sábado, julio 28, 2012

Mi visión sobre los start ups

INTRODUCCIÓN

El otro día escuché a Federico Tessore por internet, hablando sobre la inevitable caída de la Argentina, en las próximas horas, para venderte, dejándote en suspenso, ya que todo el tiempo, repite que posee la solución, sobre “inversiones subterráneas”, eso si antes uno debe desenvolver la módica suma de, aproximadamente, 600 pesos argentinos, o 110 dólares. Otro de sus apartado es como salirse de las 4 inversiones tóxicas,  nombrando lo mal que causa invertir en propiedades, dólares, plazo fijos, hasta acciones y bonos, dándole manija al oro y otros comodities, con una inversión módica de 228 pesos argentinos o 50 dólares.  El tipo parece ser infalible. ¿Será millonario? No lo creo, pero mi crítica, es sobre su forma de publicidad, apostando al apocalipsis.
Ahora, retornando a las “inversiones subterráneas” o “start ups”, yo he caído y por mi avidez o mis ganas de ser empresario sin mover un pelo, he sido auto decepcionado por mi elección.

DEFINICIÓN

Resumiendo al Wikipidia:  Startup es una organización humana con gran capacidad de cambio, que desarrolla productos o servicios, de gran innovación, altamente deseados o requeridos por el mercado, donde su diseño y comercialización están orientados completamente al cliente. Que opera con costos mínimos, pero obtiene ganancias que crecen exponencialmente, que mantiene una comunicación continua y abierta con el cliente y se orienta a la masificación de las ventas, aprovechando la comunicación que nos brinda Internet y sus plataformas.

CASOS

Recuerdo que comencé con unas fibras que traían de un lugar remoto del mundo. ¿Qué me intereso? Su cash flow, que como todos los que me suscribí, ya que creí, infantilmente, que el peor escenario podía suceder, y así y todo iba a tener una ganancia del 50% anual, falacia enorme.  No tuve en cuenta que el tipo puede pedir un préstamo por menor tasa.
Volviendo a la platica con el dueño de la empresa de fibras, el sujeto me habló de cuan exitoso fue él y su padre, en un resumen de 4 horas. Yo hipnotizado, parecía un idiota enamorado que le mete la mano en su bolsillo,  y sólo ve un futuro ideal.  ¡Tonto fui!
¿Que sucedió? El año pasado que el invierno fue suave y la gente no pedía fibras, que había un incobrable que hacía que no se capitalice y pueda progresar, este año fue las restricciones a las exportaciones, con una baja del acción. Si quiero volver a foja cero, pierdo la mitad de la guita. Destaco que sólo me pago un 15%, y que acepté eso, y que las acciones están en “veremos”.


Segunda grelunada, me gusta la música, toco muy mal la guitarra, pero un tipo le sugerí que coloque su proyecto de música online en la página de start ups.  El cash flow era un dibujo de jardín infantes, sinceramente lo observé por arriba, sin un ver un montón de paparruchadas, el tipo siempre daba novedades de su trabajo y de sus inversiones. El sujeto apuntaba cada vez más alto, me creí que el haber aumentado el valor de la acción 10 veces, iba a ser millonario.  ¡Esto fue un grave error!, ya que mi participación de la empresa es un 0,45%, el comienza con la idea y se queda desde el vamos con el 60%, esto quiere decir que la empresa se constituye con un 40% que conforma el 100% del capital, aunque el 60%, sin invertir un carajo, se lo queda él. 
Esa es una, la otra mentira es que por su afán, yo formé parte de una comisión, sugerí darle un préstamo, y me lo patea para más adelante (me adeuda dos cuotas), ya que financieramente, está desastroso (pero el valor del título lo aumenta igual).  Si me baso en la idea, que es una gran cadena de estudios de música, puede funcionar, pero el señor este ahora está disfrutando del dineral.

Tercera zoncera:  ¡Y está es la más ridícula! Casas en el Tigre, en un terreno con forma de corazón.  El ambiente es paradisiaco, a media del Delta, con lancha se llega bien. Un presupuesto que no se sabe cuando comienza. La cuestión es que invertí en un año, luego no me enteraba de nada, hasta que, finalmente, no le dieron la autorización.
¡Oh casualidad! Los negocios siempre tienen problemas, cuando ellos se jactaban de conocer a funcionarios de la intendencia. En fin, aquí el proyecto duraba como 10 años y soy demasiado viejo para esperar. Pero ellos, sorpresivamente, pudieron resurgir, luego de tener casi 2 años de ventaja, para…disfrutar la guita de sus inversores.
 Es por eso que envían mensajes de “Buenas noticias”. Como ahora, no soy tan ingenuo, es más estoy más desconfiado, resentido, frustrado, pobre; les dije que: “quiero salirme del proyecto”. Ellos me dijeron que si podía esperarlos unas semanas, supongo que si lo invertían en plazo fijo, van obtener, no sólo mi dinero, sino que un, por lo menos 30 o 40 por ciento más.
CONCLUSIÓN

En resumen, mi idea de los start ups se basa en la siguiente secuencia:

1)    Enviarte una planificación coherente, bajo una planilla de ingresos y egresos bastante tentadora

2)    Realizar una reunión rimbombante y ahí proyectarte que el negocio es éxito seguro, comentando o inventando antecedentes satisfactorios, para que vos desembolses en dólares( ya que es mucho más apreciable que el peso) tu involucración.

3)    Con el correr del proyecto, para captar nuevos inversores o amigos de los que ya invirtieron, comienzan a describir las obras.  Darte pautas de cuan involucrado estás, eternos agradecimiento por confiabilidad, acentuación de situaciones intrascendentes que harán más fructífero el negocio, y muchas palabras envueltas en rosas, cuyas espinas son desenfocadas.

4)    Luego tienen un periodo de silencio

5)    Después comienzan los problemas “inesperados” y solicitan préstamos a los que ya están, o compra de más acciones, con el adicional de nuevos subproyectos que se cumplirán, si sale de esta situación muy pero muy crítica. Pero aumentan el valor de la acción, para que los inversores revaloricen su participación.

6)    Finalmente, vuelven a foja cero, donde tu acción vale sideralmente, pero no se la vendés ni al dueño mayoritario (él suele ofrecer un valor minúsculo al de adquicisón) lo que hace unos años, y que si hubieses constituido un plazo fijo, o comprado dólares, o guardado la plata (en pesos en el colchón) se habría hecho mejor negocio.

viernes, junio 22, 2012

Enajenado al fútbol, otra vez



¿Fines de etapas?   Si, me respondo.  Ya no tengo entusiasmo por las carreras (siquiera corro),  los viajes, ya no adoro los recitales, donde iba a mansalva, tampoco la música me acompaña todos los días.   No escribo asiduamente, no tengo ideas, no poseo musas; cuando lo hago son nimios conceptos, sin fundamentos y de frágil contenido de información.
No me es fácil conseguir trabajo, es decir, ya no puedo elegir donde trabajar, además de que en empleos que no me apetecen  me alisten. 
Ni hablar de emprender algo nuevo, que, apresuradamente, todo me salió mal o no tuvo sus frutos. 
Menos entusiasmo hacia la vida, es decir el presente molesta, antes era disfrutar hoy y no importa el mañana.  Ahora, estoy preocupado por mi actualidad y por lo que vendrá.  Difícil ¿No?
Pero volvió una pasión de la adolescencia, que es tomarme seriamente el fútbol.  En la pubertad, iba caminando al colegio, por ejemplo, entre otros ahorros, para poder pagarme una entrada para este deporte.  Era lunes y quería que llegue el sábado para asistir a las gradas de un estadio.
Hoy todo es televisado, en un fin de semana me he visto siete partidos, con sensaciones  de adrenalina, y extasiado al observar este espectáculo, que, a veces, pienso más profundamente, que está guíonado.
Tanto la primera y segunda división del fútbol Argentino tiene definiciones arriba y abajo.
San Lorenzo se puede ir a la segunda división directamente si no gana, si gana, depende de que no gane Banfield, ni que apenas empate Atlético Rafaela.  El “taladro” del Sur es muy probable que descienda, ya que si no lo hace ahora, el próximo campeonato les queda muy pocos puntos para afrontar la primera división.
La promoción, además,  la pelean, a la vez San Martin de San Juan y Tigre. A la vez el campeonato se define por los inéditos Tigre y Arsenal, que juegan bien, aunque en otras circunstancias no serían campeones, porque no tienen figuras descollantes.

En el Nacional “B”, River Plate tendría que ascender ganándole de local al tibio Almirante Brown, pero todo puede ser, ya que si no gana depende de que Quilmes no le gane a Brown de Madryn y Rosario Central no le gane a Desamparados de San Juan. Por su parte, Instituto también tiene que ganarle a Ferro para asegurarse el ascenso.
En el descenso, porque todo se encadena, Chacarita con Patronato, Atlanta contra Huracan, y como el mencionado Desamparados le gane a Central.
En fin, fue un campeonato que vi muchos partidos de fútbol y mi vida fue un sinfín de frustraciones, lo cual las he volcado en comentarios del tipo: “Es malísimo, como roba”; “Ese técnico no sabe nada”;  “te vas a morir en la B”; “Corré muerto”; entre otros agravios e injurias sin sentidos, ocultando y transfiriendo mis fracasos cotidianos.

viernes, junio 08, 2012

Camino hacia el abismo



















A modo de grito desesperado publico está entrada.  Cuando se carece de planificación o de expectativas, me suena una fuerte la pulsión depresiva y mi mente se vacía de energía, llenándose de temor, miedo a vivir una vida en que los deseo son devorados por los reiterados estímulos no esperados y errores reiterados.

A continuación detallo los estímulos inesperados de agentes exteriores.

  • Alguien que te dice que se muda a tu anterior casa, que mantiene su palabra, incluso postergando el alquiler y haciendo arreglo para que esté más cómodo. De última te dice: “no, no quiero”, sin sentir cero responsabilidad.  Duele
  • Gente que le das de baja te sigue cobrando por débito automático, aduciendo que fue un error o que yo no di la baja del servicio, y no podés discutirlo o generás problemas.  Duele
  • Uno que se hace el amigo te vende el auto, yo se lo pago 21 días antes de tenerlo, para que compre el nuevo, no te paga las multas atrasadas, el auto a las cuatro jornadas de uso, deja de funcionar y termino desembolsando más de 2000 pesos. Duele
  • Los negocios que uno sentía que podían funcionar, donde uno se queda con los brazos cruzados confiando en gente que se demostró agradable, que te hicieron planillas con posibles peores escenarios. Bueno se puede estar peor que los “peores escenario”. La cagada es que confié en tres negocios, y eso es un costo de oportunidad triplicado. Además fui tan grelún que seguí poniendo dinero, porque seguían vendiendo espejitos de colores que solucionaban lo anterior… Duele.
  • Que te propongan un trabajo de 4 meses, y luego te de digan que “no” además de desecharte, e intermediarios de los que te dieron la negativa te llamen para que le respondas consultas gratis.  Duele.
  • Que tu conviviente te diga que vamos a terminar en un nido de piojos, que no ayudo, que no aporto, que afirme, varias veces, que soy un pensionado, y que yo no sepa que decir ya que no tengo fuerzas ni ideas para convertir su casa en un lugar más habitable, exigiéndote plata, ya que, cree que me está haciendo un favor, y de hecho parece eso, porque yo tengo todas las de perder y puedo caer en la calle.  Duele.

De mi parte puedo aportar:

·         Me dediqué a meterme con acciones en el mercado bursátil, comencé con cierta expectativa, estudiando y leyendo análisis técnico y viendo estados contables de especie, así como rendimientos de bonos. Casi todas mis decisiones se basaron, al principio en mi inexperiencia, luego en mi ineptitud, finalmente, en mi ansiedad y desesperación.  Hoy estoy abatido y aburrido;   pensar que me gustaba sacar estadísticas, realizar gráficos, ver números,  este “gusto”, no me sirvió para nada, al contrario me hundió más.  Duele.

·         En la realización de actividad física cada vez me siento peor (me baja la presión, tengo tendinitis, etc), y eso que no estoy tan intenso, tendría que ir un médico, pero adquirir una obra social nueva, me implica $500 más, y elijo que me den turno de acá a dos o tres meses.  Duele.

·         No tengo la menor idea de generar proyectos de negocios. ¿Por qué? Porque no se comunicarme, no tengo coherencia en el habla, mi verborragia es cada día más escasa, mi fobia cada vez mayor (no es para menos).   Así también, no tengo oportunidades de emplearme, porque me han rechazado de entrevistas, no me he capacitado, no sé conversar en el idioma universal, ni tengo la facilidad de aprenderlo.   Aunque, en realidad, no se platicar en español, ya que tartamudeo, no siento como venderme…   Duele


El camino es negro, podría caer, aún peor, cometer locuras, aunque, hoy, me siento mejor cuando duermo.  No pensaba vivir una etapa así, donde la carencia de dinero, en consecuencia, de proyectar, a través de mi desesperación, a alguien que no quiero ser, que me perjudica, pero que me calma en otros aspecto o me posterga, para volver a ser “este” ente negativo y poco atractivo.

No tengo fuerzas para sentir que la compasión es un amala palabra, es más, desde lo más profundo de mi ego, pido ayuda porque estoy desencajado, mi deseo más preciado hoy, es transitar por caminos claros, “seguros” y previsibles.  Ahora, por rebeldía, encima de ser adulto mayor, es todo lo contrario, siento que me caigo más y más.  Una persona débil y sin argumentos  es despreciada y fácil de golpear.   Además, mi desconfianza y miedo hacia cualquier ser que habita a mi alrededor es enorme.

Manifiesto, descaradamente, que hoy mi vida roza la mierda, que no puedo justificar mi existencia, me encantaría dormir todo el día y despertarme cuando tengo la certeza de comenzar algo de nuevo.

lunes, junio 04, 2012

Mis autoretratos de hoy y mis deseos


Tratando de volver a foja cero y emprender algo, o por lo menos valorarme un poco más, manifiesto a modo de juego, un anagrama con mi nombre de fantasía.
Mi foto de hoy:

P A R A L I Z A D O
E X P E C T A N TE

R E V O L U C I O N A D O
C O B A R D E

H A R A G A N
O C I O S O
 

Mi foto deseada posee el siguiente anagrama

P L A C I D O
E M P R E N D E D O R

R E A C C I O N A R I O
C R E A T I V O

H A B I L
O R D E N A D O

 
Hoy siento que muchas puertas se cerraron, pero comenzando por mi puerta interior, algún bloqueo tengo, amén de carezco de incentivo externo para comenzar algo, sumando la faltas de ideas, eso forma un coctel explosivo.

domingo, mayo 20, 2012




Luego de meses de ausencia, con escaza inspiración para escribir unas líneas temática, autoreferencial, emotivo o cualquier otra cosa.  Decidí utilizar el recurso, por segunda vez, de entrevistarme, para otorgarme un pantallazo, de manera generalizada e incompleta, de cual es son mis ideas y reflexiones en una porción de tiempo determinada;  las cuales, en un futuro, tendré la libertad de suscribir o no.

P: ¿Cómo explicarías la acefalía de la escritura en este blog?
Y: Cuando  realizaba una entrada en este blog, era originario a partir de una reflexión que se me ocurría en un momento, que solía ser ajena a la ansiedad;  o quizá, la misma florecía, como arma de escape al momento que estaba transitando, que, a modo de defensa, el escribir e/o investigar sobre la idea me alejaba o postergaba la ansiedad.   En este tiempo, no conseguí redondear ideas o temas.

P: ¿Qué es lo que cambió en estos tiempos?
Y: Estoy ensayando una convivencia, luego de vivir sólo más de una docena de años, experimento otros menesteres, tengo que cuidar ciertas formas ante esta nueva etapa.  No soy apegado a lo mismo que años anteriores,  pero es muy parecida mi vida,  aunque mi fobia hacia ciertos ambientes, como los laborales, creció sideralmente, ya que me autoboicoteo para volver  a “sufrir” nuevamente con un empleo.
Me desenvuelvo, de manera, independiente, con un automóvil, pensar que creí que nunca iba a manejar, con la excusa de que, allá afuera, hay histeria colectiva. En fin, es un punto positivo.

P: ¿Qué pensás hacer, entonces, ante la “fobia” creada o adquirida sobre los “ambientes laborales”?
Y: Estos años experimenté formas de inversión, pero generalmente resultan cómodas. Uno te presenta un proyecto, de una posible renta de, ponele, 50%, te la crees e invertís, pero aprendí que me he equivocado en este tipo de inversión, pero, a la vez, tengo una entrada de dinero, por gente que presta plata (y eso me fue concreto).  Lo que sentí  y aprendí, tal vez, inútilmente, es a estrategias de bolsa, pero no tengo ganancia, pierdo y eso me frustra.

P: En términos futuristas: ¿Cómo manejás esa frustración y tu visión de cambio?
Y: Te soy sincero (P asiente).  La verdad me revienta volver a trabajar de lo mismo, me repugna que un sujeto me controle y me presiones, con su cartelito de “jefe”, en lo más profundo de mi ser me genera violencia, porque los controles que yo concibo, son emitidos por sujetos que se regodean del poder concedido, no me gusta imitarlos, no me genera entusiasmo en lo que hago, por eso estoy resignando mucho dinero, porque el tiempo pasa y los egresos son mayores a las entradas.  Realmente no encuentro la estrategia de como patear el tablero, tuve el intento de la bolsa, pero por otra parte me encuentro enceguecido con lo demás.

P: ¿En que aspectos encontrás seguridad?
Y: La verdad cada vez menos, incluso en personas conocidas que me puedo exponerme en lo cotidiano.  Si bien es un mambo mío, tengo la paranoia de que todos quieren sacar ventaja, sobretodo en lo económico, hace rato que no confío en casi nadie en este tema. Creerás que si me quejo, es porque yo debo ser peor que el resto, pero no tengo deudas con nadie, y supongo, que no aplico avaricia con los que me rodean, solamente me limito al estado actual: sin trabajo, asco a la profesión y nulidad de ideas nuevas.

P: Supongo al carecer de proyectos, tendrás salidas. ¿Cuál es son las mismas y que utilidad le ves?
Y: Algunas son totalmente fútiles, que tiene que ver con jueguitos electrónicos y que alimentan la ansiedad y las tensiones, pero en el “mientras” aplacan otras angustias y preocupaciones; en conclusión se hace una rueda, sirven para poner bajo tierra sentimientos desagradable, pero no aportan un ápice en el “aquí y ahora”.  Otras salidas, siguen siendo la actividad física, que desarrolla la agilidad y calma la ansiedad. Pero hay un dejo de monotonía y rútina en cada día de mi vida, por ello admiro a la gente que supo cambiar su vida y adaptarse a ello.

P: ¿Que te entretiene?
Y: La televisión, creo que más que nunca, veo fútbol, veo ciertas novelas de ficción. Supongo que, al experimenta, menos sociabilidad, y estar más encerrado en mi hogar, es donde “aprendo” y “vivencio” como se es un ser social, sin complejidad alguna y espontáneamente.  Ya que a mi me resulta difícil elaborar un tema de conversación.

P: ¿Qué clase de personalidades admiras?
Y: Admiro al tipo honesto, que no amedrenta, que observa las cualidades de los otros, más que la queja.  Aquel que incentiva a que las cosas son realizables, más allá del esfuerzo y el sacrificio impuesto. Que no establece una línea jerárquica,  que hable lo justo y lo necesario. Que sea solidario, que valore más al carente que al que ostenta.    Al que tiene una vida simple y equilibrada. 
Tal vez, mi admiración sea producto de una carencia o de un anhelo de personalidad.
Si tengo que materializar una persona que realmente admiro, es a Juan Carr, un sujeto que vive haciendo cosas para los demás, que difunde, el amor, igual figurativamente, elijo al anónimo que reparte amor en este mundo lleno de competencia y ser más que el prójimo.
P: Por último ¿Qué esperas crear en el blog, en este regreso?

Y: Espero profundizar y reflexionar, es una materia que quedó pendiente en mi cerebro, siento que estoy muy quedado, y necesito escribir como parte de un ejercicio existencialista.   Intentaré, en principio, realizar una entrada por semana o quincenalmente, y “obligarme” analizar sobre un tema o contar alguna vivencia.
P: Muchas Gracias

lunes, febrero 06, 2012

El Rover que no fue








Algo nuevo en mi vida es buscar autos.   Es en vano, ver automóviles sin conocimiento alguno de mecánica, ya que se arriesga dinero en arreglos, donde la gente, en general, además de las multas y de los estacionamientos, se hace muchísimo problema, causándole angustias.

Pero pequé de ingenuo una vez más, tal es así que por mi inocencia aparento menos edad que la que tengo, aunque mi cuerpo demuestra lo contrario.
Le solicité a un amigo que me acompañe a ver autos, tal es así, que hicimos un raid de ver que los autos sonaban bien, estaban pintados, tenían 2 o 4 puertas, poseían llantas limpias, y un largo etcétera de una absoluta intrascendencia.
Comenzamos en una agencia de Villa Devoto y nos prendió un Siena, el tipo sólo le interesaba cuanto quería gastar y que ese auto estaba impecable.  Ninguno de nosotros tenía motivo para rebatir tal afirmación.
Luego, súbitamente, encontramos dentro del trayecto, de Beiro y General Paz a San Martin y General Paz, el dueño de una concesionaria nos trató condescendiente y afablemente.  Me dijo yo tengo el auto para vos y me mostró todos los chiches de un Rover 416.   El levanta vidrios automático, el baúl enorme y rebatible (hasta una bicicleta cabía), los detalles de madera en las puertas, el aire acondicionado, la dirección asistida, etc.
El sujeto afirmaba que yo iba a volver a ese negocio para comprarle el siguiente auto.  Yo, nuevamente inocentemente, me manifesté anonadado y con cierto interés, cuando hay que, lamentablemente, dibujar rostro de piedra y fuera de sorpresa.
Después, vimos otros autos, pero yo me quedé obstinado por lo que este gentil hombre me quiso vender.
A la tarde, al llegar al hogar, investigué sobre el Rover, me encontré con un sitio que forman un club del Rover y hablaban de las bondades y diferenciales de este vehículo, además que, por la variable precio, ninguno contaba con estas prestaciones.   Aún más, subía mis anhelos para adquirirlo. 
Igualmente, gracias a este sitio, pude contactarme con un mecánico, donde tres días después lo contraté para que me acompañara a ver al Rover.
Lo esperamos, con mi compañera, dos horas, ya que se atrasó porque tenía que atender a una urgencia; en la calle se soportaba unos 37 grados de calor.

Mucho sudor, mucha adrenalina y ansiedad, aguardando a la inspección del mecánico. Lo  observa y lo prueba durante 10 minutos y le pregunta al representante de la concesionaria, si lo podía probar, cuando el hombrecito va a buscar las llaves de otros autos para poder sacarlo. El mecánico, en forma sorpresiva me pregunta:
-          ¿Te gusta mucho este auto?
      -          Sí   – Le contesto
-          Bueno, este auto no sirve. ¡No sirve! - Afirmó en forma vehemente
La tristeza me invadió, el mecánico fue a dar una vuelta con el de la agencia. Y hablando con mi compañera, acordamos que si el tipo es muy hincha pelota, lo compro igual, total no es el auto definitivo.
El mecánico nos juntó en su auto y nos comentó que el motor fue emparchado dos veces, que la junta y el tapón hay que cambiarlos ya que el agua recalienta en la primera impresión; y otros detalles de menor calaña; pero la junta y el tapón se podía arreglar pero no se asegura nada. 
Luego, nos suplicó que no le dijéramos nada al agenciero, ya que le quería vender su auto. Que le bajemos el precio y que nos retiremos.
Es así, que con mi compañera cruzamos y hablamos con el agenciero. Yo no pude tomar la posta, tal es así que el vendedor me miraba a los, sabiendo que era más fácilmente vulnerable que mi pareja que le estaba peleando el precio a raíz de un 20% menos que el valor ofrecido.   El tipo mantuvo la posición, alegando que dos o tres personas contaban interés de él, pero ya había quedado conmigo (las típicas mentiras de la negociación que nunca pude manejarlas), igualmente mi compañera mantenía su postura firme.

Al egresar del sitio, sin acordar nada, y alejarnos unos 50 mts, escucho una voz que decía:
-  ¡Percho vení! Tengo buenas noticias
Nos acercamos a él y nos contó que por ser yo y por pagarle al contado, me descontaba un 15%. Mi fobia y bloqueo, se acrecentó tanto, que mi compañera fue la que le puso los puntos y nos alejamos soportando el agobiante calor, y la punzante frustración de descartar ese auto.
La moraleja de todo esto, es que ir a ver autos es como apreciar una película Argentina traducida el ruso.  Yo lo comparo pensando: “Que bueno trabaja Luppi, Ranni, Borges, pero no entiendo un carajo lo que hablan”.

lunes, enero 23, 2012

¡Despabílate imbécil! Hace rato que transitas un año nuevo.




















Llegando de vacaciones de un sitio del Norte de Argentina, seguimos de joda acá en Buenos Aires. Lástima que el jolgorio es angustiante, otorgándome sensaciones de futilidad, descendiendo a mi autoestima a niveles de inseguridad como hacía mucho que no sentía.
Como único aliciente es que no estoy en alerta roja, pero podría bajar, aún más, en este pozo.
Comienzo sin ganas, no padezco desesperación, pero tengo que movilizarme, aunque sufro de pánico: de chocarme con un trabajo similar o peor al trimestre anterior, aunque la paga no era mala, y el lugar me quedaba cerca.  No puedo aceptar algo en relación de dependencia, ya que para mí, suele ser, tres meses de prueba, y luego quiero irme al carajo.
Cansado de los horarios fijos, de hacer lo mismo, no hallo otra manera de evitarlo y no sé hacer otra cosa (una excusa de un parásito frustrado)

Inicialicé el 2012, distinto, fuera de Buenos Aires y del lugar de “obligaciones y necesidades”, conviviendo veinte días con una madre y su hijo (una novedad para mi), mudándonos de hotel en hotel porque el quid era recorrer lo más posible la región noroeste de este país, con ciertos oasis de descanso en sitios urbanos. 
Retorné mi casa y me pregunté: ¿Qué hacemos? ¿Se apagó la vida? ¿Hay alguien ahí?
Me siento dependiente, intolerante, inseguro, quejoso, débil, menos que mediocre…chau, loco, no me puedo vincular, reina la desconfianza y el miedo a lo que, yo llamo, estar alienado, porque realmente siento que no tengo espalda, y no estoy a la altura, para soportar tanto tiempo con un grupo de gente y su cultura, de la cual no suelo encajar.
No hay ideas, no hay propuestas, no hay movimientos (porque no sé el rumbo a seguir).  Aquí, frente a esta máquina, describiendo lo que hay dentro de mi cabeza, aunque no estoy a la altura de analizarlo del todo, porque no tengo la suficiente lucidez para ello; aunque se hace lo que se puede (imagino en un tiempo leer este escrito y reflexiono sobre las falencias tengo para escribir). 
Igual tengo hitos para estos dos meses:
·         Resolver el problema de vivienda (si finalmente convivo, o en caso de la negativa de la anfitriona, ya que muy convencida no está; comenzar de nuevo en otro lugar).
·         Auto, miedo a meterme al sistema de tránsito, hace mil que no manejo, moverme para conseguir un vehículo que lo destrozaré.
·         Seguir de cerca las inversiones y las sociedades constituidas (a las cuales, vuelvo a repetir, me siento un parásito, porque no tengo la menor idea del rubro).
·         Buscarme alguna actividad que entrene el bocho, por mi falta de coherencia e ideas.  Ya que finalmente dejé de tomar clases de guitarra  (otra veta que demostré inutilidad por mi desconcentración y mi falta de voluntad).
Eso es todo a los veintitrés días de enero, que es mi primera entrada en este blog, deseo escribir algo más impersonal, más lúcido y más interesante en la próxima entrada; además de un presente más ordenado.