viernes, junio 11, 2010

Ascendiendo en la inadaptabilidad social




















Supongo que cada uno vive un trauma reinante, pero más o menos, forja una personalidad, mientras pueda desempeñar su control o su pulsión.
En los grupos, suelo ser de los tipos que, a lo sumo sirve para sumar un número más y lo cual, siempre no adhiero a esa suma, porque me parece demasiado impersonal.


Por ejemplo en el grupo de entrenamiento de atletismo que estoy, cuando arribo a una clase, el lider, en vez de preguntarme como llevo los entrenamientos, me requiere para asistir a alguna carrera y sumar uno más. Y luego empaparse de orgullo con que batió records en asistencia.
Sin dudas, eso me genera desconfianza y de ninguna manera deseo integración. Mi sinceridad al respecto, alimenta el rechazo de esta gente hacia a mi, fomentándoles la indiferencia y desinterés.


Integrar grupos, donde realmente me siento vacío, es muy perjudicial para mi cabeza, sobretodo cuando el líder se regodea de cuan sabelotodo es, y te usa para su propio interés.   Pero esto tiene un origen y por supuesto parte de mi persona. Por ejemplo no tengo voz clara al hablar, no exagero en mis comentarios, la tolerancia para que me escuchen es muy poca, soy muy agresivo y directo en emitir ciertas opiniones.


Ahora, supongamos lo contrario, que sea protocolar, que tenga una cadencia atractiva al conversar, que tenga la habilidad para conquistar al receptor; todo en la mayoría de los casos; pero sinceramente no fantaseo en eso, prefiero quedar arraigado a la menor cantidad de personas, idiosincrasias, gustos y razones.
Fomento la intolerancia, la individualidad que, en momento, vulnerables seguramente tendré un mínimo apoyo, pero en fin ahora me doy el lujo de luchar o escapar de las personas en las cuales me autodaño al tratarlas.


Pero hay diversidad, y eso lo celebro, aunque usen tweeter, blackberry y todos demás aparatos tecnológicos para no aburrirse, y que les hace sentir apasionados e integrados; y que yo tengo


Sinceramente tengo una escasa adhesión para estar conectado todo el dia, y que, minuto a minuto, tenga el delirio de que alguien tenga la necesidad de mi ser.

Que se vistan con los mismos colores, que usen la misma marca de ropa, que se hable de los mismos temas, que adquieran ciertas idiosincrasias de estados, personas y personajes. Que sueñen con triunfar y ser reconocidos, porque hoy día se está más abierto, para ello tendrán que pasar por estados obsecuentes y exagerar algún talento. O por lo menos tener una caratula o etiqueta y forzarse, dia a dia, a seguir manteniéndola.



Mi inadaptabilidad social pasa por dos factores, primero la desconfianza y luego el odio, gracias a esto puede tener herramientas de depender de un minúsculo número de personas, por ello, con respecto a mi comodidad, gozar de cierto grado de comodidad.
Dicen que la inadaptabilidad social están dadas por ciertas perversidad, adicciones y crueldad, para mi no es tan así, ya que suelo huir antes de hacer daño, creo que es más cruel quedarse y declarar guerras o competencias, para mi es más util, desintegrarse y tratar de enterarse lo menos posible.


El tiempo y las situaciones podrán torcer mis conductas y predisposición. Hoy siento que poseo cierta libertad para rechazar o aceptar aquellas normas sociales impuestas por el contexto que me rodea.

Pero mi inadaptabilidad social, es decir, mis constantes rechazos a reuniones, a formas de tomar las actividades (como por ejemplo la competencia con otro o con uno mismo, cuando en mi caso es predominante el placer más que el esfuerzo) , mi dejadez, mi auto-planificación, mi ociosidad y a la vez intensidad para moverme; tener pocos amigos y poca continuidad en las relaciones hacen que: tenga que luchar aún más, ante la necesidad de otro ser humano. Y realmente, en la actualidad, no me interesa ni me entusiasma tener una periodicidad real porque, en general y por historia, me siento incómodo y me aburro fácilmente.


Ya no espero, ni quiero, encontrar una solidamente social, pero será esporádica por interés o por comodidad de cierto minúsculo grupo.

viernes, junio 04, 2010

El tiempo pesa
















Cierro los ojos y pienso en colores, podría tomar como referencia el arco iris, pero no, prefiero elegir al azar un color y absorverme en los objetos de ese color, como el rojo y los labios, como el amarillo y las hojas de otoño, como el verde y el pasto, como el celeste y mi iris.
En fin, no puedo profundizar más acerca de los colores, y cambio hacia las texturas, aprieto suavemente una tecla y esa dureza que sube y baja me da un templado cosquilleo, no así como al acariciar la mesa hay una sensación tirando a frío, pero no voy a seguir adentrándome porque requiere de una descarga emocional grande y de suma concentración.


Si trato de meditar y concentrarme en cada una de las partes de mi cuerpo, trato de que estas pierdan tensión, como los dedos los pies, la planta del mismo, el tobillo, recorriendo la tibia, la rodilla, la pelvis y llegar a mi estomago y culminar sumido a los latidos de corazón, pero mi mente se dispersa y hace que la mente gatille una veintena de pensamientos distintos.
Los años que pasan son pesados, el calendario gregoriano es lo que refleja un antes y después, y una especie de hacerse cargo. No estoy en plan de celebración, solo de atención y balance.
Muchas circunstancias me pesan, depender todo el tiempo de un agente externo y tener segundos de levedad por día, más allá de dormir, hacen que piense que sin pesadez tendría una crisis y una nueva forma de plantear la vida.


Ser socio de números de cuenta, de rutinas, de comportamientos, de opiniones, hacen que de alguna forma tenga posesión y fundamento hacia ellos, pero es todo una falacia, porque tengo que recurrir a la tensión y la tensión me hincha las pelotas, asi como el miedo. ¡A cuantos objetos, actitudes y manejos le tengo miedo! Me tengo miedo a mi mismo en el enfrentamiento al agente externo: la gente, el dolor físico y mental, ciertas emociones, cuanto más pienso menos espontaneo soy, a veces extraño esas noches de borrachera, donde los agentes externos eran intrascendentes. Pero la borrachera al otro día me trae depresión.
¿La depresión está ligada al miedo o las incapacidades que se van construyendo con el pasaje del tiempo? La experiencia lo único que trae es entrenamiento a reacciones, distintas o iguales a las anteriores, se puede relacionar a la sapiencia pero no, es haberte movido.

La melancolía me sirve en ocasiones para festejar momentos en cuales la tensión no fue pesada, o tal vez si, pero me sirvió para acordarme de la alegría vivida.

Mi vida se basa en el mal menor, es decir, no subscribirme en determinados detalles, como la complejidad tecnológico: ¿Para que quiero Internet en un celular? ¿De que me sirve sumar contactos en una red social? No sé, en definitiva todo pasa por una cantidad y una compañía virtual que no me cierra.
Asi como por ejemplo mis limitaciones fisicas para mantener la velocidad de años anteriores, cuando cada vez soy más lento y menos predisposición tengo al progreso, porque me causa un esfuerzo y solo medio al fin. No suelo cambiar, no evoluciones, me estanco en la mediocridad y en la decadencia (a través del deterioro fisico y mental), pero a la vez tiendo a la levedad y voy con la frase: “Si tengo que esforzarme inéditamente, sigo como estoy”, son estandartes, son miedos, son controles, es ociosidad, pereza o incapacidad.




Pero en fin, no suelo hacer méritos para los agentes externos, excepto que actúe con miedo a la carencia, cuando hayo carencia, siento dependencia en el medio externo, y varias veces al día me veo envuelto en situaciones de carencia para llamar la atención.

En fin, a esta altura, sobreviví y soy parte de la sociedad, pero con pensamientos rebeldes y fantasías de patear el tablero a unos cuantos y a unas cuantas actividades, pero estas quejas no tienen sustento ni una planificación, así que me sumerjo en la misma mediocridad y decadencia de casi siempre. Menos mal que tengo un tiempito para sacar estas conclusiones y retratar mi actualidad, a mi manera, con auto-juicio. ¡En fin! el tiempo pesa, y se siente al comer, al beber, al hacer ejercicios, a pensar, a recordar, a sacar conclusiones, al compararse.


Juventud preciado tesoro: ¡Como te extraño!

martes, junio 01, 2010

Trotar en Otoño















El domingo, a pesar de que Mayo se despedía, me sentí en otoño. Partí, poco después de las 9 de la mañana hacia el Parque Chacabuco, y la época plena del equinoccio otoñal comenzó a cantar “presente”.

Lo principal fue la tranquilidad que sentí, es decir, la gente con 10 grados, con un cielo gris siendo domingo a la mañana, se queda en la casa, y eso es un aliciente porque no tengo que esquivarla ni prestarle atención.


La combinación del paisaje y la música fueron estimulantes, el camino de hojas amarillas, los árboles casi pelados, el gris del cielo, etc.
Mi buen estado corporal, es decir sin dolores articulares ni estomacales, hicieron, en definitiva, que gran parte del camino me relaje, distienda la cabeza y piense asuntos positivos, sensitivos o de percepción; dejando atrás mi bronca de días anteriores, hacia tomar esta actividad como una rutina para sobrevivir cuando planeo participar de una maratón o ultramaratón.


Fueron poco más de dos horas consecutivas, a un ritmo llevable, sin restricciones de ritmo y tiempos por kilómetro, escuchando la música que quiero y que me entusiasma; observando más detalladamente un paisaje que, la mayor parte del tiempo, obvio.

Y esto es una especie de controlar el tiempo, eso dejarse llevar, hace sentirte con cierta levedad hacia el exterior y un presunto fortalecimiento conmigo


Muchas veces se plantea la felicidad, dicen que hay que buscarla, pero a veces se encuentra, más allá de que el día comenzó con un despertador que irrumpió el sueño y las dudas de salir al exterior o seguir durmiendo, estuvieron latentes unos cuantos minutos.

Al despertarme, malhumorado, me pregunté “¿hasta cuando voy a seguir con esto?” y esa postura cambió al llegar diciéndome “¡Que bueno haber salido hoy!”. Estos antinómicos escenarios muestran la flexibilidad vital, y que justamente el moverse, a veces uno puede tener la sorpresa de generar eso; consecuentemente, hace que me enamore, cuan melancólico, de estos momentos.


Trotar, en muchas situaciones, me hizo encontrar con la mejor parte de mi, sabiendo o suponiendo que mi esencia tiene muchos estadios.

jueves, mayo 27, 2010

Mi mirada del Bicentenario.















Lejos de peleas políticas y de poder, en la “europarizada” y “yanquirizada” Capital Federal, se realizaron los festejos más trascendentes del Bicentenario de la Revolución de Mayo, homenajeando el primer gobierno patrio de este país.


Todo comenzó el viernes 21 de Mayo, con la inauguración del paseo del Bicentenario, donde cada provincia, país y cultura aborigen tenía su lugar a lo largo de varias cuadras.

Contando con un escenario principal delante del obelisco (siempre mirando de sur a norte), y con numerosas manifestaciones culturales (música, pintura, escultura, etc) y además con una masa de gente que fervientemente se unió bajo una bandera celeste y blanca con alegría, entusiasmo y curiosidad.

El viernes a la noche toco el Rock Nacional, con numerosas bandas desde Virus hasta Las Pelotas, dieron placer y disfrute a los espectadores, donde me incluyo. También el folklore, el tango, la danza tuvieron lugar en los actos.
Las puestas de escena de Fuerza Bruta resultaron ser impresionantes y destellantes.
La inauguración del Colon y todo el trabajo previo para que la acústica siga siendo única y profunda.


La verdad es una mezcla de sentimiento y de orgullo, el ser de esta cultura para este tipo de actos trascendentales, históricos y sin precedentes a lo largo de mi vida, dio origen a que me calce la escarapela, compré una bandera, porque más que dejé ser enajenado a semejante expresión popular, ante artistas quienes dejan una imagen imborrable; lo cual no dejo más que agradecer a los organizadores, a los artistas que fueron parte (musicalmente hablando a Fito Paez, Leon Gieco y Gustavo Santolalla que se prendieron en el escenario todos los días desde el viernes hasta el 25 de mayo).
En definitiva otra paradoja de la opinión del país que a veces, para expresar algo, es una mierda y otras veces, como en este caso, es grandioso, así como cada individuo según la situación.

viernes, mayo 21, 2010

Ya está, es suficiente




¡Que frase reveladora! Sobretodo cuando se exclama con solvencia y seguridad, en forma deterministica y sin titubear.



Tal vez sea el punto de partida a un giro inesperado en la cotidianeidad, algún estímulo hace que uno explote, y con toda seguridad arroje tal sensación y con cierta solidez, pueda que sea definitiva. Pero el llamado click se dan en situaciones que pueden causar algún malestar, molestia o cansancio.
Lo primero que puedo arrojar en la mente, son los duelos de las personas y los sentimientos que dan a colación los mismos.


Por ejemplo, los llamados duelos amorosos y esa dejadez que hay hacia un género especifico o condición de vida, en las cuales una persona tiene ilusión de volver, y al tener impedimentos, comienza a manifestar nuevos quehaceres, en que suelen ser de bloqueo, angustia y de inacción. El poder salir de estos sentimientos autodestructivos, porque a uno no le gusta sentirse así, es entonces cuando se fortalece, se autovalora y arroja: “Ya está, es al cohete estar así, es suficiente hacerme pelota”.


La pérdida de algún ser querido puede causar ciertos sentimientos, inevitablemente, que conducen al estado de duelo, por diversas cuestiones. En este caso, el sentimiento de odio es minimizado y lo que crece aún más son la melancolía y nostalgia.


Las obsesiones, los vicios, las rutinas, pueden llevar a un constante estado de cuestionamiento, sobre el dejar tal peso para vivir una rútina distinta. Es un tema difícil, porque suelo justificarlas ya que no puedo despegarme de ellos y decir esta frase liberado, que me produzca el cambio.
Porque creo, que detrás de esa frase tiene que haber una alternativa. Por ejemplo: el fumador, si está seguro de dejar de hacerlo, porque siente que tiene menos calidad de vida, es decir tos, fatiga y otras limitaciones pulmonares, se tiene que dar cuenta de que “Ya está dejo de fumar y ¿Después que?, ¿Cómo cambio dicho hábito?”.


Yo hice psicoanálisis con la misma psicóloga durante 4 años, y en el último año, las sesiones eran reiterativas y chatas, yo por tener una vida sin cambios ni complejidades que realmente me afecten o que no sabía comunicar, y la analista por su incapacidad para cambiar sobre los temas de lugares comunes. Pero yo tenía miedo de ponerle un fin, no sabía como hacerlo, era ir todos los lunes, tenerlo en la punta de la lengua, pensar en eso, pero no decirlo. Casi siempre me iba mal conmigo mismo, con frustración, pero pensando que la semana que viene se lo decía, así durante casi todo un año.
Hasta que finalmente se lo dije y detrás de la frase del título llego el alivio, llevándome a un lugar triunfalista.
Supongo que muchas personas tienen algún tipo de problemas con personas, con actividades, con trabajos, que piensan en decisiones definitorias, y maquinan sin poder llegar a determinarse y es cuando van por la vida quejándose pero sin tener un lugar o espacio para concretar. El exclamarse la frase “Ya está, es suficiente”, sin dar vueltas, sin abusar con el pensamiento, uno puede empezar o dejar de hacer, decir o desdecir, ver o dejar de ver; pero sabremos que, a partir de esta decisión,  un nuevo camino asomará, habrá que arriesgar y personalmente me falta jugármela bastante.

lunes, mayo 10, 2010

Deporte Adaptado



Circulando lo que es deporte adaptado, y aportando a la integración.

Todos más o menos conocemos el deporte adaptado. Discapacitados en deportes adaptados, sí, los vemos, maravilloso todo lo que hacen, un ejemplo sin duda, pero vemos que lo hacen casi todos con cierta autonomía.

...pero pensemos un momento...esto es accesible para los discapacitados neuromotrices, donde tienen un retraso madurativo y la comunicación limitada y son dependientes???

En un principio lo vimos con Ari en el atletismo, y sí es posible.
Con la colaboración de su papi y amigos que lo acompañaron siendo un equipo con él, lo lograron.
Por lo tanto si nuestros chicos cuentan en atletismo con la ayuda de un amigo colaborador, pueden disfrutar de un deporte, de una actividad que sin duda será de gran beneficio tanto para el niño como para el que lo acompaña.
Fin del Deporte Adaptado: DISFRUTAR! Insertar e integrar a la persona con discapacidad a la sociedad.
Entre todos lo que sentimos que este camino es posible, LO VAMOS A LOGRAR!!.

TEAM ARI


Relato de Luis:
"Hablamos con Ari sobre nuestra estrategia de carrera. Hay un momento que es supremo para nosotros y es al llegar a la Largada, allí todo Termina y Todo empieza.
Ari y yo sabemos lo que cuesta y lo que significa llegar ahí, su esfuerzo semanal con sus terapias y mis entrenamientos y de pronto ahí estamos de frente a los Km. que han de venir y entonces somos El y Yo hablando hacia donde es la primera curva, si vamos por fuera o por dentro, la posición de sus brazos, cuando le diga la cabeza para atrás, es la cabeza para atrás, relajar las piernas y bueno a que tiempo mas o menos lo voy a llevar, que me muestre que está cómodo y nos damos aliento el uno al otro y vamos cumpliendo objetivos, las carreras son como la Vida, estamos para aprender y eso trato de inculcarle a Ari, Paciencia y Valor Todo Llega, a veces vemos a alguien adelante y le digo lo vamos a pasar, no ahora, con nuestro ritmo será un poco más adelante, a veces no conviene todo ya porque el final podría ser distinto de lo que uno espera, pero hay un momento en el que lo vamos a pasar y nos vamos a ir para adelante y así es todo en la Vida también y el entiende yo se que entiende, porque me lo demuestra cuando logramos lo que nos proponemos. LUIS"



Objetivos del Deporte adaptado:
  • Promover la auto-superación.
  • Mejorar la auto-confianza
  • Disponer sanamente del tiempo libre y el ocio.
  • Promover el deporte como estilo de vida.
  • Establecer el deporte como medio de integración.
  • Mejorar las cualidades perceptivo-motoras
  • Adquirir y mejorar las habilidades motoras.
  • Adquirir y perfeccionar las capacidades condicionales y coordinativas.
  • Contribuir a mantener y mejorar las funciones corporales obtenidas en su etapa de tratamiento físico individual.
  • Mejorar las funciones motoras, sensoriales y mentales.
  • Estimular el crecimiento armónico, previniendo deformidades y vicios posturales.
  • Desarrollar las técnicas específicas de la disciplina deportiva que corresponda.

Contacto:   team_ari@hotmail.com
                  http://www.teamari.com.ar/

viernes, mayo 07, 2010

A maratona destructora - Sao Paulo



















El periodista Beto Casella, en su programa de radio, contó si alguien que corre puede disfrutar, con la cara de sufrimiento que muestra. Y comenzó a realizar cuestiones sobre ello y a la vez a proponer una vida más ociosa, sedentaria y epícura, dando ejemplos de músicos y escritores que no están atentos a los cuidados nutricionales y corporales. El longevo es el que no hace nada (hasta tienen el lujo de adquirir ciertos vicios) y que los deportistas mueren antes.
Realmente fue un incentivo a mi reflexión, yo tengo la idea de que todos poseemos un quantum de energía y que con tanto sacrificio, mala sangre, dientes apretados, hacen que el mismo se gasta.
En fin, particularmente yo sigo insistiendo en pruebas desgastantes, ¿será la costumbre? ¿La estructura de mi vida?.


El sábado a la noche se quebró el reloj en la habitación de hotel de Sao Paulo. El domingo, luego del gran desayuno brasilero, pegué el metro y caminé unas 15 cuadras hasta el velódromo cerca del Parque Iberapuera, acompañado por un tipo de Goias, que casualmente me encontré en el camino.


Tomamos el micro que nos condució a Roberto Pinheiro, que era el lugar de largada, dejé las cosas, traté de buscar algún tipo que no sea brasilero y fue en vano, en la maratón de Buenos Aires había encontrado muchisimos brasileros, chilenos, entre “atletas” de otros países.


Quince minutos después del himno de Brasil, comenzó la carrera, más o menos a las 9 de la mañana, el primer paso fue subir un puente, lo cual no costó, porque eran los primeros metros, a los dos kilómetros paro para orinar. Seguimos por el costado de una autopista y comencé a establecer el ritmo, ya que balbuceaba frases de canciones.
En el kilómetro 7 y poco nos metimos en un tunel, comencé a cantar Carlos Baute, con la repetición de “cuidado”, pero luego en ese túnel hubo una súbida quita piernas, adicionando el calor que se emanó de ese tunél, se me hizo un nudo en la garganta y tuve que dibujar una cara de orto, por la concentración.
Salimos del túnel, en el kilómetro 9 y poco, agarre una provisión de agua, caminé para tomar y reestablecí el ritmo.


En el Jockey club, en un túnel de unos 400 metros, tuve mi momento más alegre cantando “Me amo” del Cuarteto de Nos, y gritando bien fuerte: “Por eso brindo por mi”, haciendo alegoría al narcisismo y el egocentrismo que hay guardado en cada una de las personas.
En el kilómetro 11 me callé la boca, hasta que llegamos a un gran boulevard de unos tres kilómetros de ida y tres de vuelta, lo cual a la ida, hubo una subida leve y a la vuelta su respectiva bajada.



El calor ya se hacía sentir, el agua no tenía buen gusto, ya que tenía demasiado cloro. Pero, a pesar del cansancio, pude completar la media maratón con algo de energía, donde luego de pasarla, hubo un puente cuya subida costó. Aquí un corredor me dijo: “Argentina 3”, haciéndome el gesto con sus dedos.
En el 22, entrando en el Parque Vilaslobos, me sentí contento cantando “Gimme the power” de Molotov, gritando bien fuerte: “Viva México, cabrones”, canción que se queja del norte y del manejo politico, si bien la temática es trillada, creo yo que está muy bien hecha y es una de mis favoritas para trotar. Otro momento arriba y feliz.


El calor seguía haciendo estragos, en el 23 tomé Gatorade en un vaso de café ya que había un puesto con un tanque y el tipo se tomaba su tiempo para servirlo.
En el kilómetro 25, muchos terminaban su prueba, ya que hubo pruebas de 10 y de 25 kilómetros.
Yo seguí trotando, con el sopor del calor, y con el cansancio que acrecentaba exponencialmente, el 28 una subida me desbastó, aquí trotaba y caminaba, estrategia no tenía, cara de resignación, sí. Canciones como “Mas de Nada”, “Culpables” y “No mirés al cielo”, hicieron que pueda trotarlas todas, pero los kilómetros no llegaban más. En el 29 agarré un gel.
En el kilómetro 33 había un puesto de Gatorade, donde hubo fila para que alguien les de, pero se le acabo, lo cual tuve que cruzar para ir al kilómetro 23 (que era de la otra mano dentro del bolulevard que estamos transitando. Tomé gatorade, caminé bastante, tratando de reestablecerme, ya que me sentía mareado. Salimos del parque en el kilómetro 34 y comenzamos a transitar hacia el Iberapuera, pasando por los mismos túneles y corriendo en las bajadas, y caminando en las súbidas, ya que cuando las veía bajaba la cabeza y caminaba con brazos en jarra. En el 36 hubo un puesto de naranja, pero que es porque una señora tiene un naranjero y le ofrecé a los corredores, no está provisto por la organización, que solo te da agua y casi nada de Gatorade.
Los kilómetros se hacian largos, así como las caminatas, estaba desvastado. Miraba a los corredores que caminaban y los invitaba a trotar conmigo, pero duraba poco.
A esa altura cantaba poco y mi cara de traste era omnipresente, en fin en el 41 siquiera pude correrlo todo, hasta que vi las gradas faltando 500 metros hice gesto, bailando “Luz y Compañía” y llegué a la meta, con los brazos en jarra y mareado de la insolación, de la falta de energía y de resistencia.


Una de mis peores maratones, en sentido tiempo y sufrimiento, pero no importa, la pude terminar, aunque no disfrutando tanto, solo la primera mitad y muy poco de la segunda.
Luego tos seca, baja presión y vómitos hicieron que me reestablezca, planteándome lo del sedentarismo y de la vida más ociosa.