaya a saber quien, proclamando la enemistad de su equipo rival. Por ejemplo, el que es campeón se jacta de que no lo es, y el que nunca sale, alardea de la fidelidad y de la fiesta, mientras que el primero, para este, es un amargo.


Lo curioso es que la identidad futbolera es vos y no de ustedes, donde se puede ilustrar en la siguiente canción “¿Que te pasa, che Bostero?, que amargado se te ve…”


A su vez los hinchas están subscritos a peñas o agrupaciones, donde juntan dinero para pintar el club, hacer arreglos en las tribunas, en los baños, pagar los premios de los jugadores, las pensiones. En definitiva hay hinchas que quieren lo mejor para el club, que le da identidad como hincha y, a veces, prefiere que lo identifiquen como hincha de su club, que por su nombre.

Particularmente, hoy me considero, espectador de fútbol, tomo partido por un club, pero me he cambiado por diversas situaciones de la vida, y aprovecho mi identidad de hincha, para hablar de algo que tengo conocimiento y melancolía de innumerables juegos y campeonatos vividos, ya que ver fútbol (porque, en estos dias no lo juego) me genera entusiasmo, adrenalina y es una fuente de entretenimiento para mis ojos.

Los rituales de ir a la cancha de local, de visitante, los viajes, los paisajes, los jugadores, los técnicos, las anécdotas y sobretodo la música del fútbol, hace que forme parte de mi identidad y que sea uno de mis compañeros (hablando como entretenimiento) de esta vida.

lunes, noviembre 08, 2010

Raymundo Gleyzer, el saturnismo y Ortega Peña


Raymundo Gleyzer un cineasta documentalista que fue uno de los desaparecidos en la última dictadura militar, llamado elegantemente como Proceso de Reorganización Nacional.



Gleyser, allá por 1974, realizó un documental que mostraba la tensa relación de obreros de matanza de la firma metalúrgica INSUD (hoy dia sigue existiendo) contra la patronal de esa empresa. Haciendo reclamos de mejores condiciones laborales y los pago en término de la quincena.

El nombre del documental es “Me matan si no trabajo y si trabajo me matan”, donde la clase obrera cuentan, a través de las ollas populares y de la huelga, como iban cayendo a causa del Saturnismo.


El Saturnismo es una enfermedad producida a causa de la intoxicación por las sales de plomo. La consecuencia de la misma es el envenenamiento de la víctima causando debilitamiento, problemas gastrointestinal y/o respiratorio, pudiendo causar la muerte.

El documental describe historias de obreros que acuden a médicos, cuyos profesionales eran cómplices de la jerarquía patronal, y le decían: “Tomesé dos días preventivos, que usted está bien”. Al pasar estos dos días, el obrero seguía con problemas, pero debía presentarse si o si, porque sino era considerado renunciante.

Los obreros marcharon al Congreso Nacional al son de “De la olla popular/ de la olla popular/ después fuimos a la UOM/ después fuimos a la UOM/ y hoy venimos al Congreso/ a exigir la solución” o también “Se va acabar, se va acabar, la prepotencia patronal”.


Los diputados y senadores hicieron oídos sordos de los reclamos, exceptuando el diputado, Rodolfo Ortega Peña, “el pelado”, una persona grande en calidez, y que luchó de construir revolucionariamente un mundo mejor, fomentando la ética, el respeto y la tolerancia.


Ortega Peña, ocupo una banca para lucha por una democracia auténtica, acorde al mandato recibido; trabajando con ahínco en mejorar las leyes tanto en las comisiones como en el recinto, debatiendo y rotulándolo como un fiscal insobornable. Con el asunto de los obrero de INSUD, Ortega Peña, fue el único que se reunió con ellos, los escuchó, y estableció un plan para proteger los derechos del trabajador, amén de los embistes de la patronal.


El final resultó desesperanzador, Ortega Peña, fue asesinado el 31 de julio de 1974, por la Asociación Anticomunista Argentina, es decir “la triple A”, que estaba a favor de las empresas y de lo que mandaba el imperio, cuyo intermediario era el hombre de confianza de la presidente Isabel Perón, es decir, José “el brujo” Lopez Rega.


Hoy día, supongo que, en distintas fábricas o empresas, ocurre lo mismo, como por ejemplo en la minería y en otros rubros. El 90% de medios de comunicación se concentra en noticias “de moda” y muy pocos hacen la diferencia, es decir, en expandir la realidad.


El siguiente documental, además, muestra una grotesca animación de una ironía sobre el capitalismo.

Parte 1


Parte 2


Parte 3

martes, noviembre 02, 2010

La muerte




















Me llama poderosamente la atención la celebración de la muerte. El reunirse un conjunto de personas alrededor de un féretro, observándolo y abstraerse a su memoria con la víctima del fenecimiento.
Este año, en Argentina hubo una serie de fallecimientos mediáticos y populares, destacándose la desaparición de Sandro, Mercedes Sosa, Romina Yan, y el reciente expresidentes Nestor Kirchner.


Con mayor o menor magnitud los canales de televisión emitían, con una sonata melancólica, el legado de cada una de éstas personalidades, las opiniones de allegados y desconocidos, y una especie de conclusión final, argumentando su obra y su valioso aporte a la sociedad o a parte de ella..

La muerte es celebrada de manera triste, sobretodo cuando llega sin ser esperada, pero en la gente observo cierta ambiguedad, si tanto duele, ¿por que hay tanta curiosidad con un sujeto muerto, con los idas y vueltas de un ataúd, tanta atención del lugar donde es enterrado el ser inofensivo? ¿Por qué traer se simboliza tanto traer los restos de otros países, para nacionalizar sus cenizas?

La muerte es uno de los peores castigos para el ego del hombre, la mente lo sabe, en realidad la vida duele, porque, todos los días, corre el riesgo de culminar, sin embargo, las personas necesitan preocuparse, y tener pulsiones de muerte, a través de las tensiones, de los conflictos, del riesgo, paradójicamente, dando el sentido estoico de la vida. Tiene más sentido, a mi parecer, que el mundo gire sobre uno, que uno viva pendiente del mundo, pero igual es inevitable y hasta vital su alternancia.
Lo que se magnifica es aquellos que tuvieron el riesgo de muerte, lo que se compadece son aquellas personas magnificas que finiquitaron.

Ahora me pregunto, en todo este tiempo ¿Entiendo la muerte? ¿Qué entiendo por aquellas etapas que se murieron? A la muerte, mientras tenga fuerza la seguiré sin entender, mi temporalidad en esta conciencia hace que la finitud no le dé sentido a muchos asuntos establecidos.
El dar argumento a la muerte no tiene sentido, solo acecha, y los medios de comunicación hacen lo posible para hacerte lo posible que le pase a cualquiera, por una determinada causa.
Si el tema es inseguridad, no podes salir a la calle a pasear. Si el tema es cardiovascular, no podes comer determinados alimentos; si es pulmonar, no podes fumar; si es cerebro vascular, no te podes drogar, y así sucesivamente.
Se tienen miles de riesgos de muerte, y lo que más quiere uno es extender su fin lo máximo posible, al menos la calidad de vida, la conciencia.


Supongo que la maquinaria de la prevención es uno de los ámbitos que más se invierte en este mundo, eso sí llegando tales inversiones a una porción mínima, cuan distribución de la riqueza.


Pero lo tenebroso es que la muerte, en definitiva, es más azarosa de lo que uno cree.


La muerte sigue siendo un tema tabú, pero más que tabú, no es fácil explicar la pérdida de un ser humano, a mi me da mucho pudor, vergüenza, no tengo ánimo de comentar la falta, y tampoco de celebrarla, mis duelos fueron internos, sí, afirmo que lo somaticé de algún modo, según la excelencia psicológica. En definitiva, no puedo sacar conclusiones sobre la manera de cualquier manifestación o argumentación de muerte cercana, todas son válidas, todas son absurdas.


Las religiones son un gran invento para aplacar estos temores o cualquier dogma que suscribe con la separación del alma del cuerpo, que en realidad, no hay una prueba terrenal o extraterrenal que halla percibido de algún fenecido, tal vez sólo mi imaginación es la que interactuó, y sin embargo, no puedo concluir que fue un acto de fé.


Andrés Calamaro en su último recital, varias veces hizo hincapié a la ida de esta tierra de muchos seres humanos de su entorno, como también a aniversarios de muerte, cantó algunos fragmentos de canciones de los artistas desaparecidos, como por ejemplo de Sandro: “Rosa Rosa” o de Mercedes Sosa: “Gracias a la vida”.
Además de haber compuesto e interpretado temas como “Los Chicos” y “Todos se van”. El sentido de la misma es la falta de la persona o sujeto (como algo más general) compartiendo esta tierra y Calamaro lo expresa en sus canciones, y dando a conocer que todos nosotros también nos vamos a ir.


Elegí algunas frases que ilustran este tema:


“La religión nos dice que la vida tiene sentido, cuando queremos suicidarnos, en el momento de menor sentido.” Emil Cioram

“La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente.” François Mauriac

“Duerme con el pensamiento de la muerte y levántate con el pensamiento de que la vida es corta.” Proverbio


“La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.” Jorge Luis Borges


“Cuántas muertes más serán necesarias para darnos cuenta de que ya han sido demasiadas.” Bob Dylan


“No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. Entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y alegre.” Stefan Zweig


Transcribo la letra de Andrés Calamaro, “Todos se van”, haciendo alusión a la parca.

Tendría que haber nacido antes o mucho después
además me da igual
Podría haber sido cualquier cosa
una flor en el balcón
algo vegetal.
Y afuera donde es verano
todos se van
todos se van
nosotros parece que no (pero también)
Parece que no miramos
porque nunca leemos o casi no hablamos
la pista sigue congelada
la ensalada de ayer se cansó de esperar
Y afuera donde es verano
todos se van
todos se van
nosotros parece que no (pero también)
No sé si tengo hambre
o será que no comí o me olvide
ataba con alambre los pedazos de lo que alguna vez fue un corazón
del gran espejo interior
Y afuera donde es verano
todos se van
todos se van
nosotros parece que no (pero también).

jueves, octubre 28, 2010

Euforia, histeria y nervios en el Pepsi 2010



Llegamos con Florencia y su auto a la calle España, a las tres de la tarde y en Costanera Sur yacía con bastante gente que, principalmente, fue a pasar una tarde soleada. 
Al toparnos con unas vallas, le preguntamos a un policía donde se entra, la cuestión es que éste, le dejó la responsabilidad a otro que estaba frente a la valla, y nos dijo que tenía que volver a dar la vuelta en la rotonda, lo cual por responsabilidad del desconocimiento del primer oficial, tuvimos clavados en una cola de autos innecesarios.



Al llegar al lugar que, supuestamente era el estacionamiento, nos dijeron que hasta a las 16 hs no abrían, que no era responsabilidad de ellos, Florencia comenzó a injuriarlos de arriba a abajo, con frases del tipo: “Me están tomando el pelo”, “Que falta de respeto” y elevó su alteración, a todo esto yo era un mueble, que era testigo de tales enfrentamientos.


El carro lo dejamos al lado de la parrilla, previamente un "señor trapito", nos hacías señales de avance, y al estacionar, nos dice:
“Treinta pesos”
Florencia se impone con: ”¿Quien pone el precio? Te doy veinte a lo sumo”
“Ok”, dice el trapito.
Florencia estaciona el auto en un paredón, y le pregunta si va a tener la salida libre. El trapito la engrupe de que no va a venir más nadie, que los camiones hacen la despensa.

Entramos por el sector VIP, que era otra entrada, igualmente Florencia, sacó la lona y tomó sol y se puso nerviosa cuando se nubló. Mientras tanto, en el escenario principal, tocó Nikita Nipone. Fuimos al segundo escenario y comenzó Ella es Tan Cargosa, con el tema “Comodin”, la gente permaneció tranquila, yo canté suavemente las partes que sabía de los temas que tenía la letra memorizada. Luego de culminar con el tema “Refugio”, a pedido de los espectadores, nos sentamos a la espera de Estelares, mientras Javier Calamaro comenzó en el escenario principal con “Este minuto”, dedicado a su padre que sufrió un ACV, hace 3 años.

El lugar es muy gris, con sectores de pastos secos y de asfalto deteriorado, seguramente por la entrada y salida de camiones. Los escenarios tuvieron la particularidad de estar a 90 grados, y no enfrentados como los anteriores Pepsi, la puntualidad de cada show fue inglesa.


Comenzó Estelares, con el tema “Aire”, pasando por “El Aguijón”, que no supo la letra, ya que la leía, “América”, entre otras y culminando con “Un dia perfecto”, hubo euforia con cada tema que cantamos, además que atrás comenzaron a ensayarse los tan costumbritas pogos , nosotros firmes frente a la baranda.
Luego de culminar el show de unos 45 minutos. Nos quedamos firmes en la valla, soportando a dos adolescentes que me querían ocupar el lugar, y lo cual me puse a la altura de ellas con amenazas. Pero ellas no dejaban de hablar, de pedirle a los cuidadores de escenarios: mate, agua, sándwich, de darme codazos o colasos, además de gritar por cada tema de Los Tipitos en el escenario. Reaccioné con cada molestia física o verbal de estas chicas, hasta que por fin comenzó, a mi criterio, el mejor recital de la tarde: el de la Mancha de Rolando.


Comenzó Santa Isabel o algo así, pasando por “Buscar”, “Calavera”, “Carolina”, “Cabrón”. Un gran despliegue se armó entre la gente con “Arde la ciudad”, y acabó con “Antes”.
Un recital compacto, sin pausas y muy prolijo, la verdad fue el que más eufórico me mostré en la tarde-noche del evento.


Compré un sándwich de jamón crudo, y comenzó No te va a Gustar, con los temas “El camino” y “Como si estuviera”, entramos al VIP y resultó ser un corralito, con la ventaja de estar más cerca del escenario principal. El recital tuvos alti-bajos, de temas aburridos, o temas que levantaron como “Al vacio”, “Pensar”, “Tan Lejos”, o “Plaga”, como el homenaje, en su último tema a “Todo un palo” de Los Redondos. Hora y veinte de recital. A Florencia le pareció eterno, además de quejarse por los que fumaban, por los que pasaban delante de ella, por los olores, etc.


Luego los Decadentes del escenario 2 lo escuchamos a medias, una performance parecida a todos los años, agregando dos temas de su nuevo disco “Los Irrompibles”, culminando con su eterno hit: “Loco tu forma de ser”. Una hora de alegría y diversión.

Al rato, salió Calamaro, con el primer corte del nuevo disco “On the Rock”, “Los divinos”, culminando este tema con un fraseo del tema “In my life” de los Beatles, haciéndolo también en varios temas, durante el recorrido de su recital. Que cantó temas de Los Rodriguez como “Todavía una canción de amor”, “Atrapando otra vez”, entre otros. Me sorprendió que cante: “Comida china”, ya que no es un tema muy recitalero. El final fue con “Volver” y luego, por último “Flaca”, obviamente que sus baladas más famosas estuvieron: “Paloma”, “Crimenes Perfectos”, “Todos se van”, además del homenaje que hizo en la canción “Los Chicos” a todos los artistas muertos, como su homenaje al militante del partido obrero: Mariano Ferreyra, resáltando los ideales del chico en esta “era de la boludez, donde importa comprar unas zapatillas de marca”. 
Pero los saludos de Andrés, extendiendo el brazo, ante las ovaciones recibidas,  me parecieron forzosos, graciosos y payesescos; pero es el juicio de un espectador y no de un artista.

Nos fuimos por una especie de embudo, saludé al “Conde” de la Mancha de Rolando. Y luego al llegar al lugar donde estacionamos el auto, estaba cubierto por muchos automóviles, a los que debíamos esperar salir, ya que tenían que regresar sus dueños. Florencia comenzó nuevamente con su histeria, acá yo decidí cerrar la puerta a mis neuronas y dejar fluir su ira: con los posibles trapitos que se burlaron, con el imposible atascamiento de autos en todas las salidas de la Costanera Sur.


La gendarmería nos desvío de Independencia a Belgrano, y cuando un sujeto nos mandó nuevamente a la salida de Independencia. Florencia estalló de un ataque de nervios y casi atropella al gendarme: “Que me haces la boleta?!”, prepoteó, y luego vino su jefe y nos dejó pasar. En el interín, de algo más de una hora, ella tuvo un ataque de angustia y de nervios.


Luego sus brotes retornaron cuando quiso estacionar en el regreso del hogar y no conseguimos lugar para hacerlo. Mi actitud fue frívola, inexpresiva, alexitimica e inanimada, estaba resignado de su exacerbada quejadumbre.

Así fue el Pepsi 2010, que por sobre todas las cosas, dejara en mi pensamiento y memoria, el recuerdo de haber escuchado y visto a bandas que admiro y me gustan, además de tantos ataques de ira que no volveré a tolerar ni soportar.

martes, octubre 19, 2010

17 de Octubre - Dia de la Lealtad.



















Si bien mi seno familiar no es peronista, así como cualquier sujeto que no tiene credibilidad ante manifestaciones tan enormes y todo lo que eso implica e implicó. Con el tiempo comencé a admirar a Juan Domingo Perón, con sus defectos, pero como un gran estadista y hacedor. Su obra y legado, va a fijarse en el pueblo argentino por muchas generaciones.

Perón incursionó en la política como coronel y como hombre de confianza del General Uriburu, en la década infame de los 30’, pero su primer nombramiento político fue en el ministerio del ejército y vicepresidente de facto de Edelmiro Farrell, en 1943. A partir de aquí Perón es protagonista de situaciones en la que se gana la confianza de gran parte del pueblo de argentino.

¿Por que? Podría ser, a grandisimos rasgos, por lo siguiente:

Sanciona leyes laborales reclamadas por el movimiento obrero, fortaleciendo los sindicatos y del organismo estatal que regulan las relaciones laborales. No tuvo problemas en decretarlas, ya que el Congreso Nacional estaba cerrado, porque se trató de un gobierno militar. Lo cual hizo que tuviese de enemigos a industriales, ganaderos y comerciantes, ya que beneficiaron más al proletariado.


• Como secretario de Trabajo:
o Se crearon los tribunales de trabajo
o Se decretó la indemnización a todos los trabajadores por despidos.
o Se benefició a la población pasiva, por edad, con la jubilación (aproximadamente dos millones de personas comenzaron a percibirlas).
o Se sancionó el estatuto del peón del campo, defendiéndolo del negreo y de la explotación.
o Se creo el hospital Policlínico para ferroviarios.
o Se crearon Escuelas Técnicas para obreros
o Se crearon convenios colectivos que alcanzaron más de dos millones de personas.
o Fomentó la migración de los paises limítrofes para trabajar en el suelo argentino.

Perón fue victoriado como secretario de trabajo, pero era bastardeado por las clases medias y altas, con la que despóticamente llamaban a los trabajadores: “Cabecitas negras” o “Grasas”..


Perón tuvo a favor la gran masa de gente, capital de trabajo y no dueño de tierras o industrias, los cuales, tenían que prescindir parte de su renta para beneficios de sus empleados, además que subdivisiones dependientes de la CGT, que no apoyaron la alianza Sindical de Perón y Mercante, lo cual se impulsó una politica de sindicatos paralelos, a los cuales Perón le quitó personería jurídica.


Farrell tuvo las presiones de la oligarquía, que desde hacía años, manejaba las empresas libremente y sin controles, además de que era la que finalmente elegía quien gobierna y quien no, además de tener cómplices a las fuerzas armadas y a la Iglesia Católica, y otras instituciones.


Acosado en todos los frentes, Farrell, levanta el estado de sitio en agosto, lo que permite grandes manifestaciones opositoras. A fines de Septiembre, un movimiento militar contra el gobierno es abortado en Cordoba. Esto le sirve como pretexto al Presidente Farrell para reinstaurar el estado de sitio, ocupar las universidades y practicar numerosas detenciones. A principios de Octubre, la guarnición de Campo de Mayo le exige a Farrell el alejamiento de Perón de todos sus cargos, encarcelándolo en la Isla Martín García el 9 de octubre de 1945.


Al conocer esta noticia, los sindicatos comenzaron a movilizarse, temiendo el alejamiento de su líder derivada en la eliminación de todos los beneficios sociales y ecónomicos obtenidos.

El 17 de Octubre de 1945 se despertó la gran masa anestesiada, eclosiono el alma silenciosa y silenciada del pueblo, las columnas de obreros se movilizaron espontáneamente con un único objetivo: Rescatar al lider de los trabajadores argentinos.

Las columnas obreras empezaron a poblar la ciudad, el rumor del pueblo fue creciendo y agigantándose. Y aquel Perón resonaba como un cañonazo, el cañonazo del pueblo que venía a rescatar a su líder, las grandes masas populares se decidieron a dictar el veredicto lapidario ante la crisis política producida por la obligada renuncia del lider de los trabajadores.

Los trabajadores abandonaron las fábricas, los surcos, las chacras, los servicios de transporte. Grupos compactos de trabajadores fueron atravesando los puentes que unen Avellaneda con Buenos Aires y se dirigían hacia el centro de la ciudad. Sus gritos y voces despiertan el pánico de los habitantes, los comerciantes bajan las cortinas de sus negocios.

Venían de las usinas de Puerto Nuevo, de los talleres de Chacarita y de Villa Crespo, de las manufacturas de San Martin y Vicente Lopez, de las fundiciones y acerias del riachuelo, de las hilanderías de Barracas. Brotaban de los pantanos de Gerli y Avellaneda o descendían de las Lomas de Zamora. Hermanados en el mismo grito y en la misma fe, iban el peón de campo de Cañuelas y el tornero de precisión, el fundidor y el mecánico de automoviles, el tejedor la hilandera y el empleado de comercio.
El sector céntrico de la ciudad era irreconocible. Buenos Aires era ocupada por centenares de miles de trabajadores enfurecidos.


Las manifestaciones obreras confluían en la Plaza de Mayo y, rendidos por la marcha, numerosos manifestantes refrescan sus pies en las fuentes de la plaza, como un duro mensaje a quienes observan horrorizados desde los balcones "la conquista de Buenos Aires".

Otros llegan montados en caballos, agrupados en camiones, trepados al techo del tranvía, amontonados en colectivos que debieron cambiar su recorrido y dirigirse hacia Plaza de Mayo con carteles improvisados brindando su apoyo y exigiendo a las autoridades la inmediata liberación de Perón.

Esa gigantesca concentración obrera inauguraba el 17 de Octubre, era la union entre el pueblo trabajador y su líder, Perón, era el subsuelo de la Patria sublevado, era el cimiento básico de la Nación que asomaba y que inscribía un nuevo capitulo en la historia Argentina.

Con improvisadas antorchas hechas con ejemplares de "La Prensa" retorcidos en llamas los trabajadores iluminaron esa maravillosa noche, hasta que se asomo al balcón el líder rescatado por su pueblo, y sellando un pacto de lealtad eterna, Peron los llamo por primera vez por su nombre: ¡Trabajadores!

Algunas frases de su discurso fueron:


“Hace casi dos años, desde estos mismos balcones, dije que tenia tres honras en mi vida: la de ser soldado, la de ser un patriota y la de ser el primer trabajador argentino.“

“Con esto doy mi abrazo final a esa institución que es el puntal de la Patria: el Ejercito. Y doy también el primer abrazo a esta masa inmensa que representa la síntesis de un sentimiento que había muerto en la República: la verdadera civilidad del pueblo argentino.”

“Esto es pueblo; esto es el pueblo sufriente que representa el dolor de la madre tierra, al que hemos de reivindicar. Es el pueblo de la Patria, el mismo que en esta historica plaza pidió frente al Cabildo que se respetara su voluntad y su derecho.
Es el mismo pueblo que ha de ser inmortal, porque no habrá perfidia ni maldad humana que pueda someter a esta masa grandiosa en sentimiento y en numero.
Esta es la verdadera fiesta de la democracia, representada por un pueblo que marcha a pie durante horas, para llegar a pedir a sus funcionarios que cumplan con el deber de respetar sus auténticos derechos.”

“Desde esta hora, que será histórica para la Republica, que sea el coronel Perón el vinculo de unión que haga indestructible la hermandad entre el pueblo, el ejercito y la policía; que sea esta unión eterna e infinita para que este pueblo crezca en esa unidad espiritual de las verdaderas y autenticas fuerzas de la nacionalidad y del orden; que esa unidad sea indestructible e infinita para que nuestro pueblo no solamente posea la felicidad sino también sepa defenderla dignamente. Esa unidad la sentimos los verdaderos patriotas, porque amar a la Patria no es amar sus campos y sus casas, sino amar a nuestros hermanos. Esa unidad, base de toda felicidad futura, ha de fundarse en un estrato formidable de este pueblo, que al mostrarse hoy en esta plaza, en numero que pasa de medio millón, esta indicando al mundo su grandeza espiritual y material.”

Se puede ver el mismo en el siguiente link: http://www.youtube.com/watch?v=G0EQQildKCE

Convocaron a elecciones para Febrero de 1946, Perón comenzó a escribir su historia como presidente y como símbolo del pueblo argentino.

martes, octubre 12, 2010

Un observador de la Maratón de Buenos 2010


Luego de participar en las últimas 4 ediciones, está vez tuve que dar un paso al costado en inscribirme en esta maratón.

La principal razón, fue mi operación de tabique, pero una segunda razón que tiene solidez, es que mi mente y mi cuerpo no están preparados para carreras de largo ruedo, ya que mis intentos de este corriente año, no fueron, para nada, de mi agrado.


Pero esto no quita a que tenga en miras, a largo plazo, de volver a serlo, así como, que estar solo con mi pensamiento y mi música, adicionando el desenfoque del resto de la gente hace que, el trote lo tome como una sesión de meditación, que mi cabeza se relaja y posterga ciertos dolores, mi ansiedad y mis nervios, es como si en ese momento mataría el transcurso del tiempo.

Comenzamos desde Acoyte y Vallese, allí seguí derecho por Acoyte, luego por Warnes, y viré en Juan B. Justo, hasta Godoy Cruz, luego, al llegar a Santa Fé, retomé Juan B. Justo, hasta chocarme con el lago más cerca del centro (esto me costó 33 minutos), es por eso que di un poco más dos vueltas al lago sumando 3500 metros, y seguí por Figueroa Alcorta el trayecto de la carrera del 36 y del 42 km. Eso sí, realizando el circuito de la maratón por el pasto, realizando una parada obligada en el 39 porque sentí mucha sed. Los tiempos por kilómetro se acercaron a 6 (muy por arriba de Junio de este año), pero esto no impide que siga trotando… ¿O si?

Llegué a la tribuna y observé el arribo de los maratonistas desde la marca de 2 horas 55’ hasta las 4 horas 20’.


Se vio de todo:
* Una gran parte concentrada a la meta, con signos de rigidez y/o dolor.
* Personas que estaban a punto de estallar de emoción.
* Sujetos que avivaronn al público y hacían gestos con los brazos, con los dedos, etc
* Maratonistas que llegaban con sus críos.
* Gente mentirosa consigo misma, ya que no le daba el fisico ni el semblante de haber llegado en 3 horas, 3 horas 30’ o lo que sea, siquiera les daba para correr una maratón. Pero en fin, ellos sabrán porque los hace.

Luego me encontré con gente del palo, al que escuché atentamente su crónica y sus análisis de que podía haber sido mejor, pero en el fondo, con la satisfacción de haberla concluído. Muy contento de haber visto y compartido su experiencia con el periodista Ale Bidondo; los atletas Nestor y Edgar, así como Roxy y Gus en la organización.

Esta vez fui un puto espectador de la maratón y por suerte y absurdamente, lo volví a disfrutar.