jueves, abril 07, 2011

La plusvalía




















Como estandarte, nos educan de una manera que, tenemos que cumplir ciertos horarios, o abstraernos a cierta fuerza laboral, para proveer nuestra cuota tiempo hacia un comercio, empresa, nación, o cualquier ente. Esta porción de tiempo generalmente es extensa y, generalmente, el hombre común, está “forzado” a satisfacer a un receptor X, para poder obtener un Dinero para respirar aliviado y postergar la supuesta deuda que se tiene con los bienes materiales que adquirió por su trabajo.

Partiendo de que la fórmula de Capital se origina por Dinero como inversión, para desarrollar mercancías a la venta y de ellas se quiere obtener una renta por el dinero invertido. La obtención de plusvalía se origina a partir de la necesidad del capitalista de encontrar en el mercado una mercancía cuyo proceso de consumo sea, a la par, proceso de creación de valor. Y justamente la fuerza de trabajo del hombre en lo que genera el uso de esa mercancía y el trabajo crea valor; tal es así que el poseedor del dinero compra el valor de ese trabajo, como si comprara materiales para la producción de dicha mercancía. 
El capital destinado a la fuerza de trabajo es variable, y puede aumentar el proceso de trabajo generando plusvalía. Por ejemplo si el obrero tiene un horario de 12 horas, tal que necesita 6 para crear el producto y otras 6 serás formados para generar “plusproducto”(ganancia neta para el capitalista), lo cual hará que la cuota de la plusvalía, por estas horas, será de un 100%, es decir la producción que realiza la fuerza de trabajo, es apropiada en su totalidad por el capitalista.

La fuerza de trabajo que depende del capitalista es considerada libre por carecer de tierra y de toda clase de medios de producción.

La plusvalía puede ser absoluta o relativa.
La plusvalía absoluta consiste en aumentar la masa de plusvalor, alargando la jornada de trabajo, por ejemplo si al obrero se le extiende de 8 a 10 horas, aumenta la tasa de explotación, si el obrero necesita 4 horas para la producción de valor (es decir lo que le paga el capitalista por ocho horas de trabajo en la jornada) , la tasa de explotación será de un 150%.

La plusvalía relativa consiste en aumentar el valor de la fuerza de trabajo, es decir, lo que producía antes en 4 horas, ahora si lo produce en 2, va a tener una tasa de explotación de 300%, si la jornada dura 8 horas.

Otro ejemplo de ir generando capital sería, si yo invierto 500 pesos, de eso 500 pesos, 400 son destinados al capital constante (maquinaria, mercadería, alquiler, gastos, previsiones, etc) y 100 pesos al capital variable es decir al obrero, donde puedo incrementar o variar la tasa de explotación. Y obtengo 600 pesos de valor de la mercancía, con esos 100 extras de plusvalía, puedo seguir produciendo, para incrementar justamente la plusvalía, ya que al invertir 600 pesos, obtendré aproximadamente 750, con 150 de plusvalor, y asi sucesivamente,
La tasa de plusvalía esta dada por El trabajo excedente/trabajo necesario.  

jueves, marzo 31, 2011

¿Y ahora? ¿que?














¿Cuantas veces me realicé esta pregunta en mi vida? Supongo que cada vez que cumplía un ciclo, con un buen final o no.
En este periodo de mi vida, que lleva un tercio de una llegada de año que tanto esperé, porque, según, mi cabeza, mi escenario es distinto, con la cual el cambio es inevitable, ante la incertidumbre algunas cosas proyecté, como por ejemplo, hacer curso de bolsa, profundizar mi inglés, dejar de correr por un tiempo (así que hoy lo llevo a lo definitivo), sin duda el primero de enero del 2011, esbozaba entusiasmo.

Pero no fue todo tan metodológico, ya que hay muchas sensaciones que se manifestaron, como desaprobación, bloqueo, falta de ideas, mucho de lo que salió de mi maqueta, no se desenvolvió, simplemente reaccioné sin accionar alguno y como consecuencia de ese vacío, florecieron sensaciones de antaño que, de alguna manera, me perjudicaron, como la auto-subestimación: el verme que no estoy a la altura de mi entorno, la carencia de artilugios para llegar al entorno que me pudiera interesar, etcétera

Pero para bajarme línea en este blog, ya que si bien es de contenido público, este escrito es una reflexión personal, luego de cruzar el umbral de planificaciones para este año, ya sea con éxitos o frustraciones, pero con la idea que seguir tirando “la pelota para adelante” es prácticamente imposible.  Por eso me pregunto:
¿Cómo hago para volver a un entorno de trabajo que no me suele gustar, luego de casi tres años? Con malos recuerdos, con mala sangre, con pánicos escénicos, con pose, con hipocresía, con vestiduras que odio colocarme, con alienación, con sumisión, con docilidad, con rostro antipático. ¿Cómo vuelvo? Si ese es mi recuerdo.

En estos tres meses proyecté algunas alternativas como ver como era el mundo del Trading, haciendo un curso de lo que estaba trabajando, pero respecto a otro módulo, como una cuenta pendiente que dudosamente la pagué, pero al fin y al cabo, con éxito, ya que me certifiqué.

Se me cayó la ficha sobre algunas cosas que había enterrado y cuan disfrutable era, y que fácilmente se podía haber cambiado de rumbo, a no ser tener “la mirada fija” en un solo concepto, rótulo o encasillamiento.  Pero que, por suerte,  hoy puedo gozar de eso.

Se viene un tiempo incierto, como tantas veces en la vida, me falta energía para esta “necesidad”, y por sobretodo ideas y emprendimientos, tengo muchas “cartas buenas” y aún no he aprendido a usarlas, doy vueltas en la nada misma, en presunciones de gris oscuro a negro.
No me gusta este momento en que estoy escribiendo, no me gusta somatizarlo con tos y somnolencia, es símbolo de debilidad que, no sólo es notable, sino que ya es una molestia.
Confeso que tuve sensaciones de vacuidad, hay gente que se presento como salvador de mi amargura, sobretodo en este último mes, pero amén de eso, sigo sin definir el camino a seguir. Si bien estoy libre, en muchos instantes de mi libertad se hace ver mi sensación a vacío.

Por eso, estoy a punto de comenzar abril, preguntándome: ¿Ahora que? ¿Cómo sigue el juego?

lunes, marzo 28, 2011

La multitud















Vivo en una megaciudad como es La Capital Federal de Buenos Aires. En un barrio donde se concentran una densidad de población elevadísima y en que muy pocas horas se respira tranquilidad.
Pero al vivir gran número de gente, se concentra las facilidades del consumo de hoy, como negocios de aprovisionamiento de alimento, lavaderos, esparcimiento, y un largo etcétera.
Multitud según la RAE es: “Número grande de personas o cosas.”. Acepción directa que no implica mucho en conceptos filosóficos de lo qué, acarrean las multitudes.

El estar rodeado de gente me vuelve menos importante con respecto a misma, es probable que la gente que vive a menos de 30 metros de mi apartamento, no es tomada en cuenta y siquiera la salude.  Asunto que en pueblos o ciudades más chicas pasa.

¿Que actividades me gusta hacer en la multitud?
Si bien no es cotidianamente, me gusta caminar en la peatonal Florida a la hora que sale la gente de trabajar, con sus enfoques pensantes y sus rostros rígidos, pero llenos de serenidad y alivio porque salieron de la alienación del horario de trabajo.  Y algunos arreglando situaciones pendientes con su teléfono celular
Recuerdo cuando trabajé en microcentro, me colocaba el Mp3 para no escuchar a nadie a mí alrededor, pero si enfocar determinados rostros, siluetas o formas de andar, en las que me dan una pauta para juzgar el lengua corporal y gestual.

Recuerdo en mi época de cancha de fútbol, cuando viajábamos en camiones, micros o colectivos colmados de gente y todos gritando por un equipo de fútbol, me hacía muy feliz. Es decir, el contagio de alegría, en la multitud, es algo que tomo como sublime, lo único que lo opacaría es que si el esfuerzo físico y el ahogo se hacen notar.

Si bien entregarme a las multitudes, extrae mi identidad, elijo habitar en aquellas en que el sabor a posteriori, dejan grandes recuerdos.  Aunque no me gustan los mega-recitales de bandas muy famosas donde hay miles de personas y para estar cómodo, tengo que ver las pantallas grandes en los costados de los escenarios.

Lo que no me creo es cuando, por ser más o tener mayor identificación sobre algo que frecuentan multitudes, como un boliche, un equipo de fútbol, un artista, esté correcto y me haga grande. Al contrario, cuanto más adeptos hay, más chiquitito me hago.

Pienso que la multitud que se abstrae al artista, al actor o al equipo de fútbol, se convierte en una unidad como ente público, luego cada individuo sacará sus propias conclusiones, pero el conjunto en tal fin, pareciera ser indivisible.
Lo más curioso en que las multitudes la gente parece estar de acuerdo.
Y hay y hubo manifestaciones de destrucción y de perjuicio.  Por ejemplo el apoyo a una guerra, hace ya casí 30 años.

Dejo una canción de Cadena Perpetua que es un cover (In the crowd) del conjunto inglés “The Jam”

En la multitud,
Yo me pierdo otra vez,
Solo soy uno más bajo el amanecer,
En la multitud, nadie se puede ver

En la multitud
me olvido de quien soy,
porque estoy enredado
en esta perdición
nadie piensa en mi,
nadie piensa en vos.

De esta agonía no podrás escapar,
Si las monedas van a ser todo el
Cambio que querés encontrar

Como un río fluye a mi alrededor
Los mensaje que me incitan a comprar,
Lo que no puede tener,
Lo que no quiero tener,

De esta agonía no podrás escapar,
Si las monedas van a ser todo el
Cambio que querés encontrar

En la multitud, en la multitud, en la multitud…

Asi son los dias y los que vendrán
Regresamos a casa después de trabajar,
Las mismas noticias,
Los mismos temores,
Las mismas canciones,
Que no puedo dejar de cantar.

No sos nadie en la multitud,
Creo, que te he visto
Andar solo en la multitud,
En la multitud

No soy nadie en la multitud,
Dicen, que me vieron
Hablar solo en la multitud,
En la multitud, en la multitud, en la multitud…

jueves, marzo 17, 2011

El fenómeno Claudio María Dominguez.














Tal vez “fenómeno” no sea a la palabra, pero si me adhiero a la acepción:
Toda manifestación que se hace presente a la consciencia de un sujeto y aparece como objeto de su percepción” de la RAE, entonces ese sujeto merece ser tratado de esa manera.

Claudio M. Dominguez, a través de los medios de comunicación y de sus charlas personales, esta construyendo un novedoso paradigma para mucha gente en la Argentina, arrastrado, principalmente de culturas orientales, muy en voga hoy en paises de primer mundo, siendo referentes Sai Baba, Gandhi, Osho, Choppra, etc.

Claudio M. Dominguez, mediante su inteligencia precoz y su perfil de niño superdotado, entro en el rincón de la fama en el programa: “Odol Pregunta” siendo el ganador absoluto antes de los 11 años, por dos veces consecutivas, además que en los 6 años, tenía la habilidad de hablar 6 idiomas, es por eso, que todos los ciclos escolares que realizó (primario, secundario, universitario) le resultaron aburridos, ya que su capacidad de retención era superlativa y necesitaba mucho menos tiempo para estudiar que cualquier colega de clase, tal es así, que casi no asistía a estos establecimientos.

Fue guionista, conductor, entrevistador y hace más de una década que se dedica a difundir una forma de vida (maneras de pensar, alimentación, creencias, etc) alternativa a la que el común de la gente está acostumbrado.
Yendo más allá de los dogmas religiosos, pero construyendo una doctrina a la cual, en los últimos años ha multiplicado la cantidad de adeptos, Claudio María Dominguez, establece una serie de propuestas, que según él, es “vivir mejor”.

Claudio Maria Dominguez, está ligado a la espiritualidad, según él, un concepto tan abstracto como la existencia de DIOS, pero deja pautas y baja línea de la significación del “ser de luz” o “ser espiritual”. Si bien propone a la gente, que se sienta libre para elegir el credo y/o su religión, establece concepciones por vida más allá de la muerte, de energía, de maneras de alimentación, de formas para la distribuir el amor, agradecimiento y el perdón, donde particularmente pienso que el amor y la integración es el remedio para “vivir mejor”.
Ahora la duda es si, incluir el término “espiritualidad”, un concepto que no me termina de cerrar, así como la divinidad; el mismo es una estrategia para adherir a gente y llegarle en forma bonita y sin filtro a cualquier interlocutor.

Claudio María Dominguez reflexiona que quiere una persona en la vida: “Quiero amor, amor, amor. Quiero que me amen, que me comprendan, que me escuchen, que me valoren, que me abracen, que me respeten”.  Y este anhelo seguramente le es saludable a cualquier ser humano que tiene el privilegio de vivir en la tierra. 

Su voz es para unos una caricia, para otros irritable, pero tanta empalago, la gente no está acostumbrado, es por eso que él insiste con sus tonos, con sus risas y con su cadencia de expresión, dándole muy buenos resultados para ser escuchado, visto, atendido y entendido por, cada día, más gente.

Un sujeto que tiene más lucidez y coherencia que el ser humano promedio, tarde o temprano, se convierte en un referente o guía para la gente llena de dudas y que necesita información de que agarrarse y disciplinas, ideologías y/o doctrinas, etc.,  en la que la persona pueda cerrarle tal forma de ser, de creer y de proceder.  Claudio María Dominguez es el hombre que, a través de sus conocimientos, puede difundir con una narrativa simple, y a la vez, con un contenido profundo el “modus operandi” de permanecer en esta denso planeta.

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Para cerrar, transcribo algunos comentarios a favor y en contra de Claudio María Dominguez.

 
yo solia verlo, pero ahora, solo cuando deseo ;prefiero leerlo, no se si sere yo pero llego a irritarme no a calmarme, y tambien creo q no toda la gente llega a entender el juego de palabras espirituales y metaforica y velocidad con la q articula sus conceptos.al hablar.”

“A mi Claudio no me hace bien con su prohibiciones, con un modo, casi dogmático de vivir.  No comas esto, no comas lo otro, haz esto, haz lo otro, no des bola a los dogma de la medicina, pero si a lo holístico.
No sé, el habla de espiritualidad, y se jacta de su abundancia ecónomica y lo agradece, pero lo dice y re-dice.”

“Yo lo veo a veces el programa, algunas cosas me parece q sirven sobre todo lo q habla de no mantener relaciones apegadas y enfermizas, amar sin esperar nada a cambio, pero el tema de la reencarnacion y de q trascendemos vidas mucho no me cierra porque no creo en esas cosa”

“Claudio Maria Dominguez, es un muchacho que conduce un programa en C5N llamado "HACETE CARGO", referido a temas espirituales, explica frases profundas y a mi criterio, aporta su grano de arena en cuanto al despertar de la consciencia de la humanidad.”

“Pienso que tiene sus fallas, quién no? Escuché un tiempo su programa de radio y me empalagó un poco. Más allá de esto, creo que le es mucho más útil a la gente ver o escuchar a tipos como este que ver a Tinelli. Cuestión de gustos y los resultados están a la vista.”

“Claudio es: un hombre muy amoroso sincero y transparente. Tiene de todo: cosas buenas y malas como todos. Pero lo mas importante es que le da herramientas de autoayuda inmediata a personas con problemas que por ahi nadie nunca podria ayudar, y lo hace por ahi con dos o tres palabras. Con dos o tres palabras te abre la cabeza. Sin profesar ninguna religion mas que amor. Amor a uno mismo y al otro.”

“No tiene nada de humildad, pero nada. Dice dejar el ego de lado y se lo pasa hablando de si mismo.”

“No te queres unir a la secta de las personas que prefieren amar en vez de odiar y que intentan estar conscientes de que pueden lograr todo en la vida conociendose a si mismos?, dale, no te pongas en ortiva y unite a la secta, nadie te va a cobrar nada por que intentes conocerte a vos misma.”

“Si Marcelo Tinelli vestido con un traje que vale mas que mi casa conduce un programa que lucra millones de dolares por dia, mostrando ORTOS, puterios de gente superflua, todos aplauden, ahora cuando un tipo sencillo vende un libro a 30 P, le dicen que es un ladri o un chanta.”

“Sí, el sempiterno y carismático divulgador de toda pseudociencia que ande desmadrada, el la recoge y potencia con dialéctica sin igual. Domínguez, posee una verdadera pyme exitosa, que pervive gracias a la estupidez humana. Trabaja en varios medios de comunicación, a través de los cuales —como gran vidriera— exhibe su mercancía esotérica posmoderna: ovnis, reencarnacionismo, Sai Baba, parapsicología, mancias, cristianismo esotérico, etc., etc.”

domingo, febrero 27, 2011

Las cuestiones capitales


















Hoy abordo un tema medio escabroso y rebuscado; de índole psicológica y filosófica, por esta misma razón me costo bastante armar esta entrada del Blog.  Pero finalmente esto es lo que salió en este ensayo, luego de un análisis y de una pulsión de concentración que se hace cuesta arriba.

Partiendo de escritos filosóficos, los mismos tienen como semilla plantearse preguntas, más que dar respuestas. Es la raíz de la paradoja del sabio que, se alimenta de conocimiento, pero esa misma sapiencia, lo hace dudar y plantearse cuestiones y algunas de ellas la llamaremos Cuestiones capitales que parten de la esencia de quien las realiza.

Las cuestiones Capitales plantean a los interlocutores justamente su esencia, más allá de lo que nos hacen creer que es lo importante para el hombre.
El peligro de esta concepción es la de encontrar abismo de la nada y la ignorancia como un estadio real, concluir que nada de lo hecho ha sido fundamentado, en la mayoría de los casos, más que la voluntad de poder.

En la novela “El hombre sin atributos” de Robert Musil, Ulrich, su protagonista, se plantea numerosas preguntas sobre su existencia y sobre su tiempo (que en realidad, no tienen tiempo, ya que en mi caso, me planteo estas preguntas en momentos de reflexión nihilista):
¿Cual es la realidad del Ser?
¿Cuál es el sentido de la vida?
¿Por hemos de subyugarnos a una moral heredada sin antes someterla a examen?
¿Qué intereses nos dirigen a la integración social por medio de la producción?
¿Por qué resulta tan difícil recuperar la unidad y armonía en todos los rasgos del ser humano inserto en la sociedad moderna?
¿Qué sentido tiene el gran arte en la sociedad que ya no lo requiere ni lo entiende?

Baltasar Gracian, en su novela “El Criticón” construye mediante un diálogo continuo una novela de vida y su significado. En tanto usa su literatura para explayar respuestas a algunas de las preguntas esenciales que planteé anteriormente, dándoles una suerte de máximas a cada contestación de las mismas.  Por ejemplo que piensa que: “Vívese con el entendimiento; y tanto se vive, cuanto se sabe”.

Wilheim Wund planteó tres cuestiones capitales de la psicología, a través de la hipótesis de “Las percepciones de los objetos externos, los recuerdos de éstos, los afectos, los actos de la voluntad, no sólo se enlazan entre sí del modo más diverso, sino que cada uno de estos sucesos es, en general, de nuevo un todo más o menos complejo”
Y ellas son:
La primera es a través del análisis de los procesos o sucesos complejos que nos permitirá hallar los elementos de que se componen.

La segunda es la exposición de los enlaces existentes entre estos elementos.

La tercera es la investigación de las leyes que rigen el surgir de estos enlaces.


Por último Fredrich Niesztche discute la cultura occidental, combatiendo la metafísica y la moral tradicional, no es más que un aspecto del modo que tiene de interrogarse sobre si mismo; así lo indica planteando Ocho(8) cuestiones capitales:

1)      ¿Se quiere ser más múltiplo o más simple?
2)      ¿Se quiere ser más feliz o indiferente a la felicidad y a la desgracia?
3)      ¿Se quiere estar más satisfecho de uno mismo o ser más exigente o más inexorable
4)      ¿Se quiere ser más sensible y maleable, acomodaticio, más dispuesto a las concesiones, más humano, o al contrario, menos humano?
5)      ¿Se quiere llegar a ser más inteligente o manifestarse cada vez menos escrúpulos?
6)      ¿Se quiere alcanzar un fin o evitar todos lo objetivos? (Como lo hace el filósofo que en cada fin presiente un límite, un estancamiento, una prisión, ¡una estupidez!)
7)      ¿Se quieres ser más estimado, más temido, o, al contrario, más despreciado?
8)      ¿Se quiere llegar a tirano a seductor, o a pastor, a animal gregario?

Voy a dar una suerte de respuestas en lo que a mi respecta, pero las mismas tienen tantas excepciones como afirmaciones
1)      Quiero ser más simple
2)      Quiero ser indiferente a la felicidad y a la desgracia
3)      Quiero estar más satisfecho, pero las satisfacciones de hoy alcanzan poco
4)      Tengo sensaciones encontradas, hoy quiero ser menos humano
5)      Tener menos escrúpulos
6)      Quiero evitar todos los objetivos, ir a la deriva
7)      Es una paradoja, a veces, tiendo a querer ser despreciado, para fortalecer “en contra” de casi todo el mundo entero.
8)      Me gustaría ser seductor, pero ni siquiera soy gregario, tiendo a ser más taciturno.

Sin duda, que la coherencia de estas respuestas dejan mucho que desear.

domingo, febrero 06, 2011

¿Soy lo que soy?




















El que un ser humano pueda tener una descripción de su Yo, lo hace sentir, supongo con más control.  El que un sujeto diga: “Soy lo que soy”, me causa un poco de envidia, porque mi ser fluctúa en diversos estadios y le cuesta anclarse.  En realidad siempre se estacionó por una cuestión prácticamente coercitiva que por fundamentalismos.

Si fuese una persona conocida, no podría resistirme a cualquier archivo, mis rumbos, mis ideales cambian.  Pero, es correcto que cambien, me hace más volátil y más flexible.   Lo lamentable es que esos cambios, a veces, no tienen coherencia, sinceramente son por mecanismos que hacen tratan de impartir convenciones.  
Volviendo a los estadios, cuando entrenaba todos los días, los baches de no entrenamiento eran salidas locas con alcohol y lo que sea.  Me molesta quedarme a vivir en un estadio, pero en fin la gente necesita encasillarte para tratarte.

Mi yo, que generalmente es de cristal: está formado con lo que muchos creen que soy, y al no poder refutarlos, me lo creo.  Está formado por lo que creo que soy, y acá si me lo refuto todo el tiempo;  por lo quiero ser ante una situación de consenso; por lo que quieren que sea para integrarme en esta cultura con tintes conservadores, y acá me pueden condicionar los medios y los “libros correctos”.

Cuando la canción “Soy lo que soy” expresa “El sol sale igual, para mi, para ellos”, estable al Yo como una especie de rival hacia lo externo.  En mi historia viví con miles de rivales,  justamente eso es lo que me movilizó y me hizo deambular en caminos extraños y controlables o no controlables.
Justamente la cultura punk habla de gente taciturna que fue cargoseada y despreciada en algún momento, entonces sabe que es más seguro moverse solo.   Pero ¿me muevo prácticamente solo? aunque no sea tan cierta está hipótesis, pareciera que sí en una Ciudad donde es casi imposible hacerlo, porque se necesita interactuar día a día.
Pero en definitiva y más allá de algunas conclusiones, me muevo solo, lucho por permanecer y auto-convencerme de que la esencia que me construyo, en este momento, es la correcta y la mejor para transitar.    

Con respecto a los sujetos externos, disfruto mucho cuando me dicen como tengo que ser en muchos sentidos y aspectos. Parece que les ha ido bien, pero bueno reaccionar como otros, y repetir da los distintos resultados que reaccionar por sigo mismo.   Siento que es imposible ser o reaccionar con la actitud, valor o actividad que ellos describen.

Los miedos son los que me solicitan un rótulo o encasillamiento, de lo cual en diferentes etapas conviene ser previsible y dócil, por ejemplo en los ambientes laborales o en relaciones de pareja.   Aunque cada tanto he derrapado en diferentes alter egos.

Siempre hay que tener un alter ego con uno mismo, o varios, como alguna vez Hermann Hesse se planteó en su libro “El lobo estepario”.  En definitiva, aunque sea poseer un único alter ego, que puede servirme como Plan B para seguir transitando.  Y a menudo, vivo con un plan B.
En fin como para rivalizar a la gente que tengo resentimiento, hoy voy a gritar: “Yo soy lo que soy” (a pesar de que no sé quien mierda soy)

Dejo la letra de la canción a la que fue dedicado la entrada del día de hoy, cuyo autor fue Jerry Herman e interpretada y adaptada, en la Argentina, por Sandra Mihanovich.

Yo soy lo que soy
mi creación y mi destino

Quiero que me des

tu aprobación o tu olvido
Este es mi mundo

porqué no sentir orgullo de eso

Es mi mundo y no hay razón

para ocultarlo

De qué sirve vivir

si no puedo decir:

"soy lo que soy"


Soy lo que soy,

no quiero piedad,

no busco aplausos

Toco mi propio tambor,

dicen que está mal,

yo creo que es hermoso
Porqué tengo que amar

según los otros dicen,

tratá de entender

las cosas de mi mundo

La verguenza real

es no poder gritar:

"yo soy lo que soy"


Soy lo que soy,

no tengo que dar

excusas por eso

A nadie hago mal

y el sol sale igual

para mí y para ellos

Tenemos una sola vida

sin retorno,

porqué no vivir

como de verdad somos
No quiero fingir,

no voy a mentir,

yo soy lo que soy


Soy lo que soy,

no tengo que dar

excusas por eso

A nadie hago mal

y el sol sale igual

para mí y para ellos

Tenemos una sola vida

sin retorno,

porqué no vivir

como de verdad somos

Paren de censurar!,

hoy quiero gritar:

"yo soy lo que soy"

viernes, enero 28, 2011

La confianza
















Como primera medida defino la palabra confianza y luego haré un análisis particular de mi comportamiento junto a ese significado

Una de las definiciones de confianza que tiene la RAE es “seguridad que alguien se tiene a si mismo”. 
Sin dudas cuando realizo una labor, en el que tengo cierto control e independencia, mis niveles de seguridad aumenta, y hasta no siento la tensión de realizar “esa labor”, mientras crea que la misma no sea un perjuicio futuro o de corto plazo, entonces mi auto-confianza se muestra elevada.
Recuerdo en varias carreras o maratones, en muchos pasajes tenía la confianza para cantar, y me hacía a un margen de la carrera, para disfrutar porque estaba todo bajo control.  De idéntica manera cuando tengo la solución de un trabajo a entregar y puedo manejar las formas y sus tiempos
La confianza en esta definición está ligada al autocontrol

Otra acepción interesante es “Esperanza firme que se tiene de alguien o algo”.
Aquí, aparece un agente externo para redondear “la confianza”; y partiendo desde muy tierna edad, el escenario que se reflejó ante mí, fue de mayor desconfianza.   
Desconfianza con las personas, con el trato hacia ellas, con sus promesas, con su compasión, con sus consejos y sus modos de vida brillante o ejemplares que me querían inculcar ante menesteres propios.  
Pero, tuve parejas que me dieron demasiada confianza y que tuve el privilegio de contar con ellas, compartí con muy pocos amigos y personas que se mostraron íntegros y dueños de mi confianza.   Pero por defecto desconfío, y mi autodefensa ante ello, es atacar verbalmente, mediante mi limitado sarcasmo e ironía al receptor.   De ahí me fui transformando en un ser temerario, raro, loco.  Pero es porque desconfío y cualquier observación que me dé el veto de mi prejuicio eleva la tensión, además de mis ganas de huir y minimizar el trato con el interlocutor, al que confirmé mi desconfianza.
Así también desconfío de las personas que me muestran una careta y en realidad solo quieren que le agrade.  Aunque si entiendo las que se disfrazan por una necesidad, por miedo o por desesperación, porque yo mismo lo he hecho en numerosas ocasiones.
La confianza en esta significación esta asociada a mi ser asocial, fóbico y testarudo.

Por último, otras de las determinaciones de la RAE dice que confianza es: “Familiaridad o libertad excesiva”.
Soy de repetir lugares, una vez que el lugar me cae cómodo para realizar mis quehaceres o para vacacionar o ir de viaje y elegir siempre el mismo hotel; entonces, cuan ritual, vuelvo varias veces al mismo lugar.
Recuerdo ir todos los días a Liniers al mismo bar a tomar mi café con leche, teniendo la confianza o sensación de estar en paz y a salvo, a su vez tener mayor poder de concentración para leerme el libro de turno.  Por razones laborales, trasladé los bares de desayuno, pero siempre era el mismo, de uno por vez, por una supuesta comodidad que me generaba en mis pensamientos.   También me sucede con los lugares en que iba a entrenar, con los asientos que ocupo en cursos o en aulas; o si está libre, en colectivos.  
Si bien puede confundirse con manías, creo que el saber sentirse relajado está asociado a la confianza.

Hay una par de frases muy interesantes que dejo para culminar este pseudo-ensayo:

“La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas las respuestas, sino de estar abierto a todas la preguntas.” (Earl Stevens)

“Se pueden confiar en las malas personas, no cambian jamás.” (Willian Faulkner)