
Tras una situación de resignación, de sin fuerzas, de pocas ganas de tener amigos, de bajas ganas en general, ideal para pegarse un tiro en donde sea. Me decidí a retornar a escribir a mi diario personal o blog (según los pro-anglosajones que abundan en este país).
Mi vida en esta primera quincena del 2008 se centró en el deporte, en la guitarra; y se muere en el ambiente laboral.
Con muy poca creatividad en mi cabeza y con mucha mecánica bipolar. De la angustia del trabajo a la alegría del hogar o la pileta o la guitarra o el parque.
El domingo se presentó una carrera de 30 km. A la que me morí en el kilómetro 22, más por fobia a no profundizar la nausea que se me instauraba, que ya había sufrido en las carreras anteriores. Por eso ante el menor dolor, paraba y caminaba.
“Fracasado” gritarán los grandes atletas que pululan por los foros y los blogs.
Ok, el anterior párrafo demuestra que estoy a la defensiva del exitismo que veo todos los días en mi vida, en el perfeccionismo. A todos ellos les pido PERDON, soy un gran error, pero igual troto y camino carreras y entreno para el mal de la perfección y del atletismo.
Nadar es lo que me resuelve o por lo menos cubre de almohadillas a mi cerebro y hace que sienta un poco de paz.
Sin duda este periodo se vio cargado, de angustia, aislamiento y algo de paz. Los esfuerzos para sacear mi inutilidad ante mi mismo para emprender y solo la gran utilidad para servir a otro, y decir: “Si, señor, si”. Tantas horas de inutilidad mental y utilidad material, hacen reforzar la angustia.
El triunfalismo, el que el otro se muestre por encima o se jacte de eso, del “Yo puedo, el calor no me hace nada” y el éxito guiado por una perfección capitalista, hace que me aisle y tome mis actividades como se me antoje.
El estar con la guitarra tocando algo cuadrado, pero con sonoridad, hasta la medianoche. El estar en la pileta y vaciar mis tensiones y saborear la tranquilidad. Cantar algún tema que me hace perder y desenfocar a los rostros pecaminosos y soberbios de los que me rodean. Estar con una o dos personas adonde me pueda sentir Yo, más allá de los miles de sujetos con los tengo que luchar día a día, por mi falta de identificación y mi carencia de identidad hacia ellos.
Todo esto me llena de paz, y aún está en vigencia.
Bueno, por suerte hay muchos planes para estos dos meses, el primero y principal es que el primero de febrero dejo de trabajar, voy a ser una lacra para la sociedad, ya que me desprovisto del BIEN supremo por un tiempo…PERDON, soy un gran error, pero ya viene de fabricación (Villanos dixit).