miércoles, febrero 06, 2013

Cuando sea Grande














Una vez más, la canción de “El Cuarteto de Nos” volvió a activarme para escribir una entrada en el blog.  La propuesta surge de la pregunta que, me realizan, en entrevistas de la talla “¿Cómo te ves en 5 años?”, es similar a cuestionar “¿Qué querés ser cuando sea grande”.

Yo todavía no soy grande mentalmente, físicamente me estoy degradando, hasta rozando, por mi incapacidad y futilidad, la obsolescencia para servir el prójimo, para que este me entregue su dádiva.   Cuando era infante tuve la fantasía de ser: doctor, veterinario, jugador de fútbol, cantante, actor.  Al estar acorralado, tuve que realizar el camino más largo, no en tiempo, sino en sacrificio, pero el más fácil: ir a la facultad y adoctrinarme en algo que tenga una buena paga.
La buena paga, hasta el mismísimo título y mi tolerancia claudicaron.  Hoy soy grande, pero no lo soy.  Sin fundamentos, incierto, equivocándome en un camino inestable y cero en relaciones.

Todos son chicos, todos necesitan la aprobación de lo externo, por más que sean líderes o emprendedores, la imagen de los padres se transmuta.
Hoy, cuando sea grande no quiero sacrificarme más de lo que disfruto, me encantaría que mi ambiente de menesteres sea un lugar agradable, estimulante y flexible; ya que se usa mucha tiempo en esos lugares.  Quiero reirme, divertirme y dejar la solemnidad de lado. En definitiva, cuando sea grande, quiero volver a ser chico.

Transcribo ésta muy buena letra de Roberto Musso.

No quiero quejarme de oreja en oreja
Fijarme si quien me aventaja se aleja

Negar el reflejo que dejo en mi espejo
Ni alojar el rencor entre ceja y ceja

No quiero guardar tantos secretos
Ni estar enfrentado en un cuadro grotesco
Como los Montesco y los Capuleto
No quiero a tu edad quedar obsoleto

Ni perder el vigor ni decir sin rigor
Que todo tiempo pasado siempre fue mejor

Ni llegar a mi casa ofuscado y molesto
No quiero estar cansado de llevarme puesto


Y aunque esta verdad pueda doler,
tengo que decirlo, sin complacer
Pero si ofendo, pido perdón
Cuando sea grande, no quiero ser como vos


No quiero cometer tus mismos errores
Ni creer que todos son estafadores
No quiero manejar tus mismos valores
Ni que cada día sea igual a los anteriores

No quiero no poder controlar mis enojos
Ni cargar esa tristeza en los ojos
Mojados y rojos, ajados y flojos

No quiero resignarme a ser mis despojos

Ni echar con vehemencia la culpa a los demás
de lo que es mi incumbencia y responsabilidad
Ni que me de por probar en alguna idiotez
lo que no pude hacer cuando tuve 23

Y aunque esta verdad pueda doler,
tengo que decirlo, sin complacer

Pero si ofendo, pido perdón
Cuando sea grande, no quiero ser como vos

No quiero que ya nada me provoque placer Ni que cuando el dolor me toque odie el ayer
Ni mirar fotos viejas y ponerme a llorar
O que nombren a alguien y empezar a temblar.


No quiero llevar esa vida mal trecha
con sospechas de dolo y la ilusión desecha
Ni lanzar pestes creyéndome Apolo
Ni que me molesten, una fecha estar solo.

Y aunque esto se preste a mal interpretar
No quiero que crean que es solo por criticar.
Y espero que tan solo sea una declaración
Porque ni yo se si quiero que quieras ser como yo

Y aunque esta verdad pueda doler,
tengo que decirlo, sin complacer.

Pero si ofendo, pido perdón.
Cuando sea grande, no quiero ser como vos
Y aunque esta verdad pueda doler,
tengo que decirlo, sin complacer.

Pero si ofendo, pido perdón.
Cuando sea grande...

martes, enero 29, 2013

Estadísticas inútiles - Parte 1




















Mi vida no es cierta, ni profunda, sé hacer, por repetición, tres o cuatro cosas, y me cuesta enormemente aprender otras.  Cuando le agarro la mano a un método, le doy varias veces, hasta encontrar un techo, luego me quedo a vivir en el mismo, como estimulado.

Con las estadísticas inútiles, que voy a detallar más adelante, lo mismo, creo que comencé a los 8 o 9 años, y no hay mucha diferencia con las que realizo ahora, todas se basan en tabla de posiciones similares a campeonatos de fútbol.   Tal vez, agrego algunos parámetros, pero todo se compara con uno y otro.

Desde muy chico me apasionaba el estado de un equipo de fútbol en su tabla de posiciones y de descenso, sacaba promedios, especulaba con que algún grande se iba, y además jugaba un torneo similar con 20 equipos a un juego llamado canchitas.  ¡Que feliz me hizo este juego! (Lo describo en http://percho.blogspot.com.ar/2008/03/las-canchitas.html  ).

Campeonato de los recursos de los países.

En mi hogar contaban con una enciclopedia donde, casi todos los países tenían un cuadro donde se cuantificaba: la población, la dimensión, la densidad de población, habitantes de su capital, cantidad de ganado porcino, de bobino, pesca, entre otros parámetros.  Yo elegía 8 características, realizaba las eliminatorias por cada continente,  luego el mundial de países.  Cuando ya sabía, elegía otras variantes y otras formas de competencias.  Me entretenía mucho con esto y Argentina siempre jugaba los mundiales.  Obviamente que el campeonato lo ganaba Estados Unidos, URRSS o China.

Apariciones de personajes

Me gustaba leer la Condorito, el Hombre Araña o cualquier obra de teatro, tipo las de Laferrere o Moliere, entre otras.  Además de leerla, hacía un recuento de cuantas veces aparecía un personaje en la revista Condorito (por ejemplo en cuantos chistes aparece Huevo Duro) y realizaba una tabla de posiciones por revista y otra global.   Con respecto a las piezas teatrales, procedía al recuento de cuantas veces hablaban los interpretes de las obras.

Fútbol Argentino.

Además de especular con lo que sucederá con los promedios reales del fútbol Argentino, se me ocurrió hacer un campeonato donde se sumen los puntos de primera y tercera división. En el caso de los cordobeses, a no contar con tercera, multiplicaba por dos el resultado, es decir si perdía tenía 0 puntos, si ganaba 4 puntos.    Entonces, llegaba del colegio los lunes, tomaba mi anotador y hacía cuentas.  Además me gustaba sumar, los domingos, mediante el Diario Crónica, la cantidad de espectadores que asistían en primera D, recuerdo que el que más gente llevaba era Berazategui y el que menos Deportivo Muñiz.

Campeonatos mediante juegos de mesa

Esto lo heredé de mi padre, aunque nunca supe cuál era su juego, ya que se encerraba, con llave, en la habitación y nunca quiso, explicarme, de lo que concluyo, que está perfecta su decisión.  Los juegos míos eran la guerra (el que tiene la carta más grande, con las variantes de que el 1 lleva dos y el comodín es lo más, entre otras) donde agarraba cualquier objeto, tipo una servilleta, un cenicero, una lapicera, un tenedor, lo que sea para competir.  Este juego me ha salvado de viajes de, hasta 10 horas de duración, y además no molestaba a nadie de mi familia.   El otro era el ajedrez, pero jugaba campeonatos de apertura, el que tenía blancas representa la apertura que leía de algún libro, donde mi cabeza, supuestamente, se desdoblaba en dos personajes.

lunes, enero 21, 2013

Gestión 2013












Los años pasan, y cada uno, bajo mi punto de vista, es una suerte de mandato, que parte de las perspectivas, metas, proyectos y quehaceres de un año, que lo suelo soñar (no tan concretamente) en Enero o Febrero, para sacar conclusiones en diciembre del mismo. Me genera entusiasmo comenzar un año, luego de haber dejado otro desastroso. Este estímulo puede ser, el que se desemboca de una actitud desesperada y un poco nihilista, pero, en fin, es vida, y aún hay que vivir.

Nace el 2013 sin certezas, pero con ganas de cambio, ya que, si mi comportamiento es similar, o en la misma dirección, que el 2012, ese resultado se apesadumbra más profundamente negativo que el periodo anterior.
La gestión que realicé en el 2012 arrojó mucho más errores que aciertos. El subsanar aquellas faltas implicará ciertos sacrificios, que en años anteriores creí que estaba controlado. 
Me refiero, por supuesto, al ingreso de dinero;  el año pasado, tuve como resultado  pérdida económica. Voy a tener que trabajar con menos pretensiones, bajo un sometimiento, donde tengo que ampliar mis limites de tolerancia; producto de falta de ideas, además de quietud para emprender alguna cosa que me solvente.
Más allá de eso, soportaré negativas más contundentes de consultoras por mi inactividad en el 2012; justificaciones de por qué no quise trabajar de esto.  Que en realidad son: falta de estímulo, menos independencia, horarios inflexibles, ambientes incómodos, trato diplomáticos y jerárquicos que me exacerban, porque fomentan la hipocresía y falsedad, y un sinfín de razones que no me entusiasman, y hace que mi temeridad, aparte de mi resignación, estén omnipresentes en este panorama.

El otro día leí en los diarios, que los jóvenes de hoy están valorando que hay otra vida, además de la laboral, y de ahí pretenden gimnasio, permiso para hacer cursos en horarios laborales, etc El asunto cultural que siempre me apuntaló la cabeza, y es una de las razones por la que no tuve hijos: fácil necesito 2 horas por día para mi y estar encerrado 11 (2 en un medio de transporte, 8 en una oficina y una en una confitería o comedor) no me daban las cuentas, es una apología al sedentarismo que tanto odio, cuando aparece en exceso.  Además, de que estoy años luz por debajo de la movilidad y motor que poseen los jóvenes, mi experiencia, lamentablemente claudicó y soy prescindible facílmente

Pero, así es, la gente que adoptó está metodología sin drama, tuvo hijos, compró su casa, tiene viajes hermosos y autos de una gama respetable.  Todo pasa por tener, y yo adopto, en parte, esa postura, lo que no quiero pagar es el precio. No encontré, aún, o la flexibilidad de horarios, o estar en un lugar que sienta alegría.

Estos planteos pseudo-filosóficos lo inicié en un gran número de entradas de este blog, y jamás llegué a una solución, lo que quiero sintetizar es que voy a tener que hacer esta vida, por un tiempo indeterminado o hasta que la salud me deje, el presupuesto me aconseja esto.   El ajuste se debe porque vengo de deudores incobrables, que pueden ser más, y eso detona la aceleración de que tengo que trabajar de “pichi” y sin reproches.

Con respecto a la actividad física, arranco cansado, no es lo mismo que antes, realizar varios días seguidos jornadas deportivas.  Mi anemia y somnolencia aumentan y mi hierro escasea.  Me gusta proponerme metas, pero se hace más difícil el camino a ellas.

La convivencia es otro tema a resolver, por ahora, las aguas están tranquilas, pero, tengo delirios de rajarme y tener ciertas libertades para hacer lo que se me antoje.  Mucho no puedo extenderme en este tema, porque hoy la prioridad es otra, pero en el transcurso del periodo, veré como viene.

La salud la tengo postergada, porque estoy en obras sociales abandonicas y de cero contención.  En un futuro, espero tener una prepaga, pero eso depende de lo de arriba.

En cuanto al país, hay cierto temor porque el 2013, por estadística, es año de estallido:1989 y 2001 demostraron que cada 12 años, en democracia, explota, y estoy vulnerable para estallar también. 

lunes, diciembre 31, 2012

Reflexiones póstumas del 2012





 
















 
Como duele el paso del tiempo, no sólo la resignación a que la vida es finita, sino que durante el trayecto, es menester, tomarse la vida en serio, en forma solemne.
Y resaltando la solemnidad, es la actitud que figura en el ranking de mis quejas, pero sin embargo, yo soy un solemne de mierda, o para reducir, un aburrido.  Muy poca gente se divierte conmigo, a lo sumo yo mismo voy buscando actividades, aunque, la mayoría de estas, sin fines didácticos, sin símbolos de progresismo, siquiera aprender a venderle a la gente que sirvo para algo.
Como expuse, en entradas anteriores, la gran frustración del año, fue, la parte donde la vida se la etiqueta como seria, es decir, en mi carrera laboral, di asco.  El otro día leí una frase de, no sé quien que decía una verdad muy dura: “Unos trabajan, otros deberían trabajar y el resto se tendría que matar”. No sé cocinarle a nadie, no puedo construir una silla, no tengo habilidad para arreglar algún artefacto electrónico, limpio desastrosamente, el impetú que le pongo a las actividades duran un día, puedo pelearla al siguiente, pero si en el tercero no tengo un patrocinador o un reconocimiento, bajo la guardia, en que la dispersión y el desgano se apoderan de mí.
“Que triste cuando se apaga la vida”, mi vida no está apagada, lo que sucede que para los demás, sí, porque carezco de potencial.  Tal vez, caigo en victimizaciones, pero “tírame un hueso”.
El hecho de vivir frustrado me realza el odio y el resentimiento, vaya a saber si algún día me despierto y revivo, en la vida real, “Las Venganzas del Beto Sanchez” que , no le importa nada, y al morirse su padre, toma revancha de todos los que no lo tuvieron en cuenta o lo descalificaron.
Sin embargo tuve algunos hitos:
En el plano fisico:
  •  Volví a completar una maratón, esa actividad que tantos lindos recuerdos viví y que, por Mar del Plata, pude emparejar las sensaciones, de alegría, templanza, serenidad y fuerza.
  • Los 100x100 de Villa Luro, terminamos terceros en la general, realizando un promedio 2225 mts la media hora.  No sólo el buen desempeño del equipo, sino que estuve más rápido que años anteriores, realizando un record de 1’19’’ los 100 metros.
  • Los Acuatlones fueron crecientes, de tener un último puesto en el primero, llegar a 3ro en el 3er. Acuatlón.
  • En pesas levanté más peso que hace 10 años, 120 kilos banco plano.
  • Volver a jugar a la pelota luego de dos años y  lo que eso significa, ya que el fútbol es la actividad grupal que me gusta hacer, incluyendo cualquier reunión social o deporte, por supuesto, exceptuando el sexo.
En otro plano:
  • El curso de bolsa, donde aprendí mucho sobre lecturas económicas , algunas pude aplicarlas en la Bolsa de Buenos Aires, operando ad hoc, y usando las herramientas pudo calmar ciertas ansiedades.  Ciertas, bien dicho, porque el espíritu timbero lo voy a conllevar para siempre.
  • Manejo, por fin dejé de tener sueños de que manejaba, por una emergencia, y que me causaban una adrenalina enorme, ahora puedo manejar. ¿Me gusta? No, la verdad que no, el día que vuelva a vivir sólo, lo vendo a la mierda.
  •  
  • Algunas escapadas como las vacaciones de Enero en el Norte, que no conocía. Cataratas y Mar del Plata, postergaron mi depresión y angustia, pero así no se vale, no estoy preparado para asumir una vida más estoica, pero si la quisiera tener, tendría que haber un incentivo.
 
 No hay mucho más, no me siento con la misma confianza, con las mismas ilusiones, con el mismo amor, con la misma generosidad, con el mismo optimismo (eso es fundamental) que, a finales del 2011.  Ahora brotaron las miserias, el mal humor, los desencajos con la gente, la desconfianza a pleno, la violencia, sobre todo con los creídos;  la solemnidad, el tipo introvertido, la desinteligencia, el perdedor como rezan en las comunicaciones, el que no está acorde a la tecnología, el desprecio con todos, la avaricia, la especulación (esto un poquito más, ya que siempre fantaseé en relaciones laborales de corto tiempo), en una palabra: un gusano, que es mucho menos que mediocre.

jueves, diciembre 27, 2012

Calendario Occidental



















Es tema surge a causa de los interrogantes que realizo: ¿Por qué se dividió el año en 12 meses? ¿Por qué algunos de los meses tienen 30 o 31 días? ¿Por qué Febrero tiene cuenta con menos de 30 días? ¿Qué tienen que ver los ciclos lunares? ¿No son de 28 días?

El calendario que rige la agenda de todos los seres humanos occidentales, fue creado en 1572 por Ugo Boncompagni (El Papa Gregorio XIII). 
Se basó, principalmente, a la duración de que le lleva a la Tierra dar la vuelta el sol.   El tiempo de realización es de 365 días, con 5 horas, 48 minutos y 46 segundos, por lo que se redondea, cada cuatro años, a 366 días.  A pesar de la época, que no contaba con la tecnología necesaria, el tiempo transcurrido es avalado por los científicos.

El calendario predecesor fue el Calendario Juliano que tenía diez días más. Esto revolucionó a las personas por la pérdida de días en su vida, sobre todo en costos de oportunidad, ya que  los trabajadores percibirían menos dinero anual por esos diez días faltantes, además que esté fenómeno en diferentes regiones desde 1582 hasta años posteriores del Siglo XX, causando diversos conflictos en cada uno de las regiones.

¿Por qué 12 meses?

En la Antigua Roma, originalmente, el año comenzaba en Marzo ( y contaba sólo con 10 meses), pero la sed de transcendencia de dos emperadores, como Julio Cesar y Augusto, tuvieron el afán de auto homenajearse, cambiando los meses Quintilis (por Julio) y Sextilis (por Agosto) y agregando dos meses de invierno para acercarse a la historia babilónica, que establecieron 12 meses lunares.  El origen de Septiembre, Octubre, Noviembre y Diciembre, tiene que ver con el orden secuencial de un año, es decir, séptimo, octavo, noveno y décimo, respectivamente.
Enero es el mes consagrado por Janus, el Dios de dos caras que mira el pasado y el porvenir (mes de transición).
Febrero tiene origen de purificar (en latín), también se consagraba a Neptuno, Dios de los océanos.
Marzo, venera a Marte, antiguamente era el primer mes del año en el antiguo calendario, en honor al Dios de la Guerra.
Abril, tiene que ver con las aperturas, comienza a desarrollarse la vegetación, brotan los retoños, y se abren las flores en la zona Norte.
Mayo, el que tiene el significado más personal (como Julio y Agosto), dedicado a Maya, la mayor de las siete Pléyades, hija de Atlas y Pleyonea.
Junio, en honor a Juna, la Diosa del hogar.

¿Por qué el año comienza el primero de enero?

En el Siglo II a.C, por cuestiones gubernamentales, y además la escaza cosecha de invierno, y la escaza productividad, poca actividad religios; decidieron, de este modo, pasar el primero de marzo al primero de enero (esto bajo el calendario Juliano) como comienzo de año, además los cargos políticos duraban este periodo, y para fines prácticos, era mejor que comiencen en periodos de paz y poca labor.

¿Por qué 28,29, 30 o 31 días por mes?

Julio Cesar fue el que dispuso la repartija de días de 31 y 30, hasta completar el año,  para asignarle 31 dias a su mes.  Obviamente que Julio debía tener 31 días, y el de su hijo adoptivo, Augusto, también, pero con la condición de sacarle uno a Febrero (que tenía el beneficio del bisiesto para sumar 30 cada cuatro años).

sábado, diciembre 22, 2012

La lista del 2012





 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Hace años, junto a una amiga muy querida, y distinta, ya que no se encuentran muchas mujeres despojadas y desestereotipadas, o por lo menos en el trato, realizamos una lista, como una suerte de síntesis anual.
 
un libro:
Mercado de Capitales: Manual para no especialistas
una cancion:
Hacer un puente de la Franela (me emocionó varias veces al escucharla)
un grupo musical:
Tan Biónica, muchas canciones que me encajan musicalmente
honestidad bruta:
Mi autoestima está más baja que nunca, me siento inutil en cada aspecto, me veo prescindible para todo y no encuentro salida, aunque algo de esperanza de hallarla hay.
una mujer:
Fabiana, es la que trato dia a dia. Es más, hoy no encuentro otra
un hombre:
Poly, tuvimos una muy buena relación en la primera parte del año, ahora que volvió lo pasamos muy bien.
un viaje:
Mar del Plata en diciembre, me encantó ese viaje, volví a la maratón, hice mi primer viaje largo por primera vez, sé que es cercano, pero muy bueno
un lugar:
La cancha de Ferro
un deseo cumplido:
Manejar un auto
persona perjudicante:
Los que me soltaron la mano: El laboratorio donde tanto hice, en Brasil me despreciaron, la consultora donde laburé, quedé con cero contactos. Ah y los Start ups, sus Ceos, perdí dinero y tiempo
un maestro natural:
Juan Bautista del gimnasio
una actividad:
La Bolsa, como novedad
un acto solidario:
Enseñar a manejar a Fabiana
un autor:
Murphy de Análisis Técnico.
una novedad:
Los Acuatlones
una situacion de calma:
Ir a la Veneziana comprarme un 1/4 kilo de helado, y leer revistas...que relajante
un paisaje:
Las Cataratas, impagable.
un evento:
Pepsi 2012: La Franela, Bersuit, Los Pericos, etc
una reunion
Volver a ver a mi padre, breve, pero cerrando algo(no sé explicarlo, es muy abstracto)
un mes:
Diciembre
un mes pesimo:
Febrero
un deseo no cumplido:
No trabajar por mi cuenta, no encontrar un angel guardián, no tener planificaciones ni ideas.
un exito:
El curso de la bolsa. Título de Operador.


miércoles, diciembre 19, 2012

Maratón de Mar del Plata 2012





















Quería culminar el año de alguna manera de “reviente”.  Dos posibilidades he planteado. La primera es una noche de alcohol hasta no poder más, donde bajo esté estímulo etílico, la mente se relaja y vuela.  Cierta alegría brota de mí.   La otra es hacer una actividad más estoica, que es correr una maratón; imponerme sobre mi promesa de no correr más esa distancia.  Decidí, por la segunda, principalmente por mi conexión con el paisaje, la música, con mi mente y con mi cuerpo; adquiriendo sensaciones relajadas y de vuelo.

Estructuro la jornada maratónica.

Los miedos

Antes de correr, por experiencias pasadas, y con la mochila de mi última maratón realizada en Sao Paulo – Brasil, tuve temor a:
·         Paspaduras en axilas y en zonas aledañas de los testículos.
·         Dolor de las articulaciones por impacto: sobretodo en los aductores y tobillos.
·         Ampollas en los pies
·         Insolación por la excesiva exposición al sol
·         Deshidratación y falta de provisiones.
·         Mareos y baja presión.

Algo de esto hubo pero no fue tan terrible.

Indumentaria

No utilicé calzón, el pantalón tenía suspensor, de manera que pueda rodar  con las partes genitales más libres.  Me puse vaselina en los pies, Aerogal en las axilas, en el pecho y en alrededor de los genitales.  La musculosa usada fue la del Cruce de Los Andes del 2008, que tiene como referencia a Kimberley de Mar del Plata y a Michel Platini.  Las zapatillas que me puse son unas baratitas de un Nike Outlet.  Gorrita blanca y anteojos en la cabeza.   Bloqueador por todas partes.

La Antesala.

Desperté a las 5 y 20, remoloneé en la cama para aprovechar ½ de sueño adicional, pero no pude, la ansiedad y los nervios me envolvieron.  Me bañe, fui a desayunar en el único lugar abierto de la peatonal San Martin: un café con leche con tres medialunas, leí La Capital, descomprimí en el lugar y me fui al hotel a prepararme.

Junto a Fabiana y a Franquito, agarramos el auto, fuimos a la largada en Juan B. Justo al 0, al lado del Puerto y el Campo de Golf.  Oriné en un arbolito y ya estaba listo para arrancar. Mucho calor por ser, casi, las 8 de la mañana. Saludé a sala con fervor y largamos.


La Carrera

0-3 km: Mucha gente por todos lados, los que corrían 10, 21 y 42, estaban todos juntos, y había que estar atentos para pasar gente o que no te empujen. Saludé a Paula, irongirl, que hacía mucho que no veía.

3-10 km: Retornando al Campo de Golf, la muchedumbre seguía pero más dispersa, la subida a Playa grande costó enorme energía. Abracé a Gerardo Re, no me dejo picotearlo, me dijo que estaba flaco, intercambiamos una charlita corta y el prosiguió camino.  En mi mp3 sonaba “Si quieres nos vamos a Mardel a navegar o al Hermitage” y todos los años, me las ingenio para pasar por la puerta del Hotel Hermitage cada vez que suena. Saludo con beso y abrazo a Fernando que siempre me paro a saludarlo a él, al padre y a la esposa en Costanera Sur­. El Casino, Punta Iglesias y la entrada a La Perla me llevaron a cumplir los 10k.  Con dos puestos de avituallamiento que me refrescaron, hicieron que no sintiera calor y esté bien.

10-16 km: Por el kilómetro 11 se me pega Facundo, compañero del Cruce y de tantas carreras, lo saludé con un beso y abrazo. Charlamos de las carreras, de las especulaciones sobre las mismas, que en estos casos, es mejor no guardarse y correr lo más cómodo posible; de lo que hicimos este año, de la vida en general.  Por el otro lado pasaban compañeros de Platini del cruce del 2008, que rodaban la media maratón.  Me despido de Facu con un abrazo y la carrera comenzó a ser mucho más solitaria en hábitat y participantes.

16-24km: Aquí me pasa el conductor televisivo Martin Liberman, muchos corrían escoltados con bicis o pacers. El sol no cesaba, pero la brisa menguaba, un poco, el calor.  Aquí, la euforia creció más, balbuceaba algunas canciones  que hacen referencia al mar y existencialistas.  En el 20 como media banana, y llevo 4 kilometros una naranja.

24-32 km: En el 24 km tuve la desazón de que deje de funcionar el MP3, por haberlo expuesto al agua que me tiraba a la cabeza. No logré arrancarlo, y dije: “Bueno, bancate 18 kilómetros sin música, vos podés, no pasa nada”.  Era mucho, calculaba menos de dos horas más. Dimos la vuelta en el 26,1 para volver a Santa Elena, antes vi al bestia de Frega, a Mariano Leguiza, y a un montón que saludé. En el 27 y pico me cruzo al pampa Daniel y me dice: “No doy más, Seba ¿Me llevás al puesto 28?”. Le doy aliento para que llegue, pero Dany, estaba desecho. Llego al 28, y trato de revivir al mp3, perdí mucho tiempo en vano, me tomo un gel,  saludo a la esposa de Fernando y salgo corriendo al 32, dialogando con Diego Manzur y Leo Bugge (dos ultras de puta madre) que me pasan como poste. Ya tenía el famoso nudo en la garganta y un poco de nauseas,  deglutí, muy lentamente, pasas y almendras.

32-42 km: Me quedaban 10 kilometros, el sol hacía más estragos en mi cabeza que la ayudita del agua y del viento. Los voluntarios fueron unos genios porque te mojaban y te trataban bien. A partir de aquí no dejé de agradecerles por su trabajo y su atención.   Llegué al 36 casi todo corriendo. Pero desde acá, mi energía era bajísima, pensaba en el olor que tenía el pantalón y me reía. Me mimaba, con frases para preservarme: “Corré cuando quieras, cuídate que a la tarde vas con los tuyos a Aquasol, y no vale la pena la resaca”.  Así que alterné caminatas y trote, durante estos 6 kilómetros, mucha gente me pasó y me invitaba a correr con ellos. Yo seguía agradeciendo.

Los paseantes del lugar no respetaban mucho, ya que andaban en zigzag con sus bicis, mirando para cualquier lado y casi me atropellan.  Un corredor de remera naranja se preocupó de mi estado, ya que no tenía palabras para contestarle, y deliraba. El sujeto puntualizó esto y me cuidó unos instantes, porque me mostraba como si estaría por desmayarme. En el kilómetro 41, un corredor custodiado por dos bicicletas y otros corredores, me llamaron para rodar con ellos, y me decía: “Punta, talón y soltura”, le hice caso dócilmente y me sentí cómodo (¡lo hubiese encontrado antes!) Faltando doscientos metros estaba Fabiana con una sonrisa de oreja a oreja, yo me contagié y disparé emocionado y feliz a la meta, imponiéndome a mi “nunca más”.

Por suerte no tuve sobresaltos después de la carrera: Coca-cola, papas fritas, sombra y masajes en un periodo de una hora y pico, me volvió la energía para disfrutar de la estadía en Mar del Plata.