"Si tenés que nadar
Si tenés que nadar de lejos
Si tenés que olvidar
Si tenés que olvidar lo viejo
Te esperaré
Te esperaré hasta el final
Te esperaré
Como la ausencia espera al mar
Y volar, volar, volar, volar
Volvamos a encontrarnos
Volar, volar, volar, volar
Volvamos a encontrarnos
Si te duele amar
Si te duele amar de lejos
El dolor no es dejar
Algo nuevo en algo viejo
Llévame
Llévame hasta el final
Y llévame
Llévame a dónde vas
Y volar, volar, volar, volar
Volvamos a encontrarnos
Volar, volar, volar, volar
Volvamos a encontrarnos
Te disuelves en soledad
Mientras se escapa la vida
Y yo siento que solo hay que esperar
Que volvamos a encontrarnos
Algo vuelve hacia mí
Un perfume, una caricia
Ese rato de más
La poesía de tu risa
Y volar, volar, volar, volar
Volvamos a encontrarnos
Volar, volar, volar, volar
Volvamos a encontrarnos
Te disuelves en soledad
Mientras se escapa la vida
Y yo siento que solo hay que esperar
Que volvamos a encontrarnos
Cuando volvamos a encontrarnos
Porque queremos encontrarnos
Si volvemos a encontrarnos"
"Si tenés que nadar de lejos", re-contra lejos nado, mientras el mundo, la gente de bien y vos, me devoran. Porqué sino la "gente productiva" no es avasallante, se queda en el camino, como yo: un viejo, destiñido que ni para "mostrar el orto" pueda arañar una moneda. ¡Que inutil, por Dió!
Ahora, ¿que pasa cuando salgo de este juzgamiento y mi inoperancia por unos minutos? me muevo, sin una competencia por la copa, me muevo, sin el reconocimiento, me muevo, no vuelo (o si) porque si un ser como yo dice que vuela, se le cagan de la risa porqué doy para ser "mofado".
Hoy, no vi el amanecer, decidí encarar para Puerto Madero, pero al ver por internet que la Reserva Ecológica Costanera Sur_Oficial abría a las 9, decidí hacer tiempo, chateando en "Radio con vos" por youtube y arrojar "gritos" de impotencia contra Luis Garca Caputo.
Tomé la bicicleta y con viento en contra arribé cansado y la reserva estaba re-contra abierta. Incluso con mucha gente. Até la bici, me puse exclusivamente "Cuentos Borgeanos" y con un paso ligero al principio y cansino en el 75% del recorrido por dolores cerviles que me mareaban, logré hacer algo asi como 12 kilómetros, con canciones repetidas, con vista al río, con saludos a la gente y esta vez, no cantando. Sentí mucha humedad y agotamiento en varios tramos, pero abstracción del juicio hacia mi persona y mi accionar en la "vida económica". Ahora, al llegar, me lo volví a recordar.
Luego, lo ví a un señor ultramaratonista que conozco hace, por lo menos 20 años, y que lo solía ver en la Reserva. El ingeniero don Vicente, un señor muy respetuoso, amable y agradable, y es por eso que adjunto la foto.
Intercambiamos un diálogo de buena onda y le dije que no suelo sacarme fotos, pero guardo una cada vez que vengo acá, ya que para mi son vacaciones, como para usted es ir a Miami.
Inicio: 09:03 hs
Duración: 1h09'45''
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