jueves, junio 26, 2014

El asco




¿Tanto asco te doy? Era mi frase que desconcertaba a cualquier señorita en un bar o boliche, para iniciar una conversación. La mayoría de las mujeres me veían como sí estaría mal de la cabeza, y se me preguntaban el “por qué”, yo les decía “por la cara de enojada que tenés”, pero algunas veces era el inicio de la charla y otras, en citas a “ciegas”, desde el principio yo notaba la cara de asco que esbozaban al verme, y me reacción, solía ser, parálisis en creatividad para disertar algo ingenioso.
El asco es una emoción básica, y como tal es una emoción esencial en el comportamiento humano. Es una emoción negativa y protectora del organismo.


Las respuestas de asco tienen muchas similitudes con las respuestas de miedo.

Al igual que el miedo, el asco es adaptativo. La evolución parece haber determinado qué el organismo responda de forma selectiva a ciertos estímulos potencialmente “asquerosos” (objetos, olores, etc.) con objeto de prevenir la contaminación y la enfermedad, actuando como el guardián de nuestro cuerpo. También de forma similar a las respuestas de miedo,las respuestas de asco son muy fáciles de adquirir y muy difíciles de eliminar. Aunquea veces las respuestas de miedo y de asco puedan parecer análogas (ambas incluyen la evitación y/o escape) son fenómenos claramentedistintos. No obstante, no pocas veces las emociones de miedo y de asco suelen ir juntas (muchas fobias se caracterizan por reacciones tanto de miedo como de asco).

Mucha gente que adquiere ésta sensación más repetidamente que otras, hay gente que tiene asco porque creen que mean en las piletas entonces no van, otras no comen comida que venden en la calle porque el vendedor tiene las manos sucias, gente que le tiene asco a determinados comportamientos de personas, hay sujetos que le atrae tener éste tipo de emociones, etc.


La reacción ante el asco, puede ser la misma causa que estimuló dicha acción, por ejemplo, y en mi caso es el vómito: el olor y la forma que tiene el vómito me producen nauseas, mareo y hasta me puede causar vómitos (como si el asco fuese contagioso o encadenado)

El sistema esencial del asco se adaptó a otros tipos de entidades amenazantes derivando en otras manifestaciones del asco. Una de ellas viene dada por aquello que nos recuerda a nuestro origen y naturaleza animal, como el sexo, la muerte, la falta de higiene, o las violaciones de la envoltura corporal (vísceras, amputaciones, etc.). Otro tipo es el asco interpersonal, o repugnancia hacia otras personas, como los extraños, los extranjeros, los mendigos, etc. Un tercer tipo adicional al asco esencial es el asco moral (por violaciones de las normas morales o de la divinidad).

En el primer sistema me da asco una mujer amamantando, un hombre sacándose la mierda, la sangre, las ratas y cualquier herida de cualquier ser.

En el segundo sistema, en el interpersonal, me dan asco las personas que hablan de sí mismo, haciendo uso de su referencia. Conocí gente que tan claro tenía como vivir, que me causaba nauseas. En el libro de Sabato“Sobre héroes y tumbas” Martin salía vomitando, por las náuseas causadas por su jefe luego de su monologo del por qué no sirve el comunismo. Los competitivos en sus diálogos de progreso me dan náuseas y asco, no lo puedo evitar.

El que viola las normas si me da asco, el ladrón, el que causa perjuicio por alguna acción que puede llegar a arruinar la vida a una persona y/o a su entorno, eso también, me da asco. El violento me da asco, ser yo violento me doy asco.




miércoles, junio 04, 2014

Cumpleaños anecdótico


"Subyugándome en el mensaje y el nudo de lo que estoy leyendo, en un viaje fuera de la tierra real tensionante"









Podría celebrar, el haber transitado un año más en ésta tierra, que, de hecho, por suerte, hay muchos elementos y actividades que me dan alegría y tengo el privilegio, aún, de disfrutarlos.
Particularmente el cumpleaños éste no demuestra un hito, prefiero celebrar otras cosas que originen un cambio profundo y alivio a mi vida. El combatir con la el pavor y pánico de salir de un estado de pseudo-confort y hábito, además de desconocimiento, ha demostrado lo débil y poco voluntarioso que soy. 
En este año, resaltó la desconfianza en todo, pero a la vez, entiendo que profundizar el dolor mental ante los problemas no me ayuda, y seguir huyendo es la solución más fácil y de mayor alivio que puedo contar, a raíz de mis limitaciones. Gente que habla de imponderables, de cosas que no están a mi altura, que se ufana de lo que digo, como algo gracioso o nimio, y que sólo lo suyo es lo importante.

La convivencia pasó de un estado superficial  y de cierta costumbre cómoda, a otro descalificador, humillante y angustiante.  Las bregas las pierdo siempre, por el hecho de que no sé cómo reaccionar a alguien mucho más fuerte y enjuiciante  que yo, donde parece, que el bien y el mal están muy marcados.  En éste caso soy el mal, por mi falta de reacción y de argumentos 
Fisicamente se me cae todo, la psoriasis por nervios crece, me toco en cualquier lado del cuerpo y se desploma la piel, al estilo copos de nieve, desparramando por toda la mesa.

Lo óptimo es que disfruto de 3 o 4 actividades que realizo, como salir a trotar, jugar al fútbol, cantar y leer con un café con leche de por medio, subyugándome en el mensaje y el nudo de lo que estoy leyendo, en un viaje fuera de la tierra real tensionante, postergando una vez más situaciones estresantes, a la que, están muy por fuera, mientras las pueda evitar: “No me gusta meterme en problemas”, no los necesite, si me ven como un frustrado sin horizontes, es verdad, privilegio, mi estado conformista y lo trato de reforzar. La gente de esta cultura, me llamaría, mediocre.


Ok, cumplo años, con éste rol inequívoco de mediocre. 

jueves, mayo 29, 2014

La minita explosiva
















Al salir de guitarra, retorné a un lugar que acostumbraba ir, al egresar de mis clases de viola. El Bodegón de Avenida Gaona, donde, en sus comienzos, iban jubilados y gente de mi alcurnia: zaparrastrosa.  Ahora, éste lugar está de moda, y fijo la atracción de gente joven y más “establecida”, donde mezclan el término cool, y cualquier modismo anglosajón para realzar, aún más si imagen.
Me auto-serví cuatro empanadas y una bebida saborizada con gusto a Pomelo.  Mi preocupación era focalizar en que lugar iba a sentarme, y permanecer unos minutos para digerir y deglutir las empanadas. Antes tuve que calentarlas, y aquí es donde para lo oreja, para escuchar a una veintiañera muy bonita, donde esbozaba un largo monólogo, a la supuesta pareja hombre, que, con voz clara, firme y vehemente expresó:
-         
-  -  Está bien que me cuestiones. Pero, ¿que querés? estoy para el orto en la facultad. ¡¿No sé cuándo mierda voy a terminar?! Me tiene podrida (sic), en el trabajo me llevo mal con todo el mundo. ¡¡Tengo una vida de mierda!!  Con el único que estoy bien es con vos, y me venís con el planteo de "Amor". Si yo siento amor. Bah, pero que se yo, no tengo idea como definir amor.

El muchacho miró abyecto, sometido y hasta indulgente de lo que ella decía. Su mayor cometido era quedar bien con ella, su inseguridad fue muy notoria. 
La chica devastó al hombre, el hombre se sintió en peligro de no poder besar más a una chica que le gustaba mucha, corría el riesgo de perder el capricho de ser feliz cuando, seguramente, fornicaban, porque muchos hombres, en una etapa nos sentimos “muy hombres” cuando fornicamos, y en realidad, es lo que a muchas mujeres les gusta, dejarse coger para dominar al sujeto en todos los otros sentidos.  Es como un trato mercantilista, y yo me ví reflejado en este hombre por su inseguridad, por el miedo pavoroso de perder el “garche” y por la duda constante de no saber que decir cuando una mujer me plantea esto. 


Estas etapas son relativamente cortas, no me duran un año, y estoy conciente de esto, como, supongo, más adelante lo estará al muchacho. Aunque mi lectura dice que el próximo planteo de la minita será: “Terminemos acá, no estoy bien conmigo misma, y menos voy a estarlo con todo el mundo exterior”.

jueves, mayo 15, 2014

De niño me pegaban

"las palizas, tal vez merecida, porque con diálogos no entendía al romper vidrios o quemar cortinas"





El título tiene aristas de victimización, pero lo que quiero dejar en claro en este texto es, que lo merecía, y como hijo, he realizado actos que superan la capacidad de aceptación de mis padres.
Supongo que mis padres, ninguno, supo cómo educar a los hijos, ni a mí, ni a mi hermano.  Pero yo me sitúo en peores condiciones que ellos, es por eso que fundamento no ser padre: no cuento con determinación, me gusta estar sólo, aborrezco tener dependencia y que dependan de mi persona, como también ser un referente algo. En cuanto a esto último, no noto ser ejemplo de nada, por mi inconstancia, mi impermanencia y mi desapasionamiento por lo poco que me puedo vender por dinero.

De pendejo cometí una gran cantidad de “delitos”: Cuando con mi madre paseábamos por la calle céntrica del barrio, exigía golosinas sino lloraba desconsoladamente. También me reí una vez cuando le corté un ojo, con un palo de golf a mi hermano, cuando nuestros padres salían jugamos al fútbol en pleno departamento rompiendo vidrios de mesa, adornos de pared, cuadros. Además, afanaba guita a ellos y a mi hermano.

Era sucio, desprolijo, se me caían los mocos y no me interesaba. Irrumpía en casas de vecinos, por trepar paredes, engañaba a los viejos con billetes de circo, haciéndolo pasar por dinero real, jugaba a las canchita gritando los goles alocadamente, y mi madre me tiraba todo a la mierda, dándome una gran paliza. Hace poco decía que tuve una infancia feliz por algunas cosas, pero también las palizas, tal vez merecida, porque con diálogos no entendía al romper vidrios o quemar cortinas, hizo, que sea el chico rebelde se mantenga en el tiempo, exceptuando los periodos de desesperación.  Hoy vivo una austeridad tolerable, que con el tiempo se irá creciendo, porque me rebelo a las figuras de autoridad, porque no he aprehendido “el respeto” a los generadores de dinero, o como culturalmente, se los llama, a la gente “brillante”.


En fin, también alteré un DNI, para jugar un torneo de fútbol, y me han reprendido merecidamente.  Las cagadas de niño fueron mayores que las virtudes, tal vez, de adulto la proporción se mantenga, pero de adolescente recuerdo una gran anestecia de todo.  Hoy, el afán de vivir una vida más sosegada, menos sometida y enajenada tiene su precio, tal vez la rebeldía con merecidas palizas de niño, hace que mantenga esa ideología a lo largo del tiempo. 

lunes, mayo 05, 2014

Volver a sentir el placer de correr















Podría llamarlo "trotar" para los fundamentalistas del tiempo. En realidad, prefiero llamar correr, me gusta más la semiología de ésta palabra.
Luego de transitar tres meses sin hacerlo, a principios de Marzo, fui a la reserva  a realizar, aproximadamente, 16 kilómetros. La primer salida, costó, pero la segunda, al domingo siguiente, fue fulminante, bajó la presión, me dolía las cervicales, el mal humor me poseyó: un desastre.

La consecuencia fue que éste, con justificativos 10 días sin trotar, hasta que moverme en un día de lluvia me levantó. Transité Marzo con algunas dudas y la esperanza de que tenía que llevar a la Concordia entre el cuerpo y la mente.
"hace 3 semanas que me siento bien, es una droga que va más allá de lo pragmático que induce el atletismo”
Promediando Abril, luego de salir de una gripe, las señales del cuerpo resultaron ser estimulantes, los entrenamientos se basan, de manera casi disciplinada, en 3 salidas por semana: cuestas, pasadas y fondo, y hace 3 semanas que me siento bien, es una droga que va más allá de lo pragmático que induce el atletismo con términos, a mi juicio, aberrantes: “Ganarte a vos mismo”, “siempre hay revancha”, “si a una Maratón no voy para mejorar el tiempo, siento que el entrenamiento fue en vano”; todas estas frases, donde amenaza a encender mi ira, hacen que más se fortalezca la idea del sentido que me da correr. 
Es sentirse a uno mismo, es pensar, como si fuera una película, muchas escenas donde me tocó estar, y reflexionar, sosegadamente, sobre lo propuesto.

¿Esfuerzo?, hay, por supuesto. El último domingo en la reserva hubo niebla y una humedad de casi el 100%. Me dispuse hacer 24 kilómetros, transitando 3 o 4 kilómetros, sentí pesadez y molestias por todo el cuerpo. 
¿Que hice? Encontrar, compasivamente, el ritmo que me haga sentir cómodo, costó 6 o 7 kilómetros, pero después de eso, me amigué con mis sentidos de mi cuerpo, y predominando el placer sobre el esfuerzo, me permitieron llegar de manera pareja, a realizar los 24 kilómetros, pensando más en el momento, en cuanto falta.


Hoy soy consciente que, cuando estoy realizando el ejercicio, exceptuando las pasadas (pero son necesarias), pienso en mi transitar que en “¿Cuánto tiempo voy?” o “¿Cuánto falta?”.  Agradezco tener éste privilegio de poder disfrutar, a pesar que otros observan nimia mi filosofía. 

martes, abril 29, 2014

Ser y hacerse el puritano
















Un pequeño relato, extraído del Libro “Etica para Amador” cuenta que una señora, que cuida sus formas, vivía al lado de un Río. Una mañana un grupo de adolescentes se bañaron desnudos en la puerta de su casa. La señora, desesperada, avisó a la policía para que se retiraran. El policía hecho a los jóvenes más allá de su casa, a un kilómetro de distancia.  A la media hora, la señora vuelve a llamar a la policía, el agente sorprendido dice: “Pero si los envíe un kilómetro de su casa”, y la señora contesta: “Pero los veo con los larga vistas”. La gente puritana, en cuanto a la desnudez, al sexo, y todo lo relacionado a estos temas, como falto de ética o fuera de toda moral.  Tal vez, aclame por mano dura, por pena de muerte, por guerras, pero lo relacionado al sexo es mucho más bajo que los actos crueles, incluso provenientes de la institución católica.

Hace poco el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, expresó que decir: "Que lindo culo que tenés" es un piropo / halago
Mientras tanto, los programas propagandistas del gobierno “678” y “Duro de Domar”,  las mujeres puritanas del panel, se indignaban por este dicho. Que el protocolo, que la diplomacia, que la figura de semejante envergadura. Para esta gente, de “678”, para ser futuro gobernante hay que solo pensar en familia, sociedad y prohibido ver el ojete de las minas y halagarlo.


Además, por otro lado, los atuendos que compran las mujeres, pantalones o calzas ajustados que se les nota el rico y deseable triangulito, que visten, además, un escote varios centimetros más que el hombre, hasta asoman los globos...
Pero por favor, la minita de 678 decía que las mujeres son iguales a los hombres, y que equivocada que está, comenzando en sus formas, en la forma de vestirse y demás.
Para esta gente, de “678”, para ser futuro gobernante hay que solo pensar en familia, sociedad y prohibido ver el ojete de las minas y halagarlo.”

Yo voy a seguir siendo honesto y sincero, no adaptándome a los pensamientos (?) puritanos de esta gente. Que toma por inmoral estos deseos. Peor, es seguir sosteniendo que este gobierno es excelente y regodearse de eso.
El puritanismo es una corriente que nació en Inglaterra en el siglo XIV, rebelándose a la iglesia anglicista, estableciendo el cese de la inmoralidad de la monarquía y las clases elitistas, estableciendo a la Iglesia como una comunidad voluntaria de individuos, unidos mutuamente por un pacto con Dios y entre ellos mismos.   Los puritanos subrayaban la necesidad de la conversión para redimirse del pecado y exigían una rigurosa vida moral, estimulada por la predicación que amenazaba a los cristianos rebeldes con los castigos de Dios.
En la concepción puritana, la sexualidad pertenece a la parte inferior del hombre, a su corporalidad, a aquello que tenemos en común con los animales. Cuando el puritanismo está permeado por una visión religiosa, se puede llegar a formular la explicación que acabamos de leer. La realidad familiar no provendría del amor de la voluntad sino que procedería del ejercicio de la sexualidad.

Algunos párrafos de Joan Carreras sobre la relación puritana y la sexualidad.

La primera condición para que el acto conyugal pueda ser lícito, desde el punto de vista de la moral puritana, consiste en la elevación de la pulsión animal al ámbito de la espiritualidad o racionalidad. Para ello, se recurrió a una figura jurídica mediante la que se definía el matrimonio desde mediados del siglo XII: el contrato consensual.

La segunda condición necesaria para la legítima actividad sexual, según la visión puritana, consiste en la finalidad procreadora de la sexualidad. Puesto que el matrimonio es una institución social creada con miras a la perpetuación de la especie, los esposos deberían asumir dicha ordenación que constituiría una circunstancia legitimadora del ejercicio de la sexualidad. 

La cultura puritana se construía sobre un dualismo radical: alma y cuerpo, como realidades irreconciliables. El hombre y la mujer podrían unir sus almas −a través de la alianza conyugal− y sus cuerpos −mediante el acto conyugal, del cual procederían los hijos−, pero su relación nunca sería realmente familiar. Ellos serían cónyuges, personas unidas por el vínculo en virtud del contrato matrimonial, que en el caso de los católicos constituiría también un sacramento.


La sociedad contemporánea, siguiendo un proceso (que ha sido calificado de Revolución sexual) iniciado hace unos cincuenta años, ha barrido casi del mapa la visión puritana y está intentando cambiar el paradigma biológico de familia por un nuevo paradigma que se encuentra en las antípodas de aquél: el paradigma homosexual. Si la familia había sido construida sobre un doble paradigma −matrimonio e hijos; cultura y naturaleza; libertad y sangre; contrato matrimonial y fin reproductor−, ahora se pretende reducirlo todo a un solo paradigma: el cultural, eligiendo para ello, una relación que es absolutamente estéril o infértil desde el punto de vista biológico

viernes, abril 11, 2014

Gracias Alfredo Alcón (1930-2014)


















Yo tengo dos símbolos, en cuanto arte visual se trata (en los que incluyo literatura y cine) uno es novela-ensayo de Dostoievsky, llamado “Memorias del Subsuelo”, y la otra es la película “Memorias del Subsuelo”.
Tanto el protagonista de la novela, como de la película me siento en el summun de la identificación, pero yo siendo más limitado, no sé si cobarde, pero mucho menos sentido que estos sujetos.

Alejandro Farmer fue interpretado por Alfredo Alcón, esta pelicula la ví incontables veces.  El era un Arquitecto de mediana edad que no tenía rumbo, que sí tenía un muy buen pasado, con condecoraciones y premios, pero que quedó olvidado tras un cambio generacional al que no se adaptó.  Mucha reflexión sobre el mundo de ese entonces que se puede transportar al día de hoy.
La actuación del Alcón fue deslumbrante, me acuerdo y se me eriza la piel.

Alfredo Alcón, el señor actor, nació en Liniers, el 3 de Marzo de 1930. Interpreto personajes de Shakespeare, Lorca, entre otros. Su carrera teatral fue harta extensa, yo recuerdo, cuando fui niño verlo en Fausto en el San Martin.

Algunos lo criticaban porque siempre hacía de Alcón, para mi contaba con mucha versatilidad.
Conozco más su carrera en cine, fue actor fetiche de uno de mis favoritos, Leopoldo Torre Nilson, actuando de un galan tuberculoso en “Boquitas Pintadas” y como contrapartida (porque Leopoldo necesitaba guita, por el hecho que se lo gastaba todo en el juego) de “El Santo de la espada”, idealizando a San Martin.

Otra pelicula legendaria, sobretodo por la musicalización (porque el argumento parece un cuento de la abuela) fue “Nazareno Cruz y el Lobo”, interpretando el papel de Lucifer.
Otras peliculas que vi fueron:
 “El amor nunca muere” que interpreta un pensionado, protegido por Tita Merello en el que asesina a un avaro que lo castigaba y su noviecita fue Mirtha Legrand
“El Pibe Cabeza” actúa con Marta Gonzales, liderando a unos delincuentes en los años 30’-
“Pubis Angelical” con Graciela Borges tocando ciertos puntos sensibles en la relación que llevaba con Pepe Soriano y su amor prohibido…Pelicula rara

Entre otras, sin duda, fue un tipo que marcó emoción al cine, y a otros medios, e interpretó con excelencia y profundidad cada papel que encaró.